Flora Martínez trae a Cali su obra escénica ‘En el corazón de Flora, una oda a la vida’

Julio 27, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

La actriz Flora Martínez habló sobre el espectáculo que traerá a Cali el próximo 8 de agosto, en el cual actuará y cantará.

Desde que era muy niña a la actriz Flora Martínez le gustaba anotar en cuadernos sus pensamientos. Siendo una persona muy emocional, ella encontraba en la escritura una manera de ponerle palabras a aquello que la desbordaba.Ahora, después de muchos años de querer hacerlo, la actriz decidió retomar parte de esos escritos y trasladarlos a ‘En el corazón de Flora, una oda a la vida’, un espectáculo escénico en el cual, además de actuar, canta acompañada al piano por su esposo, el músico uruguayo José Reinoso, habla de su vida y le rinde homenaje al humorista político Jaime Garzón, quien estuvo ligado a su vida sentimental. Como bien dijo el director español Vicente Aranda, “Flora es un animal cinematográfico”. En ella se combina un ser angelical y felino que emana, casi sin quererlo, una gran sensualidad, pero que revela además a un ser profundo y fuerte, que no teme mostrar su vulnerabilidad. Esos elementos le han permitido abordar múltiples personajes. Flora es la madre, esposa, hija, amiga o amante que cualquiera quisiera tener. La actriz estuvo en Cali y habló con El País, sobre el espectáculo que presentará en el teatro Municipal ‘Enrique Buenaventura’, el próximo 8 de agosto.¿Sintió algo de catarsis hacer este proyecto escénico sobre su vida?Por su puesto. Tenía un pequeño teatro donde ensayaba y al subirme al escenario y ver el auditorio vacío pensaba, bueno, aquí estoy, qué es lo que quiero decir, ya había allí una primera confrontación. Luego encontré que muchos de mis antiguos escritos no tenían lugar en mi presente. Es intimidante salir al escenario a ser uno mismo. Por eso me quise limitar de hablar en primera persona todo el tiempo, porque si la obra se tratara de una terapia, me tocaría pagarle al público para que fuera a verla (risas).Uno de los atractivos de la obra es que la veremos cantando...Es algo que sentía que tenía que hacer. No sé si he amado más la música que la actuación. Cuando me fui a estudiar actuación a Nueva York con 20 años, también estudié música. Es una forma de comunicación más directa donde no está el personaje de por medio, porque yo como actriz ya tengo mis trucos para esconderme. Con ella no hay máscaras.¿Por qué quiso rendirle un homenaje a Jaime Garzón en este espectáculo? Jaime me tocó mucho más de lo que fui consciente en el momento que lo hizo. Después de que hice la serie ‘El mexicano’, lo he sentido más cercano. Y lo que más admiro de él es que a pesar de estar en el mundo del espectáculo, necesitaba que lo que hiciera tuviera un efecto directo. No se perdía en la fama. Recuerdo que Jaime me decía: “usted es bonita, inteligente, talentosa, lo único que le queda es echarse a perder”. Ahora valoro más lo que él hizo.¿Cómo asumió su muerte?Me costó mucho superarla, por la figura que él era. Fue como si matáramos a Charles Chaplin, allí no entendí nada y a medida que me fui recuperando comencé a sentir que quería que lo que yo hiciera se pareciera más a lo que Jaime hacía, que mis propuestas toquen a otros, que hablen de cosas; que puedan tener adornos, pero con veracidad. ¿Y de qué quiere hablar en la obra?De la falta de humanidad, de que a veces queremos engañarnos a nosotros mismos, pero también sobre la libertad, la belleza y el amor, entre otras cosas.¿Lo del amor tiene que ver con la presencia de su esposo José Reinoso?Claro, el amor está implícito pues en el escenario, tenemos una comunicación musical todo el tiempo. Dialogamos y llevamos un mensaje juntos, porque él ha estado presente en todo el proceso de la creación de la obra. No es fácil trabajar con José. Es muy estricto y no me perdona ningún fallo. Para mí es un privilegio que se suba a un escenario y me acompañe. Llevamos juntos nueve años. Estuvimos a punto de separarnos varias veces. Supongo que en lo artístico hay mucho egos, entonces se requiere de mucha humildad, de ceder la razón al otro, de respirar y contar hasta diez.¿Cómo recuerda a la Flora que saltó al estrellato siendo una adolescente?Hay cosas que extraño. Recuerdo que me sentía muy libre y que quería dar mucho. Con la fama me fui cerrando, poniéndome a la defensiva y sin querer todo se volvió al revés. Entré en una depresión, en una sin razón de no entender muchas cosas. Por eso me alejé de la fama y de los medios. Pero ahora, con este proyecto tengo esa sensación de querer dar nuevamente. No estoy concentrada en tener una imagen y una figura. Esa imagen va cambiando uno se vuelve viejo, crece, creo que logré salvarme de la celda de la fama y esas cosas. Muchos la ven como un símbolo sexual, ¿cómo asume eso?Yo he luchado mucho contra eso. Me duele ver cómo muchas niñas ahora salen en las portadas de revistas en pelota para ser famosas y no se dan cuenta que ellas no son dueñas de eso, los dueños son quienes quieren darles fama y desde ese lugar se pierde todo el poder, la feminidad. Y le dejan un camino a seguir a las más chiquitas que miran para arriba y piensan que la mujer es solo eso. Ahora, después de ser mamá, veo películas como ‘Rosario Tijeras’ que yo sé, tiene mucha fuerza y tuvo mucho éxito, pero cuando veo lo que hacen con los desnudos, te juro que las borraría, porque no queda lo importante. No es un asunto de moral, el cuerpo es divino; el sexo es espectacular y las mujeres debemos ser dueñas de nuestra sexualidad y tenemos derecho a empelotarnos. Pero lo que vemos ahora no es sexualidad es un negocio, por que falta lo esencial. ¿Cómo se siente en este momento de su vida?Siento que he logrado algo de serenidad. Es algo que he buscado siempre, si bien he sido una persona con una emocionalidad algo turbulenta, trato de buscar el equilibrio, aunque a no siempre se logra (risas). Ahora estoy centrada totalmente en este proyecto.

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