Este 29 de octubre llega a las salas de cine 'Qué viva la música'

Este 29 de octubre llega a las salas de cine 'Qué viva la música'

Octubre 27, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Por Sergio Villamizar D. (Colprensa)
Este 29 de octubre llega a las salas de cine 'Qué viva la música'

Dirigida por Carlos Moreno '¡Que viva la música!' es rodada en diferentes lugares de Cali. El casting para la película se convocó a través de la página www.ldancin.com.

La película está basada en la obra homónima del caleño Andrés Caicedo.

A esta fiesta Carlos Moreno llegó tarde. Cuando ya se venían desarrollando los primeros guiones, él entró al equipo de producción y se convirtió en el director de ‘¡Que viva la música!’. 

Un verdadero reto para el director de películas como 'Perro come perro' y 'Todos tus muertos', llevar a la pantalla gigante una historia inspirada en la máxima obra del fallecido Andrés Caicedo, ‘¡Que viva la música!’. 

Una ciudad (Cali) con una belleza propia, en la cual se conjugaron la psicodelia con el sabor y la sensualidad de la salsa, todo esto con una mujer que logró sobrevivir viviendo al límite, llega a las salas de cine del país desde este jueves.

En una entrevista con Rodrigo Guerrero, el productor del filme, esto fue lo que nos respondió:

¿Cómo se gestionó la idea de llevar esta novela a la pantalla grande? 

Quien tuvo la idea y ha trabajado por años por hacerla realidad ha sido Rodrigo Guerrero, el productor. A mí me invitaron a esta fiesta mucho tiempo después cuando ya se habían desarrollado muchas cosas, como las primeras versiones del guión. 

¿Una película de largo proceso? 

Ha sido bastante demorado, pero también  por estrategia, porque además este año se han estrenado un montón de películas colombianas y nos vamos quedando sin espacio. Eso demoró un poco todo. 

También un largo recorrido por festivales... 

Desde enero que fue la presentación de la película, hemos podido estar presentes en una buena cantidad de festivales con excelentes resultados, pero a la vez se ha ido armando una estrategia pequeña pero ingeniosa para darla a conocer, porque hoy en día las películas colombianas no tienen presupuestos altos para este tipo de promociones. 

¿Cómo fue la experiencia de presentarla en festivales donde no se conocía a Andrés Caicedo?

Eso fue bien importante porque la percepción es bien diferente de la película. Cuando la presentamos en el Festival de Sundance, sentíamos que había algo que a la gente le llamaba poderosamente la atención y era que hubiera existido la psicodelia de los 70 por estas latitudes y que en todo eso estuviera metida la salsa.

Siento que el público gringo, por ejemplo, les parecía muy raro todo eso, más cuando ellos se han hecho dueños del asunto psicodélico, porque sienten que eso es propio de la cultura norteamericana de los años sesenta, cuando la psicodélia es otra cosa, es la reinterpretación del mundo a través de una sustancia. 

¿Cuál es el espíritu de la novela que se rescata en la película? 

Yo creo que la actitud que se plantea en la novela está plasmada a lo largo de la película, con una chica que decide irse contra el mundo, casi como un manifiesto, es uno de esos espíritus, que en los festivales también llamó mucho la atención porque siempre se nos presenta a los latinos  como muy dóciles. 

Cuando entras y hablas de la complejidad humana en una película, siempre buscas ir por otras interpretaciones y abrir otros caminos, y eso fue lo que pasó aquí. 

¿Cómo fue la preparación de los actores para interpretar a los personajes de la película?

La verdad creo que para ellos no fue muy difícil meterse en sus personajes, para mí sí. En general las películas que yo había hecho antes, por mi método de trabajo, eran más precisas, quizás porque parecía que eran películas más inscritas a géneros, con una planificación rigurosa, pero aquí era como nadar en mar abierto donde se ponía un objetivo y cada departamento lo desarrollaba. 

En cuanto a los ensayos, en algunos momentos no se ensayó y en otros sólo se ensayaba hasta cierto punto. Por eso digo que fue más difícil para mí porque sentía que no la podía controlar como yo quería o estaba acostumbrado hacerlo. Debía confiar en la puesta en escena y en los actores. 

 ¿Una gran responsabilidad? 

La responsabilidad era grande por todo lo que significa la novela, de grandes dimensiones. Sabíamos que lo que haríamos no sería una adaptación porque la novela en sí es tan rica que es casi inadaptable a formatos como el cine. 

 ¿Cómo fue ese proceso?

Al darnos cuenta de ello, decidimos que lo mejor sería como orbitar por las atmósferas que habitan y son claves en las escenas de la novela. 

La película es una invitación para que lean a Andrés Caicedo. Tristemente me he encontrado con que las nuevas generaciones, muchos jóvenes, no lo han leído, cuando en mí época era una novela clave, revolucionaria y que todos considerábamos que era importante leerla.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad