ENTRETENIMIENTO

Las siete frases que ponen en peligro la imagen de un empleado

Abril 15, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Las siete frases que ponen en peligro la imagen de un empleado

Una sencilla frase puede echar por tierra su imagen profesional. Sea proactivo y no problemático.

El poder de las palabras no es un invento de los gurús de la Programación Neurolingüística. Está comprobado científicamente su impacto en el cerebro y, por ende, en la salud y el bienestar de las personas.Jamás será igual la reacción orgánica de un ‘Voy a intentarlo’ a la de un ‘Voy a lograrlo’. “Muchas personas, literalmente no piensan antes de hablar, y van diciendo cosas que, sin proponérselo, atentan contra su ambiente laboral”, asegura Érika Mariot, experta en crecimiento mental y emocional. Así como una imagen dice más que mil palabras, una sencilla frase puede echar por tierra su imagen profesional. Evite las siguientes: 1. ¡Ese no es mi trabajo!Lectura: “A mí no me pagan por eso”. Por más de que esté inconforme con su sueldo o con sus funciones, a menos de que quiera ser despedido, evite decir esta frase. “Cuando un jefe escucha eso, lo primero que se le viene a la mente es que usted hace lo estrictamente necesario para ‘subsistir’ en la empresa”, explica César Escobar, ‘coach’ laboral.Esa reacción demuestra una actitud individualista y egoísta que limita su proyección profesional. Como empleado, usted debe estar dispuesto a aportar más de lo que está escrito en sus funciones si entre sus planes está una mejora salarial.2. Pero siempre se ha hecho así...Lectura: “No quiero pensar, no quiero ser creativo”. Es la frase típica de los empleados que más tiempo llevan en la empresa. Pues son personas que han llegado a un estado de comodidad laboral pleno y se rehusan a cualquier cambio, por más pequeño que sea. “Son empleados que están atrapados en el pasado, son inflexibles”, dice Esperanza Ramírez, especialista en coaching laboral.Los buenos jefes valoran el pensamiento creativo y la capacidad para resolver problemas. Y si no está de acuerdo con una nueva idea, diga mejor: “Vamos a ver cómo funciona esto”. 3. Por qué no hacemos...Lectura: “Es muy posible que no lo hagamos”.Cuando un empleado inicia su propuesta con esta frase lo que está programando en el cerebro de su jefe o compañeros una respuesta negativa. “En ese caso es mejor decir: ‘Que tal si...’. Lo que hay que evitar es pronunciar el ‘no’, que inconscientemente bloquea el cerebro”, asegura Érika Mariot, experta en Programación Neurolingüística. También aconseja evitar el ‘tengo un problema’, reemplácelo por “Tengo un gran desafío” o “tengo una situación por solucionar”, “estoy en camino de...”.4. Voy a intentarloLectura: “No voy a lograrlo”.En esta frase está implícita la posibilidad del fracaso. Al decir eso, la persona no asegura nada, dejando abierta la probabilidad de no hacerlo. Un empleado que le conteste así a su jefe está dando a entender dos cosas: que no quiere hacer la tarea o, peor aún, que no se siente en capacidad de hacerlo.Cuando alguien confía y está convencido de sus capacidades profesionales no tiene por qué decir: “Voy a intentarlo”.Así que lo ideal es sustituir la palabra “intentarlo” por “hacerlo”. O expresar: “Eso se logra, estoy seguro que puedo hacerlo”.5. En otra empresa hubieran hecho...Lectura: “Es mucho mejor la otra empresa”. “Esta es para mí la peor frase que un empleado pueda decir. O la de los nuevos: “En mi anterior empresa lo hacían mejor”. Es como para contestar: ¿Y por qué no se regresa para allá?”, sostiene César Escobar. Estar comparando su actual trabajo con el anterior no le hace bien a nadie, y lo único que logrará es afectar sus funciones. Todas las empresas tienen políticas diferentes y si usted aceptó ese trabajo es porque se sentía a gusto y pensó que podría desarrollarse profesionalmente.6. ¿Otra vez lo mismo?Lectura: “No lo quiero hacer”.¿Está seguro que es otra vez lo mismo o su visión es limitada y no ve más allá de lo simple?Por más que en las reuniones se repita una y otra vez una idea, o su jefe lo ponga hacer mil veces la misma cosa, nunca es aconsejable responder así. Lo que refleja el ‘¿Otra vez lo mismo’ es una visión de pesimismo y pasividad, pues significa que usted no es capaz de proponer algo nuevo o darle un enfoque diferente al tema, sino que antepone un obstáculo a la propuesta.Recuerde que la creatividad es una de las cualidades que más buscan los jefes en sus empleados.7. No tengo ni ideaLectura: “No sé ni me importa saberlo”. Aunque usted no tenga ni la más mínima idea de cómo se hace algo, jamás le responda así a un jefe. “Está cerrando su mente con ese rotundo ‘no’”, insiste Érika Mariot. Busque otra manera de decirlo cuando vea que no tiene la información necesaria para responder. Mejor diga que lo mirará, buscará o investigará, es decir que aunque ahora no tenga el dato, muy pronto lo sabrá.Hay que saber cómo responder de una manera más productiva. El poder de las palabras es tan fuerte que puede limitar su ascenso o su proyección profesional.¡Cuide sus palabras, jefe!“Que sea la última vez que...”: es la típica frase del jefe amenazador. Lo que busca es producir miedo en el empleado, y así nadie trabaja bien. “Limítese a hacer lo que le dije”: con estas palabras lo que está diciendo es “no piense” y eso es contraproducente para cualquier empresa. Cuando los empleados dejan de ser innovadores y propositivos no hay empresa que crezca. “No hay nada que pueda hacer”: la pronuncian los que quieren ‘lavarse las manos’ de un asunto en particular, como un posible despido, rechazo de una exigencia de aumento de sueldo o un permiso. Siempre hay algo qué hacer, usted es el jefe y el que decide cosas importantes en la empresa. No se quite responsabilidades, pues lo que producirá es falta de credibilidad en el empleado.   “Los problemas personales no los traiga a la oficina”: un empleado no es una máquina para que un jefe le exija eso. Por más que la persona intente disimular su estado de ánimo, se verá reflejado de alguna manera en su trabajo. Sea un jefe abierto, escuche a la persona y procure ofrecerle su respaldo.“Si no le parece lo que digo, la puerta está abierta”: según los coach laborales, son palabras clásicas de jefes impositivos y soberbios. Está comprobado que las personas que trabajan en condiciones labores favorables rinden mucho más que aquellas que tienen jefes autoritarios.“Debería sentirse afortunado de tener un trabajo”: nadie jamás se sentirá afortunado en una empresa donde el jefe le tenga que decir esta frase castrante. Lo único que logrará es que la persona empiece a buscar otro empleo donde sí sea valorado, y la afortunada sea la nueva empresa. “No quiero escuchar sus quejas”: se equivoca. Como jefe, usted debe saber lo que piensan y necesitan sus empleados, incluso los pensamientos negativos. La retroalimentación es importante en una empresa, siempre y cuando se haga con respeto.

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