ENTRETENIMIENTO

El drama que vive el 'profesor Jirafales'

Julio 12, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Lina María Álvarez
El drama que vive el 'profesor Jirafales'

Rubén Aguirre, quien interpretó al 'profesor Girafales'.

Rubén Aguirre, el querido ‘Profesor Jirafales’ está enfermo, sin dinero y sin trabajo.Lanza un S.O.S. desde su natal México.

Aunque su nombre real sea Rubén Aguirre, para todos siempre seguirá siendo el ‘Profesor Jirafales’. Ese hombre de 1,95 metros de estatura, que con sus gritos, en vez de callar a sus alumnos, desataba en los televidentes  carcajadas.

Cómo olvidar a ese maestro que   pedía ‘silencio’, separando cuidadosamente cada una de las sílabas de la palabra, mientras sus puños se estrellaban contra el escritorio -cinco veces-  y  repetía:  “Ta, ta, ta, ta, ¡tá!”.  

Ese hombre, el mismo al que sus alumnos le decían ‘Maistro Longaniza’, que  vivía enamorado de Doña Florinda y sus tacitas de café,   hoy pide ayuda, porque como él mismo lo dice, se le acabaron las fuerzas.

El drama empezó en el 2007, cuando sufrió un accidente automovilístico que lo dejó en una silla de ruedas al ocasionarle problemas en la columna vertebral y las piernas. 

Era un 31 de diciembre y se dirigía junto con su esposa Consuelo de los Reyes a Sinaloa, México. La pareja conducía una camioneta que se quedó sin frenos e impactó contra la parte trasera de un autobús que estaba estacionado en un peaje. 

Rubén, que para ese entonces tenía 73 años, recibió la mayoría de los golpes en los brazos y en su pierna derecha, mientras Consuelo, perdió una pierna al instante.

 La convalecencia después del accidente  obligó al ‘Profesor Jirafales’ a retirarse de los escenarios. La  incapacidad médica agotó poco a poco el monto de los seguros que tenían contratados, mientras la familia se las arreglaba para encontrar el dinero de las cuatro cirugías a las que debió someterse Consuelo.

Tres años después se declaró en bancarrota, noticia que pasó desapercibida en México, pero que hizo eco en los demás países de Suramérica.

 Mientras la  BBC titulaba ‘El profesor Jirafales se quedó en la calle’, él explicaba que sus ahorros de toda la vida se habían ido en la reconstrucción de la pierna de su esposa, quien había sido su novia desde los 18 años. 

Repetía que iba seguir luchando: “Aunque me muera en el trabajo”. No podía dejar los escenarios y menos  ‘El Circo de Jirafales’,   el mismo que fundó y con el que recorrió México y varios países, porque representaba su único sustento.

Sin embargo, a pesar de su obstinación, en el 2012 se vería obligado a cerrarlo  debido a  problemas salud. Las piernas no le respondían, la silla de ruedas se tornaba incómoda en las funciones y su cuerpo dejó de producir insulina, lo que lo llevó a padecer  diabetes.

La Asociación Nacional de Actores Mexicanos, ANDA, desde ese entonces se hizo cargo de su salud y la de su esposa. Según Rubén, después de que fuera internado en el hospital a finales del 2014, el auxilio de su sindicato no volvió a  llegar.  Asegura que lleva cotizando su pensión desde hace más de 50 años, antes de trabajar en ‘Chespirito’ y que ahora la ANDA le adeuda una suma de 75.000 pesos mexicanos, aproximadamente unos $12.733.750. 

A finales de junio hizo pública una carta en la que además de pedir ayuda,  acusaba a la ANDA de su inoperancia: “Mientras uno tiene fuerzas y recursos para resolver su situación, pues lo hace, además porque en cuestiones de salud simplemente no cabe la espera. Mis fuerzas se acabaron, tengo diez años luchando por este derecho, porque desde hace diez años lo he necesitado”.

Verónica Aguirre, su hija, le explicó a los medios mexicanos la gravedad de la situación de su padre: “A mi papá ya no lo reciben en el hospital sin una garantía de pago.   Mi papá tiene diez años de retiro y nunca quiso serle oneroso a la Asociación. Se solventó sus gastos durante un tiempo,  pero ahora necesita a  su sindicato”.

La secretaria general de la Asociación, Yolanda Ciani, declaró a la agencia Notimex que las acusaciones de Aguirre no son ciertas y  que hasta el momento han sido cumplidos con los pagos de la  atención médica del actor  y  su esposa. Aún así, se comprometió a cubrir la deuda pendiente con el hospital ubicado en Puerto Vallarta, lugar donde reside.

 Hoy, el ‘Profesor Jirafales’ está en su casa, la  misma que comparte con su esposa y su hija Verónica, contando los días que pasan mientras recibe una respuesta. 

“Ahorita estoy aquí. Casi no como, todo lo vomito, no puedo andar, las piernas no me responden, necesito atención médica. No sé exactamente qué es, pero tengo problemas con la vesícula y también con el riñón”, le dijo el ‘Profesor Jirafales’ hace siete días a un  camarógrafo del programa La Red.

 Rodrigo Rodríguez, periodista del programa del Canal Caracol, cuenta lo difícil que fue conseguir una entrevista con el actor: “Durante cuatro meses estuvimos buscándolo. Fue casi imposible porque nunca responde. Decidimos tomar el riesgo, mandar al camarógrafo solo hasta Puerto Vallarta y que tocara las puertas de su casa”, explica, quien  agrega que sus compañeros del set de   ‘La Vecindad’ no tienen contacto con él. 

El País buscó a María Antonieta de las Nieves, ‘La Chilindrina’ y a Édgar Vivar, ‘El Señor Barriga’ y no quisieron hablar, confirmando los rumores de  distanciamiento con el ‘Profesor Jirafales’. 

Atrás quedaron las escenas donde ‘La Chilindrina’ lograba sacar de quicio al ‘Ferrocarril parado’, como solía decirle. 

En su más reciente libro, ‘Había una vez una niña en una vecindad’, María Antonieta cuenta la anécdota de una de sus primeras giras por Surámerica, en la que visitaron Colombia el 30 de agosto de 1981. 

Al hacer los trámites de la visa, les pidieron muchos requisitos, así que Rubén le  respondió a la cónsul en la Embajada de Colombia en México: -“Hace dos años nos otorgaron las llaves de la ciudad y ahora que queremos entrar nos cambian la chapa”. ‘La Chilindrina’ asegura en su libro que el ‘Profesor’ es mucho más gracioso en persona. 

 En febrero de este año, Rubén Aguirre  publicó su libro ‘Después de usted’.  Una autobiografía con los mejores pasajes de su vida, sus estudios en  la facultad de ingeniería y su papel en la  tauromaquia.

Confiesa que si no hubiera sido actor, habría terminado en la arena siendo torero. Ese fue su primer amor, antes de Consuelo. A ella la conoció en una novillada en la ciudad de Torreón. Desde allí la flechó con su valor. Hoy tienen siete hijos.

En el libro, también cuenta las razones por las cuales se distanció de sus compañeros de ‘La Vecindad’ y la historia de Wenceslao Rodríguez, a quien todo mundo  llamaba en su escuela  ‘Chelayo’, el profesor real, del que  nació  el popular “Ta, ta, ta, ta, ¡tá!”. 

Datos del Profe : Carrera de altura

 

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