Dime con qué profesional andas y te diré qué tan infiel es
ENTRETENIMIENTO

Dime con qué profesional andas y te diré qué tan infiel es

Septiembre 25, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Meryt Montiel Lugo
Dime con qué profesional andas y te diré qué tan infiel es

Médicos, enfermeras, músicos, policías, pilotos de avión, azafatas, periodistas, abogados, secretarias, profesores, entrenadores de gimnasio, vendedores de carros y de bienes raíces son algunos de los profesionales más propensos a ser infieles.

Médicos, enfermeras, músicos, policías, pilotos de avión, azafatas, periodistas, abogados, secretarias, profesores, entrenadores de gimnasio, vendedores de carros y de bienes raíces son algunos de los profesionales más propensos a ser infieles.A esta conclusión se ha llegado gracias a recientes sondeos y encuestas realizados por sitios y agencias especializadas en la web, en los que los profesionales de las áreas de salud, comunicación, venta, transporte, turismo y hotelería aparecen liderando los listados (ver recuadros).¿Pero qué tanta validez tienen estos ‘estudios’ virtuales que dan cuenta de las profesiones que más facilitan el adulterio?Para psicólogos como Chiquinquirá Blandón estas investigaciones no están tan alejadas de la realidad, pues es una tendencia generalizada que a los hombres que tengan cierto nivel de poder o autoridad (jefes, militares); de prestigio (músicos); reconocimiento profesional o social(médicos) las mujeres los busquen más. Y que ellos se sientan más atraídos por la belleza (modelos) y la vulnerabilidad de ellas (para desear protegerlas).Así lo corrobora Jorge Campuzano*, prestante médico de la ciudad, separado. “Las mujeres le llueven a uno y en bandeja. Desde el mismo lugar donde se trabaja, e incluso, hoy, amigas de mi antigua compañera se me insinúan. Ven al médico como un buen partido”.Hay condiciones de ciertas profesiones que predisponen sus ‘canitas’ al aire, como lo explica el psicólogo clínico y sexólogo Fernando Calero de la Pava: el ingreso de más mujeres al mundo laboral y su mentalidad más liberada; las largas jornadas de trabajo, viajar a eventos en diferentes ciudades, el contacto físico y la afinidad con el otro.Es así como los médicos, por ejemplo, que según varias encuestas son los más propensos a ser ‘perrunos’ -en Argentina, de acuerdo con un estudio de la escritora Janick de Oliviera el 90% es o ha sido infiel- se valen de muchas estrategias para tener sus encuentros clandestinos.Campuzano comenta que, contrario a lo que imaginan las esposas de los médicos, no son con las enfermeras que ellos cometen sus deslices, sino con sus propias colegas y pacientes.Y para sus ‘affaire’ aprovechan los congresos: Dicen en la casa que el evento durará cuatro días y están sólo dos y se van para otro lado; que estarán en Bogotá y terminan en Pereira. Y si es en Cali aseguran que tienen cirugía sin tenerla, dejan el carro en el parqueadero de la clínica y salen en otro a cumplir sus ‘buenas labores’, dice entre risas.Los periodistas no se quedan atrás, comenta una comunicadora que revela cómo un colega del medio televisivo, casado, ha salido hasta con tres compañeras al tiempo. Es un hombre agradable, con buen verbo y en general sale con las que son nuevas en la profesión.Que lo mandaron a un cubrimiento de orden público o a una misión especial son sus argumentos ante su esposa. “Cuando ella le pregunta sobre por qué él no aparece en la supuesta nota que hizo, simplemente le responde: es que pusieron a otro a leer”.Son muchas las ocasiones en que los compañeros de trabajo que laboran en extensas jornadas se convierten en amantes.De acuerdo con la psicóloga Blandón esto se debe no sólo al tiempo que comparten sino a su trabajo en equipo. “Juntos se deben enfrentar a desafíos, casos difíciles, competencia profesional, esto aumenta la testosterona (hormona del placer), lo que permite que se dé más fácil la atracción sexual y al haber ésta se puede llegar al sexo, lo que podría generar amor romántico o apego. O puede suceder al revés: los compañeros que conversan tanto llegan a un cierto nivel de intimidad que terminan sintiéndose atraídos, pasan al amor o al apego y llegan al sexo y a la infidelidad”. Ese nivel de cercanía es el que experimentan algunas mujeres con sus entrenadores del gimnasio. Tanto, que hasta terminan enredados con ellos.Jimmy, entrenador de un reconocido gimnasio