'Fragmentos de Amor', una película de sexo, erotismo y obsesión
ENTRETENIMIENTO

'Fragmentos de Amor', una película de sexo, erotismo y obsesión

Agosto 14, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País.

Historias de amores pasados son a la vez la cura y el veneno de la película ‘Fragmentos de amor’, con sello caleño.

 

[[nid:566470;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2016/08/angelica-blandon.jpg;full;{La actriz Angélica Blandón conquista a los espectadores, cuando con su voz sensual lee un aparte de 'Rayuela' de Julio Cortázar.El País.}]]

Yo no voy a fingir. Algunas mujeres conquistan y manejan a los hombres con el silencio. Es el truco más viejo, dejarlos tranquilos con la aparente y total sumisión que es el silencio. Muchas mujeres dominan a los hombres sin hablar. No pierden el control, no revelan lo que son. Hablar es perder el control. Yo voy a ser capaz de perderlo, de perder el control y también de perderte. Voy a ser clara y voy a hacer que me quieras porque me conoces, no porque me inventas —con mi silencio— algo que te sirve, algo que se acomoda a tu imaginación. Vas a quererme, o no, tal como soy, pero no me voy a hacer la santa ni la misteriosa. Voy a ser lo que soy: una habladora”.

Susana, acabado el amor, olió de inmediato lo que tramaba Rodrigo, vio su inquietud, los nubarrones de su cabeza (quería dejarla) y supo que el amor sólo podría salvarse, si acaso, con la vieja receta de las palabras. Insistiría en lo que la condenaba. Seguiría hablando. Resolvió hablar, hablar y hablar sin parar. Le hablaría noche a noche a Rodrigo hasta hacerlo desistir de su propósito de decapitación.

En estos párrafos Héctor Abad Faciolince describe, en su novela ‘Fragmentos de amor furtivo’,   el momento en el que Susana, como  Scherezada, decide contarle, noche tras noche  a Rodrigo, las historias con cada uno de sus amantes pasados. Mientras él, como dice el escritor en su novela, “se sentía, al mismo tiempo, curioso y feliz de descubrir los secretos de Susana, pero también inseguro”.

Esta historia de pasión, seducción y celos obsesivos,   inspiró la película ‘Fragmentos de amor’, protagonizada por la actriz colombiana Angélica Blandón (Susana Mejía) y el mexicano  José Ángel Bichir (Rodrigo Borrero) y dirigida por el uruguayo nacionalizado español Fernando Vallejo.

Su estreno en salas nacionales será el 18 de agosto. En Puerto Rico, donde se hizo parte del rodaje además de Bogotá,   estará el 1 de septiembre.

Laura Duque, la productora ejecutiva de esta película,  leyó  hace diez  años  la novela ‘Fragmentos de amor furtivo’ que el autor antioqueño escribió en 1998 y quedó fascinada: “Me reí, me pareció divertida,  tenía unos personajes muy cinematográficos, y  empecé una búsqueda a ver qué había qué hacer. Contacté a Héctor que desde el principio, al saber que era mi primera película me  dijo: ‘Te voy a ayudar lo que más pueda’”. 

Después encontró apoyo en sus socios Diego  Ramírez y Nancy Fernández  de 64-A Films (Colombia), los mismos productores de  ‘Perro come perro’, ‘180 segundos’ y  ‘Ciudad Delirio’. 

Además ‘Fragmentos de amor’ recibió los estímulos para las etapas de Desarrollo y Producción del Programa Ibermedia y cuenta con el apoyo de la Corporación de Cine de Puerto Rico, país en el que vive Laura Duque.

Un buen augurio para el filme   es que el pasado 2 de agosto el tráiler de ‘Fragmentos de amor’ se tomó el home de Youtube, siendo la primera película colombiana en utilizar esta estrategia. Rompió el récord con más de 530.000 visualizaciones y 9 millones de usuarios.  El promedio de resultados obtenidos con el Masthead (anuncio publicitario personalizado que dura 24 horas en la página de YouTube) en Colombia era de 350.000 vistas.

