Encuentro con Piero, quien le canta a los papás que son buenos tipos

Junio 19, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Claudia Liliana Bedoya S, reportera de El País
Encuentro con Piero, quien le canta a los papás que son buenos tipos

"Al mirar atrás me arrepiento de muchas cosas, pero por suerte tengo 71 años, un poco de cuerda y trato de compensar. Hoy trato de ir donde me dice mi corazón”, Piero, cantante y compositor

Resulta paradójico pero por cuenta de su carrera Piero nunca ha pasado un Día del Padre con su familia. Hablamos con este joven de 71 años “invertidos”.

De tanto venir andando por el mundo con su música, a Piero ya no se le hace raro pasar un Día del Padre lejos de casa. Siempre, con uno o dos años de anticipación, el público en alguna latitud del mundo pide la presencia del hombre creador del himno a los padres: ‘Mi viejo’. 

Esta vez la celebración del Día del Padre coincidió con su visita a Cali y con una gala que él ofrecerá este domingo, a las 5:00 p.m., en la Biblioteca Departamental para decir “Gracias” a los caleños de buen corazón que decidieron convertirse en padrinos del auditorio Jorge Isaacs y con sus aportes promover la renovación del espacio.

Piero, quien anoche participó de un concierto romántico, en próximos meses lanzará una nueva producción llamada ‘América’, empezará a trabajar un nuevo proyecto musical para niños y, como si fuera poco, continúa con su activismo social a través de la propuesta americaviva.org.

La energía le sobra, dice que a sus “17 años invertidos” está lleno de sueños y ganas. Así habló Piero con El País: 

Es padre de tres hijos, ¿cómo celebra el Día del Padre?

Nunca estoy el Día del Padre con mis hijos porque es un día que lo piden con un año o más de anticipación en distintos lugares. El Día del Padre me agarra siempre haciendo conciertos y giras.  Lo que hacemos es que trasladamos la celebración a otra fecha donde podamos estar juntos. 

¿Sus hijos le han dedicado 'Mi viejo'?

No, porque si mi padre se enojó conmigo, yo peor. Para resumirte el cuento: ‘¿Quién camina lento? ¡La puta que te parió!' fue la síntesis del episodio con papá, quien primero lloró de la emoción y después reaccionó (risas).

A propósito del tema, ¿ha sentido, alguna vez, esa tristeza larga?

Por suerte no la tengo. Quizás es otra forma de verlo con el tiempo. Antes era todo más sufrido, ahora es todo o nada. Tomo de otra manera determinadas situaciones. Creo que pasamos muy rápido por este planeta. 

[[nid:548105;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/270x/2016/06/piero_hijo.jpg;left;{Piero junto a su hijo mayor Juan, quien hoy es un reconocido artista. Especial para El País}]]

¿Por qué ‘Mi viejo’ se ha quedado en la memoria de la gente y ha trascendido generaciones?

También idiomas, lugares, no deja de sorprendernos nunca la vuelta que pega esta canción. Creo que tiene una característica: la canción te enfrenta con tu padre, en ella se te aparece tu padre estés bien o mal con él, lo tengas vivo o no, pero eso permite que cada uno tenga una historia con la canción y el padre. Creo que cada uno  la ha hecho suya. Y ahora con los celulares, la canción, el mensajito y el videito... ¿Vos podés creer que 200 personas me han pedido que les grabe un video para el papá? (Risas) Yo trato de cumplir con el pedido pero soy muy malo con la tecnología. Las redes las maneja mi gente para  no quedar enredado. 

¿Qué opina de que a su música le hayan dado rótulos como  canción protesta, canción social, entre otros?

La gente siempre clasifica. Al punto que una vez, en Chile, en la época de Pinochet que no dejaban de seguir a la gente, un carabinero y me dice: 'Así que usted es el cantante de protesta'. Y yo le respondí: 'No, de próstata, fue un error de imprenta' (risas). Yo soy un independiente y así me siento desde chico, no quiero ser ni de izquierda ni de derecha porque las dos dejan qué desear, tienen sus fallas y su historia. Pero aquí es la vida y la muerte la que tenemos que elegir. Trato de ser independiente pero no pude nunca escaparme de los rótulos, me decían marxista, leninista, trosquista, todos los ‘ista’. Y ahora me dicen pacifista, ecologista, en fin. Y yo me limito a ser independiente (risas). 

¿Qué ha sido la música para usted: su arma de resistencia, una vía para expresar su interioridad?

