ENTRETENIMIENTO

En Cali crece el negocio de los juguetes sexuales

Febrero 05, 2017 - 12:00 a.m. Por:
Por Adriana González y Lina Torres Integrantes del Semillero de Periodismo UAO- El País
Juguete sexuales

39.000 pesos es el precio máximo que en las tiendas de Cali se puede pagar por un látigo y el valor mínimo es $29.000.

Archivo/ El País

La primera tienda erótica en el mundo se creó en Flensburg, Alemania, en 1962 y se llamó Beate Uhse (La tienda para higiene marital). Desde entonces, se han creado miles de negocios de este tipo en el planeta y la industria alrededor del erotismo,  Colombia no es la excepción, se extiende cada vez más.

En la capital del Valle, por ejemplo, las tiendas eróticas crecen a pasos agigantados  y se pueden pueden encontrar esparcidas en diferentes puntos de la ciudad. En Cali al menos hay siete hipermercados eróticos con nombres tan sugestivos como Pantera Roja Boutique Erótica, Romances, My Love, Boutique Todo Sex, Venus, Sexo Sentido, Sin pecado Concebido, Tienda Afrodita.

Un hipermercado erótico reúne más de 1000 juguetes sexuales en su interior. Desde los más sencillos y económicos como juegos de mesas eróticos: cartas, dados y ruletas, cuyo precio varía entre los $2000 y $10.000; pasando por los intermedios como anillos o balas vibradoras, entre $69.000 y $300.000. Hasta los más complejos como vibroconsoladores de todas las formas, texturas y colores; columpios, arneses y muñecos realísticos cuyo valor puede llegar a ser de hasta  $700.000.

A estas tiendas ingresan todo tipo de personas, unas llenas de curiosidad, otras intimidadas ante un mundo desconocido y estigmatizado, e incluso, algunos muestran cierto nivel de vergüenza al hablar del tema, por ello bajan la voz y hasta hablan en código sobre sus adquisiciones.

Yo les enseño cada sección para que a medida que conozcan los diferentes juguetes, se den cuenta de sus gustos y preferencias. Más que vendedora, soy consultora. Aquí las personas comparten conmigo sus intimidades, hay que tener tacto para llegar al cliente, asesorarlo y encontrar el producto adecuado, afirma Betty Caicedo, asesora en Pantera Roja. 

En otro lado de la ciudad, Paola Paz, asesora en el hipermercado erótico My Love afirma que la mejor experiencia se la llevan las parejas que acuden juntas a las tiendas eróticas: Al verlas,  transmiten una sexualidad consensuada, una complicidad. Aprenden mucho, interactúan entre ellos y le dan un nuevo matiz a su relación.

En las tiendas hay juguetes de todo tipo: para los principiantes y para los más osados. Para estos últimos hay vibroconsoladores de toda clase: fantasiosos con formas extravagantes de flores, delfines o algún otro animal; los minimalistas, muy discretos y compactos, y los realistas, inspirados en modelos reales. Oscilan entre los $50.000 y $700.000. Y si el accesorio tiene movimiento se incrementa su precio, como el de una reconocida marca del mercado erótico, cuyos juguetes, además de estar hechos con materiales hipoalergénicos y anticancerígenos, incluyen hasta seis tipos de velocidades diferentes y son resistentes al agua.

Y es que en el campo de la sexualidad la tecnología tiene un lugar muy importante. Es común encontrar en todas las tiendas eróticas, una línea de productos de alta y nueva tecnología. Juguetes con censores que se activan con la voz de su compañero/a y vibran al ritmo de la música, ideales para complacerse en pareja. El cliente podrá disfrutarlo alrededor de dos horas, pues la batería le puede durar ese tiempo.

Entre los modernos se encuentran el We Vibe 3, un juguete práctico, compacto, de uso externo e interno. También el Bluemoton, un masajeador portátil que incluye bluetooth para disfrutar en la soledad y en pareja. Y el Satisfyer Pro 2, que proporciona once estimulantes niveles eróticos.

Sin duda, hay una gran variedad de productos en el mercado para quienes les gusta experimentar.

Como Nicolás Osorio, un joven de 22 años, cliente usual de Pantera Roja. Si bien acepta que en un principio lo abrumaba el hipermercado erótico, ahora ve en los juguetes una alternativa sana y divertida que renueva su relación.

De la gran variedad de juguetes sexuales hay unos bien curiosos o exóticos como la ropa interior comestible, los preservativos que brillan en la oscuridad, preservativos para dedos, y un dispositivo inalámbrico que se coloca en la ropa interior de la mujer y su pareja, mediante un control remoto, podrá mandarle vibraciones donde quiera que ella esté.

Pero, si para las mujeres hay juguetes divertidos, para los hombres también: disfraces eróticos, anillos vibradores, muñecas inflables y demás objetos llenos de texturas y sabores, les permiten romper con la monotonía.