La aprobación más importante

La película cuenta además con una  aprobación imprescindible, la de Héctor Abad Faciolince. “Él quería aprobar el guion, lo pidió dentro de la negociación, cosa que no acepté,  la única que  podía  aprobarlo era yo, que estaba pagando por los derechos del libro. Pero entendí que él temía que la película fuera vulgar y  le propuse poner una cláusula que dijera que él tenía  el derecho de ver el guion cuando estuviera listo y  ver la película de primero y   si la película no llegaba a sus estándares, yo no  podía usar su nombre. Fueron  cinco meses, nada que se firmaba el contrato,  fue como la  piedra en el camino. Pero no me preocupa,  porque sabía que sería muy artística, de estilo europeo”, cuenta Laura Duque. 

El guion, escrito por Lina María Arboleda y Pablo Proenza, aunque es fiel al libro en algunos aspectos, en otros tuvo cambios dramáticos,  para llevarlo al género del cine. Por ejemplo,  el protagonista de la novela era afinador de pianos y escribía un diario sobre los amores de Susana, en la película fue convertido en un compositor  bloqueado, quien recupera la musa  con las historias que Susana le cuenta.

Laura cuenta que a “Héctor le gustó la película, sin embargo, tiene momentos de ambigüedad, porque a veces se le olvida lo que escribió hace 20 años. Mientras que yo tuve que ir y venir, una y otra vez, para estudiar los personajes.  Al ver la película, él me preguntaba: ‘Laura, ¿por qué esta escena? ¿Dónde pasó tal cosa? Yo le decía: ‘Héctor, eso lo escribiste tú’”.

La música, protagonista

Al ser el personaje principal un pianista, un compositor, la música tenía gran relevancia en la historia. Para ello se contactó  al compositor Randy Kerber, “él cobra seis veces más de lo que estaba en nuestro presupuesto. Pero le gustó el personaje y se dio  cuenta de que no era hacer el ‘score’ para una película particular, sino que la música misma era  el alma de Rodrigo, lo que él sentía. Y Kerber a los tres días de ver el guion  me dijo: ‘Laura, yo soy este tipo. Yo soy idéntico, soy inseguro, celoso, obsesivo. Yo me paro debajo del edificio de mi novia para ver con quién viene’. ¿Eso quiere decir que lo vas a hacer?,  le dije,  y él contestó un rotundo ‘S풔.

Esa afirmación en la voz de Randy, que ha musicalizado 200 películas, tiene mucho poder.  Hizo el piano de ‘Lincoln’,  trabajó en ‘Una mente brillante’, ‘Batman’, entrenó a Michael Douglas para que tocara como Liberace y se ganó un Óscar por ‘Color Púrpura’. Fue él quien consiguió que una escena de ‘Fragmentos de amor’, en la que sale la pianista antioqueña Teresita Gómez, la grabara a la Orquesta Sinfónica de Praga,  dirigida por Adam Klemens. 

Otro cómplice de esta película fue el bailarín de Buenaventura, Fernando Montaño. Fernando Vallejo, el director de ‘Fragmentos de amor’, le envió una foto de este a Laura Duque como referencia para buscar un bailarín que necesitaban para una de las escenas más bellas del libro, según Laura,  quien estaba segura de que ningún otro lo haría igual.

 La misma amiga que le enseñó el libro de Faciolince a Laura se encargó de contactar al bailarín, quien al ver que las fechas de rodaje  no se cruzaban con las de su trabajo en el Royal Ballet, aceptó encantado.

Quien también aceptó sin peros   fue Angélica Blandón, quien se sintió Susana desde el comienzo. Conquista a los espectadores, cuando con su voz sensual y en la piel del personaje se pone a hablar sin parar, para dejar salir —en palabras escritas por Héctor Abad Faciolince— “un flujo interminable de sus labios y garganta. Como una culebrera, como una vendedora de pomadas, como una encantadora de serpientes: ‘Ya verás, Rodrigo, unas palabras mías bastarán para sanarte’”.

Fragmentos de amor Título original: Fragmentos de amor. Drama, Colombia -Puerto Rico. Director:  Fernando Vallejo.Intérpretes:  Angélica Blandón y José Ángel Bichir.Es una sherezada  colombiana que le habla de historias pasadas de amor a su pareja actual. Él se obsesiona por querer saber todo el pasado sexual de Susana y lo lleva a un estado de conflicto, de dolor y de inseguridades que no es saludable. Termina destruyendo el amor en esa actitud.

 

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