"Me siento orgullosa de tener esa mezcla japonesa": Yuriko Yoshimura

"Me siento orgullosa de tener esa mezcla japonesa": Yuriko Yoshimura

Febrero 08, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Nathalia Gómez y Sergio Villamizar | Q'Hubo y Colprensa

Yuriko Yoshimura o Yuriko Londoño Gómez, tiene una trayectoria de 4 años en el modelaje y desde el colegio siempre soñó con desfilar en pasarelas.

Yoriko Londoño, quien representó a Cali en ‘Colombia’s Next Top Model 2’, ganó. Hablamos con ella sobre esta experiencia.

Desde que audicionó para participar en la segunda temporada de ‘Colombia’s Next top Model’ Yuriko Londoño gustó. No sólo por su destreza en las pasarelas sino por su particular apariencia oriental que cautiva en cualquier lugar. Sin duda ese fue el gancho que, hasta el final del reality de moda, hizo que la bumanguesa, criada en Cali y de igual manera formada en la Agencia El Molino, triunfara en varias pruebas y se llevara el ‘premio gordo’. ¿Cómo fue la experiencia de estar en el reality?Muy fuerte porque extrañé mucho a mi familia. A veces decía Dios mío qué hago aquí, todos me hacen falta; pero cada vez que me iba bien, en mi mente retumbaba “esto es una señal Dios tiene algo preparado para mí”. Lloré demasiado, pero mis lágrimas valieron la pena. ¿Y siempre ha sido llorona?No, trato de ser muy fuerte. Pero cuando se trata de mi familia soy demasiado corazón. Me afecta todo. ¿Qué fue lo más difícil?El estar encerrada. Sin celular, sin tener contacto con nadie. Estar expuesta a críticas y a comentarios que no son nada amables. Tenía la referencia de una primera temporada. ¿Cómo fue llegar y estar en los zapatos de una participante habiendo ya visto el primer reality?Cuando la vi pensaba qué duras esas pruebas y decía ¿cómo hacen? ¡Claro, estando adentro ya me dí cuenta cómo hacen! En ese instante a uno no le importa nada. La idea es concentrarse y meterle toda las ganas para ser la mejor. En ese instante el frío se va, los nervios se van...¿Sus rasgos asiáticos fueron un plus dentro del reality?La verdad sí. Me siento orgullosa de tener esa mezcla japonesa. Fue un factor que me ayudó bastante.¿Cuál fue la prueba más compleja y la más fácil?En realidad no hubo ninguna fácil, todas tuvieron su nivel de complejidad, pero la más difícil fue la de interpretar a una rana. Emular a un perro o a un gato es fácil, pero una rana, ¡ja! (risas). Allí me basé mucho en los movimientos de la rana y cómo son los saltos. Y me funcionó. ¿Qué la motivó para aceptar estar en el programa y exponer su intimidad?Este programa es una plataforma buena para darse a conocer y para ayudarse económicamente; porque en un día que te ganes 35 millones de pesos por una prueba. ¡Ufff! es increíble. También se abren puertas laborales. Es una buena vitrina.Es decir que participar en un reality es un gancho para ganar fama y reconocimiento...Es algo fácil porque estás saliendo todas las noches en TV y la gente te va a recordar. Puedo decir que sí es algo facilista. Pero en mi caso se me dio la oportunidad y ni siquiera fue como un sueño hecho realidad, ¡No! A mi me dijeron “oye presenta el casting” y yo lo hice, ya que el año pasado no logré pude porque tenía 20 años.¿Lo mejor de ser la ganadora?Ver el cariño de la gente y la admiración. En la calle las personas han sido muy amables y en varias ocasiones cuando iba caminando me gritaban “esa es, esa es”. Participar fue un motivo para que su padre supiera ¿quién es usted y dónde está?Sí. Ese es mi sueño. Que de pronto él cuando se emitió el programa me haya visto y quisiera venir a conocerme, porque la verdad somos igualitos. Aunque sí la veo difícil porque él está al otro lado del mundo. Quién quita que pase. Sería un milagro. Dice que son igualitos, ¿tiene fotografías de él?Sí tengo cinco. Mi mamá se tomó fotos con él cuando estaban de novios y allí se ve su cara muy clarita. ¿Ligada con la parte oriental?No para nada, lo único que tengo oriental es la herencia paterna. Todas mis creencias son colombianas. Mi mamá es de Cali y mi tío también, ese hombre a quien le digo 'papi' porque me crió. Mi sueño sí es ir a esa zona del mundo, viajar, conocer. Saber dónde vivió mi mamá, por dónde estuvo, a dónde la llevó su espíritu aventurero. Vivió 9 años allá.¿Tiene ese espíritu aventurero?No. Soy más centrada y me dan miedo ese tipo de viajes tan largos. En cuanto a su apariencia, ¿fue víctima del matoneo en el colegio por ser ‘diferente’ a sus compañeros?Gracias a Dios nunca tuve bulling por ese lado. Sí me molestaron mucho porque era demasiado delgada. Me decía patas de garza y flacuchenta.¿Y le atraen los rasgos orientales en los hombres?Sí, mucho.Su tipo de hombre...Que sean lindos con cara bonita, altos, acuerpados. Pero creo que lo más importante es que tengan buena personalidad. Al menos mi novio es así.¿Qué opina su novio de su profesión?Me apoya. Cuando comencé en el modelaje llevábamos cuatro meses de novios y estuvo de acuerdo porque él también fue modelo. Menos mal fue así, porque sino hubiera sido muy duro.Luego de esta faceta ¿qué quiere hacer, se irá del país?Me radicaré en Bogotá. Quiero estudiar, trabajar y que llegue a mi vida lo que Dios quiera. ¿Qué otra carrera le llama la atención?La actuación. Por ahí ya empecé a hacer casting esperemos que nos vaya bien en esa parte. Usted es bastante delgada... ¿cree que el prototipo de modelo debe ser así?Creo que el mundo del modelaje es bastante extenso y para cada y mercado hay un prototipo de chica. Pero sí dejo claro que es necesario que una modelo debe tener un cuerpo y mente sana.

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