En una de las tiendas nos encontramos con Rafael Ortiz, de 35 años, quien se encontraba comprando un consolador para su novia, como regalo de cumpleaños. Me interesa el placer de mi pareja, además, es un regalo que va a aumentar la complicidad entre nosotros. Si bien, ella lo puede usar sola o los dos podemos disfrutarlo.

No obstante, no todos piensan como Rafael.  Nunca había entrado a una tienda erótica, fue iniciativa de ella. Me pareció una experiencia muy chévere en la que exploramos los dos. Sin embargo, no le regalaría un juguete sexual a mi pareja porque para eso estoy yo, comentó Alejandro Beltrán, bogotano, de 24 años, quien actualmente  reside en Cali.

Tan solo en el sector de Palmas Mall, al sur de la ciudad, se encuentran tres de las más reconocidas tiendas eróticas: Pantera Roja, My Love y Sexo Sentido. 

Pantera Roja abrió sus puertas hace 30 años en Cali y desde entonces se ha ido posicionando en la ciudad. El caleño nos conoce y nos acepta, afirma María Eugenia Zambrano, gerente del hipermercado con más de seis puntos en la ciudad y sucursales en Palmira y Bogotá. Le hacemos ver al caleño que la sexualidad no es un pecado y lo invitamos a salir de la rutina, añade Zambrano. 

Entre sus productos estrellas se encuentran la lencería, los aceites estimulantes y la juguetería sexual. Mantenemos en constante capacitación y tenemos que estar leyendo y actualizándonos en cuidados, productos y técnicas para guiar a un cliente. La idea no es venderlo, sino saberlo vender, dice Betty Caicedo, consultora en el hipermercado erótico Pantera Roja, donde mensualmente se venden alrededor de $10.000.000 en cada punto.

Pantera Roja, además de ser importador también es productor de lencería y aceites eróticos. Cuenta con fábricas en Cali, Bogotá y Medellín, generando empleo en la región y aportando a la economía del país.

Por otro lado, la tienda My Love, con tres puntos en Cali, uno en Cartagena y otro en Panamá, ofrece una experiencia estilizada y muy discreta. Mostramos a los clientes qué pueden hacer para innovar y modernizar la relación, comenta Paola Paz, asesora en esta tienda.

My Love ofrece también a sus clientes, talleres abiertos especializados en bienestar sexual dictados por la doctora Claudia Paredes, especialista en uropelviperineología. ‘Fortalecimiento de los músculos del piso pélvico, Aprende a explorar tu punto G, Despeja dudas y mitos sobre el sexo y la sexualidad’ son algunos de los temas que se tratan en los talleres dirigidos a mujeres interesadas en sentir la sexualidad de una forma intensa y saludable.

Los hipermercados eróticos, buscando acercarse aún más al público y darle una guía detallada, ofrecen servicios a domicilio. Algunos los utilizan para amenizar eventos como cumpleaños o despedidas de soltero/a, otros, por simple curiosidad. My Love ofrece Tapper sex y Pantera Roja La maleta roja, espacios en el que lo mejor de las dos tiendas (lencería, juguetes, cosméticos, juegos eróticos, etc), se traslada hacia su casa junto con asesoras que le darán una introducción divertida  al mundo de los juguetes eróticos.Cuide sus juguetes Debe lavar cada juguete antes y después de su uso.Evite usar alcohol ya que este daña los materiales y texturas del elemento.Si el accesorio requiere pilas, póngalas únicamente al usarlo, así evitará que sulfaten su juguete.Todo juguete se debe lubricar y proteger.El tiempo de uso de los juguetes sexuales mecánicos o eléctricos es máximo de dos horas por sección.El juguete no es su competencia 

Sobre si es adecuado o no el uso de juguetes eróticos en la relación, el sexólogo argentino Ezequiel López opina que “la creatividad es  la clave para seducir. Todo lo que la imaginación nos permita incorporar será bienvenido, llámese lencería erótica, disfraces para jugar roles, estimuladores, cremas saborizadas, juegos sexuales de mesa, literatura o películas eróticas”. 

Por ello, López avala y recomienda el uso de juguetes sexuales.  “Son complementos que no hacen daño y pueden utilizarse cuantas veces se quiera”. Aunque advierte que el uso de estos debe ser de mutuo acuerdo y si uno de los dos no quiere usarlos, hay que respetar la decisión.

“Los juguetes son una buena ayuda. El vibrador, por ejemplo, no es su competencia, señores, puede ser su aliado”, comenta Giovanna Díaz, sexóloga de la Universidad del Valle, buscando romper unos de los principales estigmas que se tiene sobre estos elementos.

Eso, sí, tenga en cuenta que aun cuando el uso de juguetes sexuales es positivo, su excesivo empleo puede llegar a convertirse en un fetiche o incluso, en una patología. Por ello, su utilización debe ser ocasional, controlada y siempre teniendo presente que estos objetos no son sustituyentes sino complementos de las relaciones sexuales. “La misión de estos accesorios no es sustituir a la pareja, ni mucho menos competir con ella”, concluye Díaz.

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