ENTRETENIMIENTO

Jennifer Lawrence, el mejor ejemplo de espontaneidad y buen humor

Enero 24, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País.
Jennifer Lawrence, el mejor ejemplo de espontaneidad y buen humor

Franqueza y espontaneidad caracterizan  a  Jennifer Lawrence,  capaz de  decir en la alfombra roja que está hambrienta y que le espera una ceremonia larga y aburrida, de llamar ‘zorra’ a Taylor Swift por tener las agallas de enfrentarse a  Apple y a la que no le importa ensuciar con comida el vestuario de una costosa producción o regañar en público a un periodista. Lea también: Recorrido por las películas de Jennifer Lawrence.

Así lo hizo en la pasada rueda de prensa de los Globos de Oro, en Los Ángeles, cuando reprendió al  venezolano Juan Pablo Fernández, de   E! en Latinoamérica. Mientras el periodista le preguntaba “¿Cómo te sientes, cómo te ves para la noche de los Óscar?” miraba su celular, así que ella le reprochó:    “No puedes vivir toda tu vida detrás de tu teléfono, tienes que vivir en el presente”. 

Tras  excusarse, el periodista insistió:  “¿Cómo te ves para la  noche del Óscar?” y ella respondió: “Estamos en los Globos de Oro. Si soltaras tu teléfono sabrías eso”.  Siguieron las preguntas y aunque muchos se rieron, la actitud de molestia de Jennifer no cesó.   El reportero a través de  Twitter   dijo:  “Algo le pasaba y la pagó conmigo”. Lea también: El lado íntimo de Jennifer Lawrence.

Se dijo que lo que miraba el periodista en su celular era la traducción a inglés de sus preguntas. Pero la  amiga de Lawrence, Anne Hathaway, salió en  defensa de ella: “Está bastante claro que el regaño de Jennifer fue sacado de contexto, y que ella estaba bromeando con un periodista que ciertamente estaba usando su teléfono para sacarle fotos. No la castiguemos por este tipo de cosas, ya que es una joven hermosa, talentosa, increíblemente exitosa, popular, cuatro veces nominada al Óscar”. 

Pero Lawrence no niega sus defectos. Admite que es una mentirosa patológica y que de niña competía por decir la mentira más grande. “Si alguien decía que le dolían las piernas, yo decía: ‘¿Ah, sí? Las mías me las van a amputar mañana”.

Confiesa  que era demasiado hiperactiva por lo que su familia y amigos la llamaban ‘Nitro’. “Tenía demasiada energía, como la nitroglicerina. Todos los días me decía: ‘Hoy vas a actuar calmada’. Pero no. A los 13 años me oriné en la cama y me fui a la escuela a contarles a todos”.

Tiene un tatuaje del que está  orgullosa: dice H2O,  “aunque el 2 no está donde tiene que estar según la fórmula química, significa  que  necesito mantenerme hidratada”. Y no es que  sea la más juiciosa en materia de hábitos alimenticios. Su figura se debe a su pasado atlético, pues hacía bastante deporte. Pero  no es muy controlada con la comida.

Michael Wilkinson,  a cargo de vestuario de ‘La gran estafa americana’ le dijo a  Vanity Fair que ella puso a sufrir a la producción: “No le importa comerse  sus doritos y otros aperitivos cuando lleva el vestido puesto”. Tuvieron  que hacer  cuatro diseños para paliar los estragos de sus comilonas.

La propia JLaw, en una entrevista a la revista Seventeen, confesó que su relación con la comida ha sido intensa, al punto de que la palabra ‘dieta’ no está en su léxico. “Me enfada  que mis amigas estén dispuestas a desperdiciar la comida porque dicen estar a dieta. Cuando era pequeña tenía que comerme todo el pan de hamburguesa que dejaban en el comedor del colegio”. 

Cuentan que durante el rodaje de ‘Los juegos del hambre’ ella no tenía problema  en comer cebolla cruda antes de las escenas de besos. Comportamientos como esos hacen que compañeros de reparto como Bradley Cooper digan que no tendrían una relación sentimental  con ella porque la consideran “un amigo más”. Y pese a que tanto con él como con  Liam Hemsworth la han querido relacionar, debido sus besos de ficción tan creíbles, ambos la consideran “una gran y divertida amiga que quieren conservar”.

Del primer novio del que se tuvo noticia fue del actor  Nicholas Hoult.  La relación no funcionó y terminaron. Y aunque él insistió en regresar, ella se negó.

Con quien sí hubo varios intentos fue con  Chris Martin, vocalista de Coldplay, ex de  Gwyneth Paltrow. Muchas veces dijeron que habían terminado y se les volvía a ver saliendo juntos en la noche. Al verse descubierta con Chris por los paparazzis, ella  mostraba su lado poco amigable. 

Ese malhumor lo mostró  ante la prensa cuando alegó  violación a su intimidad en 2014 al ser hackeado su sistema de almacenamiento iCloud y quedar expuestas sus fotos privadas.

Ahora la actriz de 25 años habría iniciado un romance con Chris Evans, de 34, el  Capitán América. Un amigo suyo le contó a Life & Style: “Hace un par de semanas  comenzaron a salir, solo sus amigos cercanos están enterados. Han tenido dos citas, se envían mensajes de texto y se llaman, planean tener una tarde de pizza y películas en  casa de Jennifer”.  La mejor amiga de ella, Amy Schumer,  ha hecho de Cupido, presionando a Jen.  

Jennifer Lawrence, quien fue actriz de reparto en  ‘La gran estafa americana’, publicó en  el portal www.lennyletter.com  el artículo ‘Why Do I Make Less Than My Male Co-Stars?’ (‘Por qué gano menos que mis compañeros masculinos?’, refiriéndose a que mientras los hombres recibieron el  9 % de las ganancias de la película,  las mujeres, incluida la protagonista (Amy Adams)  un pago del 7 %. Y se reprochó a sí misma: “Cuando supe del hackeo a Sony y lo poco que me pagaban, no me enojé con Sony sino  conmigo misma. No supe negociar, fallé.    No quería parecer difícil o consentida. Cuando  vi los sueldos en Internet me di cuenta que ningún hombre con los que trabajo estaría preocupado por parecer difícil o  consentido”.

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