ENTRETENIMIENTO

Las telenovelas biográficas se tomaron la pantalla colombiana

Noviembre 18, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Verónica Gómez Torres | El País
Las telenovelas biográficas se tomaron la pantalla colombiana

La producción basada en la vida del ídolo vallenato es protagonizada por Taliana Vargas y Alejandro Palacios.

Con el estreno el martes de ‘Rafael Orozco’, críticos de TV. y libretistas hablan del fenómeno de las biografías.

Poco importa que sus historias de vida hayan sido contadas miles de veces en libros, revistas y hasta en pasillos. Tampoco que los finales de algunas, muchos las conozcan de sobra. Las telenovelas biográficas siguen conquistando seguidores de todas las edades. La muestra han sido los altos índices de audiencia que obtuvieron producciones como ‘Escalona’, en 1992, ‘Amor sincero’, en el 2010, ‘El Joe, la leyenda’, en el 2011, y recientemente ‘Escobar, el patrón del mal’. Historias que han superado sin duda varios argumentos originales. Es que contar la vida de cantantes, personajes históricos y hasta narcotraficantes que de una u otra manera han quedado en la memoria del público, sin importar si son ejemplares o no, se ha convertido en un gran atractivo tanto para los canales como para los televidentes.“El éxito que han alcanzado las telenovelas biográficas radica en que muestran aspectos desconocidos de esas personalidades. La gente encuentra un alto grado de identificación con los conflictos, la cotidianidad y el entorno de sus ídolos”, sostiene Jorge Ospina, analista de medios y libretista.Sin embargo, el mayor cuestionamiento que han tenido este tipo de producciones ha sido la poca fidelidad a la realidad de las historias. Como lo afirma Fernando Sarmiento, autor del libro ‘Historia de la televisión colombiana’, en el exceso de situaciones ficticias es tal vez en lo que fallan estas telenovelas. Está comprobado, las historias biográficas tienen solo entre 30 y 50 por ciento de realidad. El resto es pura ficción. Incluso, la nueva apuesta del Canal Caracol ‘Rafael Orozco, el ídolo’, sólo tendrá el 20 por ciento. Según Andrés Salgado, quien fue libretista de ‘El Joe’, esta clase de telenovelas deben tener algo de ficción porque por más maravillosa que sea un historia real, no deja de tener momentos aburridos. “La gente quiere ver historias con elementos que los pongan a vibrar, a llorar, a emocionarse. Y para ello, hay que recurrir a ingredientes, cánones y ajustes típicos del drama”, argumenta Salgado.Generalmente, se toman hechos de la vida real del personaje, pero no en orden cronológico. O hechos que no sucedieron con la magnitud e intensidad con los que se muestran; pueden ser exagerados o por el contrario, minimizados.Esto se hace no con el fin de manipular nada ni de generar otra intención de que el televidente se interese por la historia, dice Salgado. “El espectador cuando ve una novela basada en la vida de alguien sabe que verá una historia dramática, un cuento atravesado por la ficción. Y está de acuerdo. Si no fuera así, leería una crónica, un libro o vería un documental sobre ese personaje”, agrega el libretista. Los momentos más dramáticos, los que están llenos de conflictos y los que revelan intensamente la psicología del personaje son los preferidos por los libretistas. Aunque eso depende también del criterio y del estilo de quien escriba la historia. “Estoy seguro de que si ‘El Joe’ hubiera sido contada por otros escritores, seguramente hubiera ahondado en su problema con las drogas. Nuestro objetivo era resaltar sus valores musicales. Sacar a la luz sus intimidades me parece un acto irrespetuoso”, manifiesta Salgado.Ese es tal vez el dilema al que se enfrentan los contadores de historias cuando terminan de investigar la vida de un artista. Cuenta Arleth Castillo, libretista de ‘Rafael Orozco’, que en el proceso de investigación se van descubriendo cosas de los personajes que, por pudor y por moral, no se pueden contar. “Son tan delicadas de tratar, que uno se pregunta hasta qué punto se vale cambiarle a la gente la imagen que tiene de sus ídolos”, sostiene. Muchos optan por reenfocar las historias. Es que hay realidades que no se puede recrear tal cual para no herir susceptibilidades, como tampoco personajes que se pueden caracterizar totalmente, pues entran en juego los derechos de autor. Por eso muchas veces se deben cambiar nombres, a pesar de que la interpretación es muy evidente. Como dice el crítico de TV., Germán Yances, la televisión nos ha narrado el país desde muchos ángulos; desde el heroísmo de Simón Bolívar o las lecciones de superación y vida del maestro Rafael Escalona y la cantante Marbelle, hasta la tragedia que representó para el país el personaje Pablo Escobar. Es que muchas veces la realidad supera la ficción.

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