de Cali, reconoce que en muchas ocasiones así es. Cuenta que hay mujeres que llegan con problemas maritales, separadas y entablan una relación estrecha con su entrenador, éste actúa cual psicólogo “y entre sesión y sesión terminan enamorados”.Este atractivo entrenador, de 34 años, dice que él trata de prevenir estas situaciones, de no convertirse en el paño de lágrimas de sus clientas y sin embargo, es asediado. “Hay señoras que me tiran los ‘perros’, pero pongo una pared entre ellas y yo. Incluso, a veces, he pasado por gay debido a eso”.Infidelidad, decisión personalMúsicos como el cantante vallenato ‘Pipe’ Peláez no avalan completamente los resultados de este tipo de encuestas. Para él, más que en la profesión, la infidelidad está en el carácter y madurez de cada quien (ver recuadro).El psicólogo Carlos Alberto Segura se muestra partidario de este parecer. “No hay que echarle la culpa a la profesión, la infidelidad depende de la forma de ser de cada persona y de qué tan satisfecho se siente con su pareja”. Por eso, aconseja, tanto para los que quedan en casa como para los que salen a trabajar, alimentar constantemente la relación amorosa con vivencias de calidad, con una convivencia saludable y mucho romanticismo enriquecedor. De tal manera que ambos queden impregnados de las mieles de su amor “y eso será suficiente motivo para permanecer en estados de fidelidad gustosa”.Entre los más infielesMúsicos, modelos, abogados, pilotos y azafatas, entrenadores de gimnasios agentes de bienes raíces, barman, secretarias, deportistas y profesores. (Encuesta realizada por las páginas nosotras.com y femenina.com)Por géneroMujeres: Maestras, amas de casa, enfermeras, asistentes administrativas y vendedoras.Hombres: Médicos, policías, abogados, agentes de vehículos y de bienes raíces e ingenieros.Profesiones que llevan a un divorcio seguro1. Área de salud: enfermeras, médicos, paramédicos, etc. (con un 29% de probabilidad de divorciarse). 2. Área de comunicación: Periodistas, editores, relacionistas públicos, camarógrafos, diseñadores, directores y productores de televisión (14%).3. Área de compra y venta de vehículos: (con un 12% de posibilidades).4. Área de seguros: vendedores de seguros de vida (11%).5. Área de transporte: taxistas y conductores de buses (8%).6. Área de Turismo y hotelería: guías, recepcionistas, meseros... (7%).7. Otras áreas (19%).Sondeo de sitio especializado en separaciones matrimoniales. La infidelidad es la causa del 66% de los divorcios, arrojó el estudio.Testimonio: Habla ‘Pipe’ Peláez “Por el hecho de ser músico no tengo que ser infiel o bandido. A nosotros acostumbran a calificarnos por lo que hicieron nuestros antecesores hace 20, 30 años, que tenían una vida desordenada, varias mujeres, hijos no reconocidos. Esta nueva generación tiene otro ‘chip’, otro estilo de vida. Es verdad que a las mujeres les fascina el arte y el poder y uno cuando está joven, a los 20, 25 años está inmaduro y se deja tentar: pica aquí y pica allá. Pero ya tengo 35, sé para dónde, soy consciente de que, en cuestión de sentimientos, es mejor calidad que cantidad. Esas buenonas, siliconadas, que se sientan en primera fila en el show no nos llaman la atención, nos dan miedo. Hoy se mueren por mí, mañana por Peter o por Gilberto Santarrosa, ¡qué peligro! Muchas veces a los cantantes nos llama la atención la que no sabe ni quién es uno”.“Sí es perro”Mary es esposa y cuñada de cantantes. Ella asegura que, por lo menos, “mi cuñado sí es perro”. Se gana a la gente por su forma de ser chévere y porque aparenta tener plata. “Nos dimos cuenta de que era infiel porque, estando en plena tarima, se le presentó un hijo, que ni él conocía y tenía 20 años. No se parece a él, pero sí a miembros de su familia. Mary da cuenta de que existen “las ‘musiqueras’, peladas que andan detrás de los músicos y de esa vida de fantasía que ellas creen que ellos manejan”.En el trabajoDe acuerdo con la psicóloga Chiquinquirá Blandón, hoy, los cariñosos mensajes (te adoro, te extraño, me hiciste mucha falta) que se envían compañeros de trabajo a través del celular o del computador están generando problemas entre las parejas. Lo mismo que tanta camaradería y efusivos abrazos y besos. “Además, hay mucha familiaridad, confianza y no se guarda la discreción, como antes, con los casados y esto origina hoy conflictos tremendos”.

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