Ha sido todo eso y mucho más. Si no  fuera por la música, no se salva ni Tarzán, como dice un amigo. La música es el oxígeno, es una maravilla. A veces uno mira tanta mediocridad y tantas cosas que nos rodean, nos cerramos y la música es un poco la que nos hace digerir eso, respirar hondo y acompañar procesos, ilusionarnos. ¿Qué sería de mí sin la música? 

En su vida hay un principio rector, la solidaridad humana. Con sinceridad, ¿cómo estamos en esta materia los latinoamericanos?

Cuando se nos aprieta, respondemos. Y tengo un proyecto que precisamente es  para rescatar toneladas y millones de dólares de amor, de energía, de solidaridad ociosa que la tenemos y que no la soltamos porque nos enredamos en otras cosas. Así que nos inventamos una guía de proyectos de vida que se llama América Viva (americaviva.org), nos gustaría reunir todos esos proyectos existentes para poner la solidaridad al servicio de la ecología, los animales, la minería, la  tercera edad, lo que nos venga bien para la vida. 

¿Por qué se arrepintió de ser seminarista?

(Risas) Porque me gusta ser independiente y si me veía como cura, me veía como un cura casado. 

Desde su experiencia, ¿por qué es importante que cada ser humano desarrolle la espiritualidad? 

En lo espiritual es donde más falta crecer, entender y meternos para descubrir el poder  y la fuerza que tenemos, la cantidad de energía que podemos mover y que no conocemos.   

¿Acaso están ahí las respuestas a los conflictos más absurdos que nos sacan de casillas en el día a día?

Creo que uno es el centro de su propia galaxia y uno tiene la posibilidad de mejorarlo, de armonizarlo, de arruinarlo, de todo. 

¿Qué significa Colombia para Piero?

Es mi oxígeno, es mi amor, es algo que se me metió muy adentro desde el primer día del primer viaje. No termino de entender, pero  tampoco termino de enamorarme todos los días. 

¿Por qué tanto interés en el proceso de paz de nuestro país?

Son cosas que aparecen. En 40 años me he ido metiendo y acompañando en cada viaje que hago a  Colombia. Uno no puede creer que seres tan hermosos, tan lindos  y un país tan maravilloso, no pueda ponerse de acuerdo. Hay intereses que lo salpican y que no lo dejan ser, pero  hay que poner solidaridad ociosa cada día. Y tratar de mejorar aquello que tanto amamos y queremos.  

¿Dónde está su secreto de juventud?

Yo no hago nada. La edad es una actitud. Uno puede ser un viejo de 30 años y puede ser un pibe o un pendejo de 90. Todo es cuestión de la actitud que queremos tener. Tengo 71 pero yo les doy vuelta y me quedo en 17, que me parece una edad más hermosa, más abierta, más llena de sueños y ganas y eso lo prefiero a ser un viejito de 71. 

¿Y por eso nunca ha renunciado a sus crespos y  tenis?

Creo que los crespos y los tenis tienen que ver con la actitud que uno quiere y siente. 

¿Fanático del fútbol?

Me gusta seguir a Banfield. Desde que llegué a Argentina y vivíamos a dos cuadras de la cancha del equipo, ahí quedé como mascota del equipo. Uno puede cambiar de todo, menos de equipo. Amo a mi querido Banfield. 

¿Qué palabras deberíamos exorcizar de nuestro vocabulario?

Odio, armas, enfermedad y locura. 

Una máxima o un mantra que todos deberíamos tener...

Hay dos. Una que tuve toda la vida:  ‘Si uno lo cree, lo crea’. Y  otra que dice: ‘Amor y desapego’,  y entre las dos haces una ensalada hermosa.

Con 71 años, Piero de  Benedictis no se detiene. En un par de meses publicará su disco ‘América’ y proyecta para 2017 un nuevo trabajo de corte infantil.   

“Mi vida se ha transformado en recorrer América todo el tiempo, son canciones que miran a América desde distintos puntos y lugares, hay varias canciones que tienen que ver con diversas realidades que convergen aquí”, explicó Piero en diálogo con  El País.

Sobre su trabajo para niños explica:  “Tiene que ver con la identidad. Es una ópera que pretende reforzar la identidad en los chicos y en la gente. Creo que arrancando el año que viene estaría en el mercado”. 

