ENTRETENIMIENTO

El álbum de los recuerdos de los Muppets

Diciembre 04, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
El álbum de los recuerdos de los Muppets

Fozzie Bear en EE.UU. o Figaredo en Hispanoamérica, es el oso de los chistes malos y mejor amigo de René. Su nombre honra a Faz Fazakas, electromecánico que diseñó el mecanismo que permitía a Fozzie mover las orejas.

Los Muppets tienen grandes recuerdos con el cantante Juanes, quien les enseñó español y a quien le hicieron romper su promesa de no cantar en inglés. En el seriado de televisión, Los Muppets también ha compartido con Sofía Vergara.

“En el Central Park de Nueva York hay una banquita con el nombre de Jim Henson, el creador de The Muppets. Sentado en esa banquita decidí dedicar mi vida a los ‘puppets’ (títeres) y siempre que voy, busco la banquita”, cuenta Diego Arbeláez, productor general del Club 10, la franja infantil del Canal Caracol.Por esta pasión Arbeláez terminó en ese espacio para niños, que cuenta con las actuaciones de Aurelio y Dino, dos de los personajes de la Casa de Muñecos de Jim Henson, el papá de The Muppets.Arbeláez destaca que Henson les dio a sus muñecos una característica que los identifica: la simplicidad porque no son mecánicos ni robots. “Lo que les da la elocuencia es el actor que los anima y aún así son muy expresivos”, dice.“Todos los que estamos entre los 40 y los 50 años crecimos con sus personajes y recordamos a los cantantes famosos de los 70 participando en sus capítulos más gloriosos”, dice Arbeláez recordando que toda una generación de colombianos creció influenciada por La Rana René y Miss Piggy y demás animales parlantes. Alfredo Valderrama, subdirector del Teatro Esquina Latina, admite que es imposible negar la influencia de The Muppets en el desarrollo de esta expresión artística.“Ellos cambiaron el modelo de títere, hasta entonces usábamos el muñeco de cachiporra –que le pega a todos con un mazo y ojalá no desaparezca nunca–, pero que no era articulado y no tenía motricidad”, dice.Al llegar los Muppets, explica Valderrama, la influencia es grande porque son muy divertidos y se empieza a copiar su estructura: una mano prestada por el actor y disfrazada con un guante para moverles las manos y la otra le mueve la boca.“La boca ya no era pintada, sino con labios y lengua que se mueve, canta, come y ríe. Y al hacerlo parlante, le incorporan los diálogos cortos y cómicos, un estilo que llega más al público”, dice Valderrama, quien utiliza títeres articulados en sus presentaciones de cuentería teatral.Gerardo Potes, director artístico de La Casa de los Títeres, destaca que aunque Colombia y América Latina tuvieron su propia investigación y desarrollo en el arte de los títeres, “The Muppets y su creador Jim Henson son una referencia importante en la historia universal de los títeres porque exploró y desarrolló una propuesta para la diversión infantil y familiar para un medio masivo, la televisión”.Incluso, en su sede tienen un afiche de la Rana René y varias de las películas de The Muppets en formato Betamax, un material histórico de consulta. Potes explica que si bien la técnica del muñeco parlante es universal, Henson se apropia de ella y la lleva al escenario televisivo, la posiciona, genera un movimiento que hace visibles los títeres ante el mundo, y le muestra que son una expresión artística tan valiosa como la danza o el teatro porque depende más del actor que los anima (no los manipula).The Muppets tuvo en Colombia una especie de réplica: Los Dumis, una empresa creada por los hermanos Noriega: Fernando, Enrique, Gustavo y Guillermo. Era un espacio educativo en el que objetos inanimados cobraban vida.Tarros de basura, hidrantes, televisores, postes de luz y animales actuaban como seres de carne y hueso en este programa temático de orientación ecológica, que se emitió entre 1989 y 1992 con retransmisión de capítulos entre 1998 y 2002.Constanza Sánchez, sobrina de los Noriega, recuerda cuando se grabó el primer programa. “Yo tenía 13 años, llegué al estudio y los títeres estaban ahí, aún inanimados. Debajo del escenario había espacio para que mis tíos pudieran manejarlos. Yo era ‘Melodía’, una hada madrina que debía darles vida a los títeres, todos creados por mi tío Fernando”.Con los felpudos también se divirtieron los alumnos. Una profesional que aún no tiene 30 años se ríe al recordar a sus compañeros de colegio que “imitaban sin proponérselo” a los protagonistas. “Había una niña igualita a Miss Piggy, así toda bien puestecita, con el mismo peinado y actuaba como ella y vivía enamorada del más descachalandrado del salón, que era tan agraciado como La Rana René, pero todas morían por él, por lo divertido que era”, recuerda la profesional. Hasta la actriz Sofía Vergara, en la entrega de los premios Grammy Latino, mostró su debilidad por La Rana René, de quien dijo que le parecía “un chico guapo” y actuó en un capítulo de televisión de ‘Sesame Street’ en Estados Unidos.Y Juanes tuvo su capítulo de gloria con Elmo y Rosita, “dos personajes muy inspiradores, es algo con lo que creciste”. El artista cantó “Manos, cabeza, pies, muévete”, en coro con los niños invitados en los estudios del programa de Tv. en Nueva York en abril durante su gira P.A.R.C.E. Juanes le enseñó español a Elmo y los peludos le hicieron romper su promesa de no cantar en inglés y entonó la canción en idioma anglo. Y vio que el fenómeno Muppets es transgeneracional.Sus hijos (Luna, Paloma y Dante) le preguntaban “papi ¿vas a estar con ellos en Plaza Sésamo?”, dijo el admirador del Conde Contar y el Monstruo Comegalletas.

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