Diego 'El Cigala', hijo de un camarón
ENTRETENIMIENTO

Diego 'El Cigala', hijo de un camarón

Septiembre 10, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Diego 'El Cigala', hijo de un camarón

Chucho Valdés, hijo de Bebo Valdés, acompañó al piano a Cigala en la gira por Latinoamérica de 'Lágrimas Negras'.

El salto a la fama del cantante español fue con Bebo Valdés con el disco Lágrimas Negras. Si Bebo es su héroe, Camarón fue su ídolo. Así fueron sus primeros años.

La cigala es un crustáceo decápodo de la familia Nephropidae, una especie comestible muy apreciada por su sabor. Antes su nombre gallego fue langostino, pero con la introducción del congelado masivo con marca comercial ‘Langostino’ se le cambió por el de Cigala. El Cigala en España es un ‘cantaor’, un exponente máximo del flamenco. Antes de llamarse El Cigala, ‘el hechicero’ fue bautizado Diego Ramón Jiménez Salazar, después de una disputa familiar en la pila bautismal. “Mi tío Ramón y mi padre tuvieron una trifulca, mi tío decía, que el niño se llama Ramón y mi padre, que se llama Diego. Mi padre dijo: Ponle Ramón que mi niño se va a llamar Diego”, cuenta él. El Cigala nació en Madrid, el 27 de diciembre de 1968, en la calle de Provisiones del Rastro madrileño, que alberga uno de los mercados de pulgas más grande de Europa y a muchos gitanos. Uno de ellos, Dieguito se divertía corriendo detrás del balón, pero al escuchar una guitarra, lo dejaba todo para cantar ‘jondo’. Su madre, Aurora Salazar Motos, no se dedicó profesionalmente a cantar, pero muchos recuerdan su canto flamenco. Su papá, José de Córdoba, se ganó la vida en los tablaos. Fue su inspiración, igual que Rafael Farina, su tío. “Cuando mi madre me llevó al Teatro Calderón y vi bajar a ese gitano por la escalera con traje blanco y cantando ‘Las campanas de Linares’, dije: ‘Quiero ser as풔. A los 12 años ganó el Concurso de TVE Gente Joven y el Certamen de Flamenco Joven de Getafe. Su salto a la fama fue con Bebo Valdés con el disco Lágrimas Negras. Si Bebo es su héroe, Camarón fue su ídolo. “Él con una guitarra tenía en mente cosas que a un gitano no se le ocurrían. Le decían loco por meter bajo, teclado, batería. Años después reconocieron su talento”, cuenta El Cigala. Diego Pombo, director de Ajazzgo, dice que “algunos ortodoxos no le perdonan a Cigala el éxito comercial. Dicen que es un flamenco alejado de sus raíces. Pero si se trata de cante jondo, les da sopa y seco a los cantaores”. A diferencia de Camarón, que tuvo un final triste, por entregarse a la droga, “El Cigala tiene olfato comercial. Es un Rey Midas, lo que toca lo vuelve oro”. Y ya tiene una tercera generación de cantaores, sus hijos Rafael y Diego: “Me hacen luchar en la vida. Rafaelito me recuerda a mí, escucha mis canciones y luego canta el disco entero”. Amparo, su esposa, no lo desampara y él dice: “Cuando salgo de gira sin mi mujer, estoy desganao”.Vea también: Primera parte: Así es Diego ‘El Cigala’, el gitano mayor Segunda parte: Diego, 'El Cigala', más allá de sus 'lágrimas negras'

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