De la A a la Zeta-Jones: Juan Pablo Espinosa revela detalles del filme Cocaine Godmother

De la A a la Zeta-Jones: Juan Pablo Espinosa revela detalles del filme Cocaine Godmother

Enero 21, 2018 - 01:23 p.m. Por:
Meryt Montiel Lugo, editora del Equipo de Domingo
Juan Pablo Espinosa, actor colombiano.

Juan Pablo Espinosa, actor colombiano.

Especial para El País

Actor que crece

Al periodista especializado en farándula, Víctor García, director de paparazzi.wordpress.com no se le hace extraño que Juan Pablo Espinosa esté protagonizando al lado de una estrella como Catherine Zeta- Jones.

Para el ex editor de TV y Novelas, este artista además de tener pinta de galán internacional, tiene talento, se ha preparado mucho y ha venido creciendo como actor. “Él comenzó haciendo pequeños papeles como en ‘Merlina, mujer divina’ y se fue abriendo campo: haciendo personajes secundarios hasta lograr protagónicos, como El Secretario, que lo dio a conocer en el exterior. Después de varias telenovelas en Colombia y presentar Idol Colombia, Telemundo lo llamó para protagonizar La Fan, con Angélica Vale (estelarizó la versión mexicana de Yo soy Betty, La Fea,) a quien aman en la zona latina de Estados Unidos y en México”.

Por eso, después de protagonizar con la señora Zeta-Jones, dice García, no se me haría raro verlo pronto en el mercado ‘gringo’ de las teleseries y películas. “Le van a poner el ojo y va a ser parte de la nueva camada de colombianos que ya están haciendo carrera en Estados Unidos, en las grandes ligas”.

Lea también: De la A a la Zeta-Jones: Juan Pablo Espinosa revela detalles del filme Cocaine Godmother

Para este capricorniano creativo, pasional, extremista, sensual y sexual, sensible y de carácter fuerte, su participación en ‘Cocaine godmother’ es un paso para lo que él quiere aprender: “no a ser el mejor actor del mundo, sino a ser el mejor actor que puedo ser”. De ahí que cuando tiene oportunidad de charlar con jóvenes que desean seguir sus pasos les aconseje tomarse la carrera en serio, que no piensen que es una profesión estética: “no es ponerse tetas, pasar en el gimnasio, sino estudiar, aprender todo lo que puedan, sacrificarse, ir a casting, mirar con quién se puede hablar”.

Hay que estar consciente de qué tipo de actor quiere ser uno, advierte. “Cuando pienso en los actores que admiro como Robin Williams o Meryl Streeps no eran o no son personas con ‘six packs’ o 90-60-90, ellos se preocupan por el aspecto psicológico, emocional del personaje”. Ahora, interrumpe entre carcajadas, “si el día de mañana me llega el papel de boxeador hasta ahí me llegaron los pan de yuca”.

Cada uno de sus sacrificios han valido la pena. Como aquel que evoca su hermana y cómplice de vida, Cristina Espinosa.

“Me acuerdo una vez en la que nos fuimos de vacaciones, en un crucero, y mi hermano tuvo que aprenderse un libreto grandote de Macbeth, en inglés antiguo, y estudiaba y estudiaba, mientras que todos estábamos felices disfrutando las vacaciones. Él tiene una disciplina impresionante”, comenta.

Esa disciplina, talento y perseverancia por conseguir sus sueños lo ha llevado a saborear las mieles del éxito. Incluso, hoy, con producciones que hizo hace un tiempo como La Fan y el Secretario, por las que recibe mensajes de gratitud en sus redes sociales, desde países tan cercanos como Venezuela o tan lejanos como Uganda y Egipto.

‘El secretario’ le permitió estar en la portada de un periódico de Transilvania. “Yo me decía, ¿eso es donde está Drácula?”, bromea.

Recuerda que esa producción fue vendida, entre otros países, a los de la comunidad árabe. “Cuando te ves actuando y doblado en árabe, haciendo comedia, es la cosa más divertida del planeta”.

Una vez, agregó, estaba en el aeropuerto en Londres y una señora me decía: ¿Agnam? ¿Agnam? ¿Agnam? Yo le respondía, no señora, soy Juan Pablo. Después me di cuenta de que estaba diciendo era el nombre que le dieron al protagonista de El Secretario (Emilio), en árabe”, remata entre carcajadas.

A este egresado del Gimnasio Moderno de Bogotá, que estudió arte dramático en Boston, el hecho de haber escalado en su carrera profesional no le ha hecho cambiar su perspectiva en la actuación.

“Desde que yo hacía Tu Voz Estéreo hasta esta película (Cocaine Godmother) sigo llegando al set con las mismas ganas, con mi letra aprendida, con el ánimo de hacer el mejor trabajo, de gozarme cada momento y eso es muy valioso para mí, porque siento que desde que empecé a ser actor lo único que he querido es gozármelo todo”.