Estos trabajos se sumarán a otras producciones como  ‘Tríptico’, ‘Un hombres común’, ‘Canto de la ternura’, ‘Folklore a mi manera’, ‘Te quiero contar’, ‘Para vos y yo mi viejo’, ‘Piero y Pablo en vivo desde Colombia’, ‘Canciones blindadas’, ‘Indra Devi y Piero’, ‘Te quiero contar’, ‘Un cachuso rantifuso’, ‘A pesar de los pesares’, ‘Gaviota’, ‘Las galaxias nos miran’, ‘El regalo’, entre otros. 

Para el periodista radial  Carlos Omar Saldarriaga, Piero ha trascendido generaciones porque “encontró un estilo, lo definió, trabajó por él y lo respeta. No tiene una voz poderosa, pero sí  encanto con  sus letras sociales, sentimentales,  con sus guiños a los padres y las canciones sobre la paz. Sus canciones tienen  prosa no para figurar un instante sino para permanecer en el mundo de la música”. 

Y argumenta que otra de las razones para que el público lo siga con fervor está en su presencia física. “Siempre luce agradable con una sonrisa y  un rostro expresivo”. 

Entre tanto, el locutor Jaime Echeverry Loiaza considera que la permanencia de Piero en el tiempo se debe a que sus temas son cotidianos. 

“Piero llegó como una especie de rebelde que enamoró a la gente. Era, junto a Jerónimo, ese tipo de artistas descomplicados que miraron  la vida filosóficamente, hacían metáforas lindas de la vida y  le cantaban a la mariposa, a  la lluvia, al sol, a las arrugas. Su estilo gustó y se quedó”.

[[nid:548107;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2016/06/paz_piero.jpg;full;{“Cuando vengo a Colombia me voy con dos maletas más de libros y discos”, Piero.Especial para El País}]]

Aunque vive en Argentina, nunca ha descartado la posibilidad de vivir en Colombia, pero  muchos aún siguen creyendo que Piero tiene casa en nuestro país. 

“Cuando me dieron la nacionalidad colombiana –octubre de 1996–, medio Colombia creyó que me quedaba a vivir en el país, pero la verdad es que me dieron la nacionalidad y me devolví en el avión de las 8:00 p.m. Ahí quedó ese mito en el aire.  Nunca he vivido en Colombia, tengo amigos por todos lados. Nunca he vivido en Colombia y no lo descarto”, dijo Piero a El País.

Entre ires y venires, de conciertos en grandes ciudades y en lugares apartados a donde llegó con su música en son de paz, un día tras un concierto en Bogotá, en el Jorge Eliécer Gaitán, recibió una canasta con flores  del M-19. 

“La tarjeta  decía ‘Estamos de acuerdo con toda su filosofía’ y lo firmaba el M-19. Tenía  un teléfono de Carlos Pizarro. Durante algunos años hablamos por teléfono cada vez que yo venía a Colombia, pero nunca coincidíamos para vernos personalmente. Y cuando por fin acordamos cenar juntos, ese día lo mató el sicario que en su zapato llevaba la nota ‘No se olviden de darle la plata a mi mamᒔ. 

Y es que la paz, nunca ha sido un tema ajeno a su vida, igual que la importancia de ser una persona sencilla, amorosa. Eso lo aprendió de  Indra Devi, oriunda de Letonia, la primera gran maestra de yoga en América.  

“Indra era un ejemplo de coherencia, de amor, de desapego. Y  nos prendimos, ella con 80 y algo y yo con 40 años. Fue algo más fuerte que nosotros al punto que ella decía 'Nosotros fuimos algo, no necesariamente marido y mujer, pero sí hermanos o familia’”.

“En nuestra relación jugábamos al papito y a la hijita porque en dos ocasiones, dos videntes distintas, coincidieron al decir que en una vida pasada yo era un escriba del Antiguo Egipto y que Indra era mi hija, que en esa relación como padre yo la obligaba a hacer jeroglíficos y a ella no le gustaba y que por nuestras  discusiones ella huyó a un convento. Decían que nos encontrábamos en esta vida para completar lo que no habíamos terminado. Así que una vez al año viajábamos juntos a India o Egipto”.

Piero, quien es Embajador de la Paz de Buena Voluntad considera que ad portas de la firma del acuerdo de paz, “lo que realmente sirve es que nos entendamos, podamos entrar con la justicia y podamos perdonarnos,  buscarle  dar vuelta por ese lado al inicio de la paz”. 

Él ya está listo para que la anhelada firma ocurra y apenas eso suceda pondrá en marcha la idea de recorrer el Río Magdalena con su música. “Ahora que se firme  la paz y que haya un trabajo de reconstrucción, podemos llevarlo adelante.  Me encantaría irme por cada municipio de Colombia blindándolo con  música”.

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