El escándalo del video íntimo dejó una marca en la vida Luly Bossa

Junio 09, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Isabel Peláez | Reportera de El País
El escándalo del video íntimo dejó una marca en la vida Luly Bossa

La actriz Luly Bossa aseguró que “lo que me pasó le puede pasar a cualquiera y quien se atreva a señalarme, que me explique cómo fue procreado”.

La actriz Luly Bossa aseguró que ya perdónó a la periodista Graciela Torres ‘La Negra Candela por la publicación de su video intimo y que dejó todo en manos de dios.

La vida de Luly Bossa no ha sido de cuento de hadas. Un escándalo amenazó su carrera. Al final la periodista Graciela Torres ‘La Negra Candela’ tuvo que pagar $80 millones tras una demanda penal por injuria agravada. Luly denunció a Torres por haber difundido por televisión un video en el que la actriz y su novio (Alberto ‘Beto’ Pérez, un profesor de baile y de acrobacias, con quien llevaba cinco años) sostenían relaciones íntimas.Luly dijo a los medios: “Nunca di papaya. Yo estaba en un lugar encerrada con mi novio, con el que duré cinco años y al que amaba. Después me enteré de que él me había puesto los cachos”.El escándalo dejó una marca en su vida. Cuando este reventó, Luly tenía cinco meses de embarazo de su hijo Ángelo. En su momento dijo que aquello produjo en el niño un retraso motriz. Su otro hijo, Lucciani, padeció bullying y lo denunció públicamente, recuerda el periodista Ronald Mayorga, del programa ‘La Red’.El pleito por el video duró ocho años. Graciela Torres le dijo el año pasado a El País: “Yo vi una vez a Luly Bossa. Ella salió con tortículis porque nos sentaron frente a frente y todo el tiempo estuvo mirando para otro lado. Eso fue más un pleito de abogados que de otra cosa. Yo sigo vigente, Luly también, pero ella no tiene tanta prensa como la que tuvo en la época del enfrentamiento judicial entre las dos”. Por su parte, Luly dice que oró mucho por la periodista, “se la entregué a Dios y la perdoné. No la conozco, por eso nunca entendí por qué hizo eso. Yo quería que se supiera que hay un límite para todo”. Luly acuñó la frase “no busco los escándalos, ellos me encuentran a mí”. Y ahora, reflexiona: “Por estar en la picota pública la gente está muy pendiente de lo que uno dice. Hay muchas figuras públicas que se han empelotado y no pasa nada, basta con que yo diga algo y cosas que nombro de refilón me las tergiversan o lo publican con un titular en rojo. Pasa desde que empecé, hace 19 años. Yo me agarraba con la prensa: “¡Pero por qué publican esta vaina si yo no dije eso!”. “Los medios publican cosas como esta: ‘La polémica actriz que se ha desnudado’. ¡Muéstrenme los desnudos, a ver! Solo hice uno para una película”.Y sobre una portada de Aló, en la que sale ligera de ropa en una escena de la novela ‘Oro’, cuando estaba embarazada de Lucciani, responde medio en serio, medio en broma: “Ningún semidesnuda mijita, ¿sí ve como son?, estaba con un bikini negro, yo tengo las fotos, sí señora”.A eso se debe su silencio con la prensa. “Me encerré mucho, hace mucho tiempo que casi no concedo entrevistas largas, me cuido de lo que los periodistas pueden decir y a veces preguntan cosas absurdas. Talvéz esa reticencia, esa rebeldía y hermetismo mío motivan esas ganas de publicar cualquier cosa que salga de mí”.Por su vida han pasado más sapos que príncipes, más gigolós e infieles que caballeros. Un sonado romance sostuvo con Johan Carvajal, 20 años menor que ella, patinador y campeón de velocidad de la Selección Bogotá. Hoy en día (a diferencia de María, su personaje en el Monólogo, quien a los 50 años halla a un hombre que la quiere con todas las marcas de su vida), Luly confiesa: “Sigo esperando el príncipe. Llevo cinco años sola”.

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