Eso, sí, siempre tiene presente una frase que dijo Julia Roberts: soy una mujer común y corriente con un trabajo extraordinario. “Eso es lo que uno no puede olvidar: que el trabajo es el extraordinario, uno es un pobre mísero, común”.

Terco y comilón

Su amiga, la actriz Andrea Guzmán describe a Juan Pablo Espinosa Cuéllar como un profesional apasionado, entregado, disciplinado, que toma riesgos, por eso, comenta, se merece lo que está viviendo. “Y la película ‘Cocaine godmother’ le abrirá más puertas de las que ya se le han abierto”, sentencia su también comadre.

Al carismático artista le encanta el teatro musical, resalta Andrea, quien trabajó a su lado en el musical ‘Chicago’, en Bogotá. “Él ha visto muchísimos musicales, se sabe cuáles son los directores y actores de Broadway, quién escribió la música de cada obra, es un experto, él conoce muchísimo sobre el tema porque se interesa a profundidad por lo que le gusta”.

Manifiesta, además, sobre este artista que colecciona los boletos y programas de los musicales a los que asiste, que trabajar con él es una delicia porque es un actor talentoso, con gran sentido del humor, bello, un ser humano maravilloso. Por eso y por ser su amiga, dice risueña, no le ve ningún defecto.

Sin embargo, el primogénito del asesor financiero Carlos José Espinosa López y de Mónica Cuéllar de Espinosa, diseñadora gráfica que se dedicó al hogar, sí se reconoce sus imperfecciones: “dejo todo para última hora, tiendo a ser desorganizado con ciertas cosas, soy muy terco y me gusta que las cosas se hagan como yo creo que se deben hacer; soy de los que perdona, pero no olvida, y no me sé medir cuando debo parar de comer chocolates, tortas”.

Ni tampoco sabe cómo parar a la hora de comer panes y helados, como el de menta y chocolate. Es que desde niño siempre ha sido un ‘buena muela’, como destaca riendo su hermana Cristina.

Tanto, que en su época de adolescente sufrió bullying por tener exceso de peso (83 kilos tenía a sus 13 años). Así que cuando fue a comprar un vestido de paño el señor que lo atendió lo mandó a que fuera a la sección de adultos; en las fiestas de 15 sufría porque las chicas se rehusaban a bailar con él y lo miraban como “el gordito buena gente” y en el colegio era el último en las carreras deportivas, como recordó en el programa de Don Francisco. Hasta cuando decidió consultar con una nutricionista que le enseñó a comer balanceado, recuerda Cristina.

Hoy, este hombre que también dibuja, pinta, baila y cocina muy bien y que, además, trabaja la cerámica, se ríe de sí mismo y del título de galán que le endilgan por su belleza física y ángel.

Y trae a colación cómo el director de ‘Cocaine godmother’ le preguntaba de que si era consciente de que era un galán. Entonces, él le mamaba gallo y le respondía: “a ver: ¿cómo alguien con la barriga que tengo yo, con el apetito que tengo yo, puede ser galán?”.

Reflexionando seriamente, ‘Juanpa’, como lo llaman sus amigos, asegura que él es un testimonio de que para que lo tomen en serio para protagonizar en la industria de la televisión y del cine no es absolutamente necesario “ser un tipo musculoso, con sixpack”, ni que la mujer tiene que ser reina de belleza y medir 90-60-90. “No tiene por qué ser así, en la vida las reglas no son así. Yo creo en el trabajo arduo, en ser consecuente, que si quieres ser protagonista, tener buenos papeles, hay que prepararse, estudiar, aprender de la vida, tener humildad, tener las ganas de crecer, las ganas de saber darle el lugar a cada cosa. Cuando es tu momento es tu momento, y cuando no, dale gracias a Dios y sigue aprendiendo y sigue creciendo”, dice con pasión.

Eso sí, eso de levantarse a las 4:00 a.m. a hacer ejercicio, no comer empanadas, ni carbohidratos, ni dulces, advierte con jocosidad, “no es mi estilo de vida. Si mañana me muero quiero morirme con mi panza feliz, sabiendo que amé, lloré, tragué, reí, que comí como un cerdo en Navidad, y no que digan: se murió divino, con un ‘six pack’ espectacular”.

Hombre versátil

*Protagonizó con Angélica Vale La Fan, que transmitió Telemundo.
*Con Stephanie Cayo estelarizó la telenovela El Secretario.
*En A Corazón Abierto’ fue uno de los médicos que despertó suspiros.
*Fue presentador del programa concurso Idol Colombia, del Canal RCN.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad