Eugenio Derbez explica en dónde radica el éxito de 'No se aceptan devoluciones'

Eugenio Derbez explica en dónde radica el éxito de 'No se aceptan devoluciones'

Febrero 09, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Colprensa

Eugenio Derbez, el mexicano que puso a los colombianos a reír y a llorar de ternura con su éxito en taquilla ‘No se aceptan devoluciones’, habla sobre su labor como actor y director de la película.

Después de ver que su película se convertía en la más taquillera de la historia en Estados Unidos y México, entre las de habla hispana, Eugenio Derbez está feliz de lograr esa misma hazaña en Colombia. En sus cinco semanas en cartelera convocó a 1.227.425 espectadores en nuestro país.La cinta protagonizada, dirigida y coescrita por Derbez, cuenta la historia de Valentín, un hombre mujeriego a quien le aparece una hija. Decidido a continuar con su camino, emprende un viaje a Los Ángeles con la niña para devolverla a su madre. Durante su aventura sufre una profunda transformación.El comediante mexicano habló con nosotros sobre su exitosa película. ¿Por qué hacer una película de amor? Cuando me senté a escribir la película pensé que quería hacer algo por el estilo de ‘La vida es bella’ o ‘Cinema Paradiso’, un cine que tuviera mucha comedia, pero al mismo tiempo mucho corazón. En Colombia muchos no conocían su trayectoria en TV, aún así ha triunfado con ‘No se aceptan devoluciones’. ¿A qué atribuye el éxito? No sé si exista algún factor en especial, lo que sí puedo decir es que desde el día del estreno ha sido una sorpresa para mí; las cifras no dejan de darnos sorpresas. Ahora que sé que en Colombia también gustó, no tengo cómo agradecerle a la gente que está llenando las salas. Creería que ese factor podría resumirse en doce años de trabajo, en cuidar el guion y en contar una historia como ninguna otra. ¿Por qué tardó tantos años la realización de la película? Una de las cosas que he notado es que te llaman y te dicen “vamos a hacer una película para mañana, para el otro mes, para ya” y creo que ese ha sido un gran error del cine latinoamericano. No quisimos hacer nada hasta no tener un guion sólido y ahora es cuando se ven los frutos de un trabajo de calidad. ¿Pero el retraso también se debió a problemas con la financiación? Sí. En México, hacer una película significa una inversión de US$2 millones como máximo, mi película costó US$5 millones y medio. En el proceso de conseguir el dinero muchos me dijeron que le bajara al presupuesto y otros me cerraron las puertas, no creían en la película. ¿Cómo han reaccionado esos productores con el éxito actual de su trabajo? Me sorprendió cómo dos días después del estreno de la película en los EE. UU. recibí llamadas y correos electrónicos de gente que yo había buscado toda mi vida. En lugar de sentir gusto, me dio mucha tristeza; darme cuenta que eres o vales según lo que produces, es una sensación agridulce.¿Qué habría pasado si hubiera aceptado hacerla con menor presupuesto? Durante muchos años me dijeron que la modificara, que no la rodara en EE. UU. sino en México, que la mamá no fuera gringa sino mexicana; pero estaba seguro de que no sería la misma historia. Cambiar la película habría sido traicionarme a mí mismo. Hoy veo todo ese esfuerzo recompensado, no en fama ni en dinero, sino en una película hecha como siempre quise hacerla. Como director, ¿fue un reto educar a una actriz natural tan pequeña como Loreto Peralta? Una de las cosas que más tiempo me llevó fue aprender cómo manejar niños. Hace un par de años me reuní con directores que habían trabajado con niños y les pedí tips para saber a qué problemas me iba a enfrentar, cómo manejarlos, y llegué preparado al set. Debo confesar que Loreto es una niña que me cayó del cielo, porque no todos los días encuentras ese talento y esa disposición, ella nunca estuvo cansada, nunca dijo que no, nunca hizo un berrinche, es impresionante su profesionalismo. La prensa mexicana siempre lo ha catalogado como un hombre que le teme al compromiso. ¿Haber hecho la película cambió su perspectiva? Sí. De hecho, cuando cumplí once años de estar escribiendo el guion, decidí enfrentar el compromiso y acabé tomando la decisión de casarme y ser padre. Usted fue padre a los 22 años, pero ahora que nuevamente lo será, ¿cómo vivirá esa paternidad? Estoy viviendo una experiencia totalmente diferente, estamos muy emocionados por la llegada del bebé. Yo ya había sido padre, pero un padre ausente, porque mi trabajo y mi vida estaban centradas en otras cosas diferentes a la paternidad. Ahora estoy en una etapa totalmente distinta, con más madurez y voy a disfrutar más el ser padre.

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