ENTRETENIMIENTO

Mafalda: gotas de sabiduría

Marzo 18, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Isabel Peláez y Patricia Lee
Mafalda: gotas de sabiduría

Mafalda.

A Tomás, su papá, un agente de seguros, lo tiene a punta de Nervocalm con sus preguntas de sexo y sobre la clase “mediaestúpida”. Y su mamá, Raquel, una resignada ama de casa, se tiene que bancar su preguntadera de si la capacidad para fracasar en la vida es hereditaria.

A Tomás, su papá, un agente de seguros, lo tiene a punta de Nervocalm con sus preguntas de sexo y sobre la clase “mediaestúpida”. Y su mamá, Raquel, una resignada ama de casa, se tiene que bancar su preguntadera de si la capacidad para fracasar en la vida es hereditaria. Pero la venganza de un adulto va servida en plato de sopa o en forma de un hermanito no pedido: Guille, que asalta a su hermanita con sus “¿pod qué?”.Este pequeño genio de melena circular a la que solo aplaca su moño de pelo, cuando abre la boca parece más una abuela comunista que una niña de seis años, asusta. No es para menos. La niña traviesa de Quino ha opinado, en 30 idiomas, de temas como la guerra de Vietnam, la carrera espacial, el movimiento tercermundista, el asesinato de Kennedy, el psicoanálisis, el feminismo, la represión.¿Le ha dolido crecer?Mirá, como dice Miguelito, la vida no debiera echarlo a uno de la niñez, sin antes conseguirle un buen puesto en la juventud.¿Le duele que Quino ya no la dibuje?Si vivir es durar, prefiero una canción de Los Beatles a un long play de los Boston Pops.¿Qué piensa de la vida moderna con tantos avances tecnológicos?Tiene más de moderna que de vida. ¿Y por qué no se toma la sopa?Por antidemocrática. Pero si me das un panqueque, hasta me lo pienso.¿Qué le preocupa del mundo?Pensar si Dios habrá patentado esta idea del manicomio redondo.¿Por qué la enojan los adultos?No hay nadie que atente más contra la democracia y la libertad de prensa que los papás. Del resto, digo como Susanita, amo la humanidad, me revienta es la gente.¿Por qué critica a su mamá?Me toca recordarle que fregar, planchar, cocinar, no quiere decir fregarse la vida, plancharse las inquietudes, freírse la personalidad. Yo siempre le pregunto: ¿qué vas a ser cuando vivas? ¿Aún quiere cambiar el mundo?Si uno no se apura a cambiar el mundo, el mundo lo cambia a uno.¿Sí hay políticos buenos?Tenemos hombres de principios, lástima que nunca los dejen pasar del principio.¿Cuál fue la última pregunta que su papá no le supo contestar?Le pregunto: “¿Se han acabado el hambre y la pobreza en el mundo? ¿Se suprimieron las armas nucleares?”. Y él: “Este, bueno, creo que no, hijita”. Le digo: “¿Entonces para qué cuernos cambiamos de año?”... ¿Nunca pierde una, no?Sí, con Susanita. El otro día le dije a ella que quería conocer Japón, donde se fabrican cosas lindas y me sale con: “Para que sepas, Japón es lo que es gracias a su producción hijícola”. ¡Me cacho!¿Y ya sabe de dónde vienen los niños?¿Quién no? Le dije a mamá que por qué mi hermanito tuvo que perderse meses viajando hasta Buenos Aires en cigueña, si un jet podía traerlo desde París en 14 horas y ganaría tiempo. Pero ella tiene razón: ¿Para qué diablos quiere ganar tiempo un bebé que no hace nada en todo el día?

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