El sexo es el tema que los colombianos prefieren evitar

El sexo es el tema que los colombianos prefieren evitar

Abril 29, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
El sexo es el tema que los colombianos prefieren evitar

Los colombianos son tímidos a la hora de hablar de sexo con su pareja, y qué decir de hablar con un especialista en disfunciones.

Los colombianos son tímidos a la hora de hablar de sexo con su pareja, y qué decir de hablar con un especialista en disfunciones

Qué curioso, se habla de sexo en la radio, en la televisión, en internet, en los bares y hasta en los colegios, menos donde se debería hablar: en la cama. ¿Cuántas veces ha tenido una conversación sincera con su pareja sobre este tema? ¿Sabe usted en realidad qué desea, siente o fantasea su pareja? Ezequiel López Peralta, sexólogo argentino y conferencista invitado al XV Congreso Colombiano de Psicología que se cumplió esta semana en Bogotá, asegura que el gran error de las parejas colombianas “es que no están muy dispuestas a hablar sobre su vida íntima, porque consideran que las cosas deben darse naturalmente”. Según este especialista, a la hora de hablar de sexo con la pareja se pueden presentar tres situaciones: el reclamo, la conciliación o la asesoría de una tercera persona. “Al no saber elegir el momento y la forma apropiada para hablar de sexo, los diálogos entre las parejas terminan en reclamos, reproches y sentimientos heridos”, dice López Peralta. Otros tratan de hablar de su sexualidad y de sus diferencias con un lenguaje claro, preciso y sin herirse, mientras que algunas parejas prefieren tener esas conversaciones en un consultorio y frente a una sexóloga como su mediador. ¿Cuál es la opción que mejor se adapta a su realidad?No juegue a las adivinanzasComo si un anillo de matrimonio diera por hecho que se conoce exactamente lo que quiere el otro en el sexo, muchos parejas pasan por alto diálogos vitales en la cama. “Lo que más afecta las relaciones son los supuestos: ‘Supongo que él debe saber cómo me gusta que me acaricie’, ‘supongo que ella siempre se siente plena’. ¿Por qué no dejamos de suponer y mejor preguntamos? No somos adivinos”, dice Mónica Monedero, especialista en sexualidad. Amar no significa adivinar lo que el otro quiere y necesita. Es necesaria una conversación sincera y respetuosa frecuentemente.Entienda que todo cambia Lo que hoy nos puede parecer placentero, mañana puede irritarnos. Como dice la sexóloga Frauky Jiménez, “las necesidades sexuales de la gente cambian con el tiempo, y eso no es malo siempre y cuando se le comuniquen a la pareja los deseos de experimentar cosas nuevas en la cama. Pero lamentablemente eso no ocurre”. El temor de que el otro crea que ya no lo deseamos porque queremos que nos bese de una manera distinta, limita a las personas a entablar una conversación en pro de descubrir nuevas sensaciones en el sexo. Hay que estar dispuestos al cambio, la rutina también acaba con las relaciones.No oculte sus fantasíasTener sexo, hablar de sexo y soñar con sexo no es pecado. La mayoría de las personas tienen fantasías sexuales, sólo que no las confiesan “porque piensa que su pareja lo va a tomar a mal, se va a enojar o se va a angustiar. Ese tipo de cosas cuesta hablarlas”, explica Ezequiel López. Quienes han cumplido sus fantasías sexuales con quienes aman tienen una vida sexual más placentera y duradera, dicen los expertos.Conózcase usted mismoOtro de los obstáculos a la hora de hablar de sexo con la pareja, según la especialista Mónica Monedero, es no tener claro lo que se quiere. “Hay mujeres que no conocen su cuerpo, no saben cuáles son sus zonas erógenas ni qué quieren experimentar, ¿entonces cómo van a entablar una conversación de sexo con la pareja?"Cada uno tiene un mapa sexual único y exclusivo, hay que conocerlo bien para lograr relaciones sexuales satisfactorias.Pacten la frecuenciaAunque suene muy cuadriculado, de la frecuencia en el sexo también hay que hablar, sobre todo cuando uno de los dos es hípersexual y el otro no. “Este es un problema común, porque si su pareja no tiene el mismo apetito sexual terminará aburriéndose de la relación sexual. En este caso es indispensable negociar la frecuencia sexual, porque la dieta de sexo obligatorio conduce, a la larga, al desastre marital”, asegura Frauky Jiménez.No prefiera a sus amigosA muchos les resulta más fácil hablar de sus intimidades sexuales con los amigos, y no con su pareja. Esto sucede porque las personas buscan identificar su problema con otros, y sienten alivio al saber que a otro también le ocurre. “A nadie le apena decir ‘Voy al odontólogo’ pero nadie dice ‘Voy al sexólogo’”, dice López. No esconda una disfunción sexual tras frases como ‘estoy cansado’ o ‘estoy preocupado por el trabajo’. Mejor hablen ya.

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