ENTRETENIMIENTO

Manual para sobrevivir a las cinco grandes crisis del matrimonio

Enero 19, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País.
Manual para  sobrevivir a las cinco grandes crisis del matrimonio

Según el sicólogo clínico, Luis Eduardo Peña, La clave para superar de buena manera una crisis de pareja siempre será tolerar, comprender y saber comunicarse.

Vea en este informe las etapas que tambalean: los dos años de casados, el nacimiento de los bebés y, años más tarde, la partida de los hijos que deja el “nido vacío”.

¿Alguna vez le dijeron que al casarse usted y su pareja asumían, de manera tácita, un plan “todo incluido” en el que además de riqueza, pobreza, salud, enfermedad, alegrías y penas, también iban a lidiar con un invitado indeseable llamado “crisis”?De seguro que no. Y nadie le contó que existen cinco etapas en las que una relación tambalea y se pone a prueba: los dos años de casados, el nacimiento de los bebés y, años más tarde, la partida de los hijos que deja el “nido vacío”.Chiquinquirá Blandón, de la Clínica del Amor, explica que además de las cinco etapas críticas “toda relación puede presentar fisuras en cualquier momento. Eso está en función de la capacidad que los miembros de la misma tengan para sortear esos desafíos. Cuando se sale de las manos una crisis, el propósito es hacer a la pareja consciente de ese algo que no está resuelto en cada uno, que no han perdonado o que no han superado de su propia relación o de la relación con sus respectivos padres”. Según el sicólogo clínico y terapeuta de parejas Luis Eduardo Peña, al casarse nadie debe olvidar que “uno cede para ganar otras cosas. Es decir, hemos cedido la independencia, la libertad total, pero hemos ganado compañía, afecto, cariño, sexo y la posibilidad de construir un proyecto de vida juntos”. Blandón agrega que las crisis deben asumirse con “actitud positiva, de crecimiento, de transformación, pues con cada victoria las parejas se fortalecen más. Y si se les presenta una crisis que los desborda, no dejen de buscar ayuda psiquíatrica o psicológica, porque una relación se lucha, en las buenas y en las malas”.1. La crisis de los dos años“La crisis de los dos años es regla para quienes no hayan resuelto la relación simbiótica con los padres, porque les va a costar asumir a su pareja como su nueva familia, con la que deben contar para tomar decisiones, planear, etc. Les va a costar también a las personas que tienen dificultades con el compromiso, porque se pueden sentir atrapadas en la relación”, explica Chiquinquirá Blandón de la Clínica del Amor. También es la crisis del final de la luna de miel, cuando la química del cerebro pasa del éxtasis de la novedad a descubrir que ¡Oh, no! esto era “para toda la vida”. Otra razón es que “no es lo mismo ir a cine, salir a comer y tener sexo los fines de semana, que convivir juntos, pagar deudas y tener responsabilidades compartidas”, explica Luis Eduardo Peña, sicólogo clínico y terapeuta de parejas. A las crisis de las primeras semanas o meses, el sicólogo Manuel Saravia las llama ‘Crisis de la crema dental’, porque versan sobre hábitos y convivencia.2. ¿Hasta que los pañales nos separen? La llegada del primer hijo del matrimonio suele causar un desfase sexual, a causa del agotamiento físico de los primeros meses tras el parto, el gran impacto psicológico de esta etapa en muchas mujeres y también, como lo dice Helen Fischer en ‘Por qué amamos’, hay un cambio en la química de los circuitos cerebrales. En concepto de Luis Eduardo Peña, sicólogo clínico, está documentado que la llegada de los hijos trae conflictos, así ellos sean la felicidad del hogar: “Suele ocurrir que la madre se vuelca a dar todo su afecto y atención al hijo y el hombre se siente ignorado. Otro punto es que los padres se olvidan de su vida en pareja, abandonan las salidas a comer solos, el diálogo, la seducción y todo se limita a quién cuida al niño”. Hay que estar preparados para saber que la relación de pareja debe reinventarse varias veces en la vida, en especial después de la llegada de cada hijo. Ser adultos, madurar, aceptar el cambio.3. La crisis de los 7 años. ¿Y ahora?Cuando una pareja ronda el séptimo año de casada se presenta la temida “comenzón del séptimo año’. “Esta época es cuando la relación ha seguido su curso y se han logrado las metas iniciales que se establecieron en conjunto. La expectativa de que lo mejor está por venir se acaba. Cualquiera de los dos siente que ya se completó el proyecto y no hay nada más por hacer juntos”, expresa Flavia Dos Santos en su libro ‘Poliamor, más allá de la infidelidad’.En esta etapa, “cada uno sabe de qué pie cojea el otro. En algunos casos se presentan las infidelidades. Se da un cierto desgaste por la crianza de los hijos y cada uno ha perdido el encanto de los primeros tiempos”, explica el sicólogo Saravia.“Lo que puede ocurrir es que el enamoramiento para ese entonces está agotado, pero si la pareja regó la matica del amor, si siguieron siendo novios, manteniendo el romance, cuidando los detalles y siendo compinches no tendría que agotarse porque hay vinculo afectivo de tipo seguro y han entrado en sintonía afectiva”, dice Blandón, de la Clínica del Amor.4. La crisis del solsticioEs la etapa de los cuestionamientos. Hay quienes viven este proceso alrededor de los 15 años de relación y a otros les ocurre hacia los 20 años. Señala Flavia Dos Santos en su libro ‘Poliamor’, que hay quienes viven una segunda adolescencia y hacen cosas no por su pareja, sino por sí mismos, como cambios en su aspecto físico y estilo de vida: “Ellos quieren un auto deportivo y ellas se aplican bótox”. Para Chiquinquirá Blandón, de la Clínica del Amor, “cuestionar las cosas y replantear un proyecto de vida es fundamental, porque la relación es viva, dinámica, cambiante y es importante que nos adaptemos a los cambios. No es lo mismo tener hijos pequeños a tener adolescentes y esa etapa puede coincidir con los hijos adolescentes que mueven muchísimo internamente a los padres. Es una oportunidad para que los miembros de la pareja se observen a sí mismos y se cuestionen la vida, pero no para terminar la relación sino para replantearla a fin de que satisfaga las nuevas necesidades no solo como familia sino como individuo que está entrando a la mediana edad”.5. El síndrome del “nido vacío”Los padres aspiran a que sus hijos sean profesionales, independientes y exitosos, pero cuando esa realidad llega los hijos vuelan en búsqueda de su propia vida y empieza el ‘Síndrome del nido vacío’, ese sentimiento de soledad y abandono que sienten papá y mamá cuando, de nuevo, son solo dos en casa. “Cuando una pareja se vuelca hacia los hijos y ellos se van, los esposos se dan cuenta que se olvidaron de cultivar una relación de pareja”, dice una especialista en temas de familia de la Fundación Gestamos. Agrega que este sentimiento y crisis de soledad se previene durante la vida en pareja. “Si durante la crianza la pareja tiene momentos y espacios para ellos dos, cuando los hijos se vayan podrán seguir disfrutando del gusto de estar juntos. Pero cuando los hijos son el único objetivo y estos se van, lo que encuentra cada uno es un desconocido”.Con “todo incluido” Profesión, desempleadoSi el desempleo se prolonga por meses puede sacar lo peor de cada uno. “Hay presión desde lo económico porque los gastos no dan espera. La presión trae estrés y, con él, aumento de las posibilidades de conflicto. Eso sin contar que hay depresión. Y uno de los dos pierde respeto por el otro”, dice Peña. ¡Bienvenida la jubilación! “La jubilación afecta en la medida en que, si él trabajó toda la vida y ella se quedó en casa, el hombre está más de lleno en la casa, se mete en todo y repara todo, lo que satura a la mujer. Y cuando la persona no se prepara para la jubilación, se deprime, se sienten mal, se vuelve irritable y busca conflictos en el hogar”, explica Peña. La adolescencia de los hijos “Es un cambio drástico que mueve toda la estructura familiar. Requiere mucha sensatez, escucha de todos y cada uno de los implicados, estar presentes y dispuestos a afrontar los cambios”, dice una especialista en temas de familia de la Fundación Gestamos.

CONTINÚA LEYENDO
Publicidad
VER COMENTARIOS
Publicidad