ENTRETENIMIENTO

'No se casen con mis hijas', una película para pensar y reír

Julio 30, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Casarse implica adaptarse a la cultura, costumbres y tabúes de otro.

[inline_video:youtube:48I0jRKlgc8:0:null]La historia de ‘No se casen con mis hijas’  está basada en las creencias de un hogar católico tradicionalista y muy conservador en donde las cuatro hijas, fruto de esa unión, deciden romper las reglas y conformar sus propios hogares con diversas culturas, sometiéndose a su vez, a cambiar su ideología, costumbres y demás conflictos que esto conlleva, adaptándose y respetándose entre ellos. La hija mayor decide contraer nupcias con un musulmán, a esta unión le siguen el de la segunda hija con un judío y el matrimonio de la tercera con un chino… Y para completar, la más joven tiene un pretendiente afrodescendiente.  Aunque la trama busca recrear con la comedia su diario vivir, esta película tiene un  trasfondo que invita a pensar en los paradigmas que aún prevalecen en el siglo XXI y en la que a su vez deja al libre albedrío de sus espectadores si abren su mente a otras culturas o no. 

[[nid:449447;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/270x/2015/07/ep00997611_0.jpg;left;{}]]Su director, Philippe de Chauveron, dice que el film surgió “el día en que me di cuenta con estadísticas en mano,  que los franceses son los campeones del mundo en las bodas mixtas. Yo pertenezco a una familia católica y burguesa, así que sí, he visto qué clase de problemas puede provocar una pareja mixta en un ambiente como el mío, ¡y eso que éramos más modernos que los Verneuil! Mi hermano estuvo casado con una mujer de origen magrebí y yo viví con una mujer africana. Y, por deformación de mi alma de guionista, empecé a imaginar cómo viviría algo así una familia que se viera obligada a aceptar ¡cuatro bodas mixtas seguidas!”.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad