La trayectoria de Frank Ramírez, el actor que dejó huella en la televisión colombiana

Febrero 20, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
La trayectoria de Frank Ramírez, el actor que dejó huella en la televisión colombiana

Ramírez es recordado por miles de colombianos por su participación en grandes producciones nacionales. Entre ellas 'Pecados Capitales', 'Perro Amor', 'El Gallo de Oro', 'Música maestro', 'Los Atrevidos', 'Candela' y algunas películas icónicas como 'La Estrategia del Caracol' y 'Cóndores no entierran todos los días'.

La TV colombiana llora la partida del actor Frank Ramírez, quien falleció ayer a la edad de 65 años, víctima del Párkinson.

El mundo artístico en Colombia se conmovió el jueves ante la noticia de la muerte de Frank Ramírez, reconocido por personajes memorables como León María Lozano ‘El Cóndor’, Don Evaristo Salinas en ‘Pecados Capitales’ y Dionisio Pinzón, en ‘El Gallo de Oro’. Su último papel lo desempeñó en la serie ‘Metástasis’, de Caracol, aún al aire. Lea también: Murió el actor Frank Ramírez, ícono de la televisión colombianaEl actor, nacido en Yopal, Casanare, falleció en la Clínica Marly de Bogotá, a los 65 años, luego de un serio deterioro de su salud. Ya desde la década de los 80 Franklin padecía de la enfermedad de Párkinson, que fue muy notoria en su participación en la telenovela ‘Pecados Capitales’. Allí encarnó al Tío Evaristo, un patriarca que puso duras pruebas a los miembros de su familia para escoger al mejor candidato para su herencia, aunque en el fondo su verdadero fin era estrechar sus lazos. En 2008 luego de interpretar al novio de Eva, un hombre disfrazado de mujer (Jorge Enrique Abello), renunció a la televisión, para encerrarse en su casa del barrio La Candelaria, de Bogotá, a pintar.Fue el personaje de Héctor Salamanca, en ‘Metástasis’, adaptación de la serie estadounidense ‘Breaking Bad’, que lo trajo de vuelta a la televisión. Allí, en un papel de gestos, no de palabras, sus pocas apariciones fueron suficientes para robarse el show como el tío de un temible narcotraficante, tan sombrío y oscuro, como este. En su última entrevista para Caracol Televisión, el actor explicó sus motivos para haberse ausentado tanto tiempo. “Me encerré en mi casa a pintar. Porque pintar señoras en pelota es mucho más divertido que hacer telenovelas. No es tan rentable, pero es más rico”. Y fue enfático en que las telenovelas ya no lo seducían: “Me rehúso y me rehusé en su momento a hacer telenovelas, porque las telenovelas están siendo asesinadas por los países latinoamericanos, todo el mundo hace la misma telenovela con los mismos personajes. Las telenovelas me saturaron hasta que dije: ‘No más, voy a dedicarme al robo, a la política, a lo que sea”. Ya más serio anotó: “Doy clases de actuación en mi casa. No dirijo, les abro puertas a mis pupilos. Que sean libres. Enseñar me mantiene alerta y aprendo con ellos”. Tenía mucho por enseñar. Este actor, quien el pasado 12 de febrero había cumplido 65 años, tuvo una larga trayectoria en televisión en: ‘El Gallo de oro’, ‘María Cano’, ‘Pecados capitales’, ‘¿Por qué diablos?’, ‘Música maestro’, ‘Candela’, ‘Pecados capitales’, ‘Isabel me la veló’, ‘La saga: negocio de familia’, ‘Perro amor’, ‘La alternativa del escorpión’, ‘La vorágine’, entre otros. En cine protagonizó ‘Cóndores no entierran todos los días’, cuyo papel como León María Lozano le valió el reconocimiento de Mejor Actor tanto en el Festival de Cine de Huelva como el Hugo en el Festival de Cine de Chicago y en la Bienal de Cine de Bogotá (el Bochica de Oro). Participó en ‘Milagro en Roma’, ‘Técnicas de duelo: una cuestión de honor’, ‘La estrategia del caracol’, ‘Águilas no cazan moscas’, ‘María Cano’, ‘Ilona llega con la lluvia’. Fue de los primeros actores colombianos que iniciaron su carrera en Estados Unidos en 1964. Aunque se matriculó en la Escuela Nacional de Arte Dramático, de Bogotá, interrumpió sus estudios para aprovechar una beca del Actor’s Studio de Nueva York.E hizo parte de American Play House. Integró reputadas compañías teatrales de Nueva York y logró figuración en Hollywood. El propio director Lee Strasberg lo calificaba. “Algunas veces debí ceder el turno a Sherry Winters, su consentida”. Su primer trabajo en la televisión norteamericana fue en La Monja Voladora (1967), “con la actriz Sally Field, que se la pasaba todo el día colgada del techo. Vivía en una casa rodante, hasta que Fernando Gómez Agudelo y Bernardo Romero Pereiro me ofrecieron protagonizar La Mala Hora”. Los directores decían que era un joven con las mañas del actor curtido.Sobre The Wrath of God (La ira de Dios), en los años 60, con Rita Hayworth, dijo: “Era pequeñita, tenía los primeros síntomas de alzheimer, diferente a la diosa Gilda. Pero conservaba esa cabellera roja espectacular”. Recordaba sus encuentros con otras divas. A Sophia Loren la vio entrar, “espléndida” a una tienda de moda en Nueva York, “le abrían una calle de honor como una reina”, y a otra la vio en un café de París. “Llegaban hombres a saludar a una rubia de pelo seco y piel ajada. Intrigado, pregunté al maître, era Brigitte Bardot”. Él llegó a la Gran Manzana el 7 de febrero de 1964 a estudiar en el Actors Studio, el día que llegaron los Beatles. “Vaya coincidencia. Viajaba desde París, tenía el pelo negro y largo, y una barba tupida por el frío tan verraco que hacía. Mientras caminaba por la Quinta Avenida y el Central Park, todos corrían y gritaban: ‘¡Ya llegaron!’”. Confesó que se rehusó a formar parte del contingente de soldados que iría a Vietnam por una simple razón: “soy incapaz de acatar órdenes”. Vivió 25 años en EE.UU. y participó en 13 seriados y dos películas. A Colombia volvió en 1981 para personificar a Dionisio Pinzón en 'El gallo de oro', donde hizo pareja con Amparo Grisales.De sus amores poco se sabe. Una vez dijo: “Soy amigo de mis ‘ex’, menos de Sharon Lee, la mamá de mi hijo. Encontré su fotografía metida en un libro. No lo pensé dos veces: se la regalé a Frank Jr.”. Sarcástico, ermitaño, huraño, sobre Frank sus amigos coinciden en que: “Talentos no entierran todos los días”.

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