María Cecilia Botero dice que su vida amorosa daría para un guion

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La actriz se confesó con El País sobre sus matrimonios, el duelo de su exesposo y los secretos de su belleza.

María Cecilia Botero dice que su vida amorosa daría para un guion

Agosto 21, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
María Cecilia Botero dice que su vida amorosa daría para un guion

La actriz María Cecilia Botero.

La actriz se confesó con El País sobre sus matrimonios, el duelo de su exesposo y los secretos de su belleza.

Lea aquí la primera parte del perfil de María Cecilia Botero.

Para la periodista Graciela Torres ‘La Negra Candela’, “María Cecilia Botero es una actriz que ha perdurado a través del tiempo.  Su actitud y su perfil de señora distinguida la han favorecido, ha sido siempre una profesional en todos los papeles que ha desarrollado, se ha mantenido por  fuera de escándalos”.

Sin embargo, pese a la dulzura de su carácter, María Cecilia recibió ataques verbales por parte de la periodista Virginia Vallejo, con quien David Stivel estaba en proceso de divorcio cuando conoció a la actriz.   Vallejo, en uno de sus  libros, cuenta María Cecilia, se refirió a “ese argentino, horroroso, viejo y feo que  la dejó por una cabaretera, y  él no era nada de eso y yo tampoco era una cabaretera”. “Virginia consideraba que en este país no había una mujer que compitiera con ella. Cuando supo de mí, su ego se vio muy lastimado”, le dijo María C. a Vanessa de la Torre en una entrevista radial.

Otro momento de choque protagonizado por Vallejo y Botero ocurrió cuando el Noticiero CM&, dirigido por Yamit Amat, hizo cásting para elegir a su presentadora y venció María Cecilia, quien recibió muchos ataques por no ser periodista. Su  verdugo fue Vallejo.   

“Me llamó a una entrevista en radio horrorosa y cruel que, según entiendo,  le costó el puesto. Me atacó todo el tiempo porque yo no era periodista,  me volvió pedazos. Al final dijo: ‘Claro, pobrecita, con el marido muriéndose de cáncer, le toca hacer lo que sea’.  ‘La Negra Candela’ me defendió,   le dijo: no sea cruel”, le contó Botero hace  dos años a Vanessa de la Torre en  ‘Mundo Blu’, de la emisora Bluradio. 

Hoy en día  ‘La Negra Candela’, admite que “fue Virginia la que tuvo el problema con María C.,  su esposo David Stivel estaba dirigiendo el café concierto ‘Siete pecados capitales’,  protagonizado por María Cecilia y nació la atracción entre  ellos,  y  Virginia desarrolló gran rabia por  ella”.

María Cecilia le confesó a El País que había olvidado el episodio: “Virginia se portó un poco mal cuando David se enfermó y  entré a presentar el Noticiero CM&,  le desperté molestia,  sentía que le correspondía más que a mí ser la presentadora. Se expresó muy mal de mí y de David, pero nunca hice hincapié en eso ni me lastimó lo suficiente como para recordarlo”.

“Extraño mucho a David. Fue un compañero impresionante, mi guía, mi protector, mi maestro, mi todo. Ya lo extraño sin tanto dolor como hace algunos años. Pero a veces me pongo a pensar cómo habría sido mi vida si él no se hubiera  ido tan rápido”, dice. “Al perder a David estando Mateo  tan  chiquito, nos volvimos muy compañeros en la vida, compartimos alegrías, tristezas. Vio siempre a  una mamá camelladora, que quería echar para adelante por él.  Supo recibir de mí lo poco  que podía por el tiempo y lo mucho en calidad. Escogió ser director y no actor por admiración a su papá y para mí es un orgullo que la gente me hable de su  calidad humana y profesional”.

Alguna vez María Cecilia Botero le confesó a El País que en una ocasión se puso botox en el entrecejo, “donde ya no tengo una arruga sino una zanja (risas), pero nunca me sentí bien, me veía como espantada en televisión y dije ‘Esa no soy yo’. Quería sentirme libre para hacer mis gestos, para reírme, así se me viera el ojo arrugado”. 

En esta oportunidad, la actriz admitió que es  un poco reacia a los procedimientos estéticos, “a no ser que afecte tu salud, que estás muy gordo o tienes una deformación. Tampoco critico a quienes lo hacen, cada cual pone valores a su vida donde se los quiere poner. Lo  terrible es muchas se pongan en manos de gente tan inescrupulosa, pero no me gusta juzgar.  La  salud para mí está por encima de la parte estética”. 

“Yo después de haber sufrido tanto por los errores  médicos sería  muy irresponsable si me sometiera a una cosa de estas y no creo que la necesite”,  aclara refiriéndose a varias complicaciones de salud que ha tenido. “No sé  si por negligencia médica, falta de atención médica o por bestialidad médica, pero  conmigo se han equivocado mucho los médicos tradicionales”, dice. 

Ella se refiere en particular  a una operación sencilla que le hicieron para extraerle un pequeño quiste detrás del útero, “la doctora  me perforó los intestinos y no se dio cuenta,  me dio peritonitis, me morí, volví, duré tres meses que me muero, que no me muero, bueno, salí de esa”. En otro episodio, cuenta, “me volvieron a operar, se equivocaron y casi me matan”.

Reconoce que gracias a otro médico convencional está viva, pero que desde entonces  confía su salud a las  medicinas complementarias, “las dos deberían complementarse. A veces  es mejor meterse la mano al bolsillo y pagar más por la medicina complementaria;  si no, puedes terminar al borde de la muerte, como me sucedió”.

En esos momentos difíciles, María C.  agradece el cariño del público: “La gente conmigo ha sido especialmente amorosa, me han acompañado en las buenas y en las malas. No solo con  la enfermedad de David  sino cuando estuve tan enferma,  recibí  mucho afecto de mucho  gente”.

 No cree en el rótulo de diva:  “En mi carrera no le he puesto tanto énfasis a la belleza, al súper cuerpo,  me he centrado  en mi profesión. Dios me dio el regalo grande de tener un físico bonito”. Pero admite hay dos divas en el país: Amparo Grisales y Margarita Rosa De Francisco. “Les envidio a estas dos mujeres maravillosas la disciplina con su cuerpo y su talento”.

“Amparo Grisales  armó una carrera hacia  ser la diva y lo logró. Hoy en día la vemos espectacular, divina, reluciente a su edad y   tenemos practicamente la misma edad. Pero Amparo  es una muñeca, tiene un cuerpo espectacular, se conserva divina”, dice María C. A  Margarita Rosa, “los colombianos la proclamaron diva de corazón, por esa simpatía, ese cariño que despierta y ese  carisma. Además de su talento, ha hecho énfasis en el cuidado de  su cuerpo. Ambas están en lo más alto”.

Ahora María C. está trabajando con Helena Mallarino en un proyecto de teatro. De su amiga de hace 45 años, dice: “Podemos dejarnos  de hablar un año y cuando hablamos es como si no hubiéramos  dejado de vernos.  Estamos ultimando detalles para hacer teatro juntas, quizás el próximo año. Cuando hicimos ‘Los caballeros las prefieren rubias’ nos divertimos mucho, es un placer trabajar con una hermana del alma”. 

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