ENTRETENIMIENTO

José Lugo presenta en Cali su proyecto Guasábara Combo

Mayo 29, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Pedro Navaja | Especial para El País

Pianista, arreglista, compositor y productor, el puertorriqueño ha dejado una huella imborrable para los salseros caleños desde los años 80.

Guasábara. En la lengua ancestral de los indígenas taínos, habitantes primigenios de Puerto Rico, ese extraño término es un canto de guerra que significa ir a la batalla. En el argot de los melómanos salseros, ese extraño término es una referencia obligada a la salsa de más alta calidad que pueda escucharse hoy. También es el título dado a una grabación de antología del año 2008 que los coleccionistas de música afrocaribeña de Cali y el mundo entero consideran pieza indispensable en su lista de tesoros.Las dos cosas – ese concepto musical de altísima calidad y esa grabación que se ha convertido casi en un disco de culto – están asociadas al invitado que mañana, por primera vez, presentará en Cali su obra: el pianista, arreglista, compositor y productor puertorriqueño José Lugo.Sería imposible construir una antología de la historia de la salsa entre finales del Siglo 20 y los inicios del Siglo 21 sin mencionar a este hombre, que pasó de niño prodigio en la ejecución de la guitarra clásica a adolescente apasionado por el piano y la música popular de su país. El sello de José Lugo está presente en muchas de esas grabaciones que marcaron el rumbo de la Salsa en los años 80, que representan auténticos hitos en la historia del género y que todavía hoy son reclamadas por el bailador en la pista. Fue el legendario timbalero Willie Rosario quien en 1984 lo impulsó a tomar el camino que lo ha convertido en uno de los genios de la orquestación, al pedirle uno de los arreglos del álbum ‘Nuevos horizontes’. Lugo quiso negarse. Su papel era, hasta entonces, el de pianista. Y que ‘Mister Afinque’, como se le conoce a Rosario por ese estilo único que destila en la salsa lo mejor de la tradición del swing, le pidiera un arreglo, parecía más un problema que un halago. “Hazlo como tocas el piano”, fue el único consejo del maestro. Y de allí salió el arreglo de ‘Caramelito del campo’, para ser tocado por la misma orquesta en la que dos jovencitos flacos y bigotones empezaban a dejar su propia huella: Gilberto Santarosa y Tony Vega.Pero fue de Bobby Valentín de quien Lugo aprendió casi toda la genialidad que lo distingue. Por supuesto, algo se ha de aprender durante una década de trabajo junto a uno de los mejores arreglistas de toda la historia de la salsa. Quien escuche ‘Algo excepcional’, quizá el mejor de todos los discos del maestro Bobby Valentín, está escuchando a José Lugo. Su piano está allí, en los tumbaos de ‘Justo ahora’, ‘Me diste de tu agua’, ‘Cantaré con una orquesta’, ‘Yo se que eres tu’ y los demás temas que integran ese álbum antológico grabado en 1985.En su esencia más profunda, Lugo en realidad no es un salsero. Es, para ser precisos, un músico integral. La diferencia principal de esas dos orillas radica en que no es el hombre que vive entre las nubes de la fama y el brillo del escenario, sino un investigador capaz de encerrarse un año entero en su estudio para tragarse montones de libros sobre estructura musical, con el único propósito de construir una obra única, excepcional. Eso fue justamente lo que hizo por allá en el 2007, cuando concibió el proyecto Guasábara. La idea, además de ambiciosa y arriesgada, encarnaba un verdadero anacronismo. ¿O a quien más se le ocurre, en estos tiempos de música desechable, dedicarse a rescatar la sonoridad de las ‘Big bands’? Esos trasatlánticos sonoros que surcaron los oceános de la música estadounidense y afrocaribeña en los años 20, como tantas otras cosas, estaban condenados al olvido, pero Lugo se empeñó en traerlos de vuelta.No era tarea fácil, considerando los pocos nombres que quedaron grabados para siempre en la historia de la música latinoamericana por la conducción de una ‘Big band’: Mario Bauzá, Tito Puente, Tito Rodríguez o el colombiano Lucho Bermúdez, entre otros.La idea central, sostiene Lugo, era no repetir el mismo esquema. Durante meses se dedicó a construir un edificio sonoro que tuviera como cimiento el concepto de la salsa dura, la música para el bailador, pero que a nivel armónico y melódico se situara a medio camino entre la Sinfónica de Londres y la orquesta de Stan Kenton. Para llevar la obra de papel a la realidad Lugo convocó a más de 50 músicos, y en cada uno de los catorce cortes del disco los puso a grabar tocando en simultáneo, con el fin de recrear con la mayor fidelidad posible el espíritu de la ‘Big band’. Cinco figuras de la salsa contemporánea, que representan tres líneas interpretativas diferentes, se unieron al equipo como cantantes. Herman Olivera, Cano Estremera y Victor Manuelle, exponentes de la tradición del soneo, se juntaron con Gilberto Santarosa, heredero auténtico del bolero y la música romántica, y con Isaac Delgado, una de las voces asociadas a la raíz de la timba cubana. Dos nominaciones a Premio Grammy y montones de portadas en Estados Unidos y Latinoamérica fueron el efecto inmediato de la publicación del disco. Una banda de tal magnitud, por supuesto, no podría juntarse para nada distinto a un disco. Y por ello Lugo emprendió de inmediato un nuevo proyecto: la creación de un conjunto más pequeño que conservara la línea sonora del disco de la ‘Big band’. Fue así como nació Guasábara Combo, el septeto que mañana debutará en el Teatro Jorge Isaacs, con una reunión inédita entre dos de las grandes voces de la salsa cubana contemporánea: los cantantes Isaac Delgado y José ‘pepito’ Gómez. En la radio caleña, por estos días, el sonido de José Lugo y Guasábara Combo nuevamente marca territorio. ‘Parece que uno se va a morir’, tema que rescata el golpe del montuno clásico, es uno de los éxitos salseros del momento. Los aplausos para el talento de José Lugo abundan. Gilberto Santa Rosa, Ricky Martin, Alejandro Fernández, Ricardo Arjona, Marc Antohony, Victor Manuelle, Elvis Crespo, Olga Tañón, entre otros, para quienes ha compuesto, producido, arreglado y tocado, lo consideran un genio “de otro planeta”. En opinión del investigador musical y sociólogo caleño Roberto Carlos Luján, Lugo es “el mejor músico de su generación”, y Guasábara una de esas “obras de interés permanente que se constituye en una referencia inmediata para las generaciones siguientes”. El melómano y DJ Andrés Díaz ‘Pachanga’, agrega que José Lugo “encarna el recambio generacional de la salsa puertorriqueña”.Hace mucho tiempo, coinciden los melómanos, Cali no recibía un proyecto que demostrara qué la salsa “no se muere na”, y que su grito de guerra todavía resuena en la espesura.

CONTINÚA LEYENDO
Publicidad
VER COMENTARIOS
Publicidad