Un café con María Alejandra Álvarez

Mayo 29, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de GACETA
Un café con María Alejandra Álvarez

María Alejandra Álvarez, joven realizadora y productora audiovisual.

Esta joven realizadora y productora audiovisual, fue seleccionada con su trabajo ‘Liberazione’ para presentarse en Corto Circuito.

Su corto ‘Liberazione’ fue uno de los trabajos seleccionados de jóvenes realizadores para ser presentado en el Festival Corto Circuito. ¿Cómo surgió este trabajo?

Se trata de un trabajo que realicé como parte de mi tesis universitaria en Comunicación Social de la Universidad del Valle.

Es  la historia de unas monjas que habitan un convento bastante particular. Resulta que a una de ellas le recetan un medicamento para bajar de peso y a partir de allí empiezan a pasar cosas bien extrañas a su alrededor. 

Es un convento que entra en una crisis económica...

Exacto. Entonces las monjas empiezan a buscar formas de sacarlo a flote. Y al final optan por la manera más descabellada, casi impensable, para salir de esa crisis, que es a partir de las hostias para comulgar. 

Pero no les puedo contar aquí de qué se trata porque no quiero arruinarles la sorpresa y el final. Pero es en últimas una reflexión sobre aquellas personas para quienes el fin justifica los medios. Es decir, que son capaces de hacer cualquier cosa para lograr lo que se han propuesto. En el caso de ellas,  volver a atraer a los fieles. 

¿Y cómo se le ocurrió la idea de trabajar  alrededor de un tema religioso?

Desde que yo era pequeña una tía me llevaba a La Merced donde las monjas hacen las hostias para todas las iglesias de Cali. Allí venden los recortes, que es lo que sobra de las hostías. Como yo entraba con mi tía conocí cómo las hacían, cómo era el proceso, y siempre fue algo que me pareció muy curioso. 

Ya cuando estaba en séptimo semestre de comunicación social,  vemos una materia que es ficción y teníamos que presentar un guion para luego hacer una película. Entonces cuando me estaba craneando la historia me acordé de esas visitas al convento y me pregunté cosas alrededor de lo que yo veía allá. Así  surgió la historia. 

Al final del semestre, los dos mejores guiones son los que se escogen para luego hacer la producción. Uno de esos guiones fue el mío.

Usted dice que ha querido hacer una crítica a través de este corto...

No se trata de una crítica a las religiones sino, a lo que dije anteriormente, al afán de hacer las cosas, incluso al precio que cueste. 

¿Cuánto dura el cortometraje y cuánto le tomó hacerlo?

Dura 14 minutos y lo empecé en 2014. Solo a finales del año pasado estaba terminado. En total estuvimos trabajando en él unas 25 personas.

El año pasado tuvimos la oportunidad de presentarlo en Bogotá en el Festival de Cine El Espejo. Y este año se presentó en Nueva York en el Colombian Film Festival que se realizó en marzo, por los días de Semana Santa.  

¿Qué le dejó la experiencia de hacer un cortometraje?

El corto es una forma quizá más concisa de contar una historia. Porque permite llegar más concretamente al punto que uno quiere abordar. Así, en lugar de haber varias situaciones, como en un largo, hay una situación más concreta para trabajar.

¿Qué significa para ustedes, los estudiantes de comunicación de la Universidad del Valle, tener referentes tan importantes como Oscar Ruiz Navia y César Acevedo, entre muchos otros?

Son un referente importante porque vemos que ellos han salido del mismo sitio de donde nosotros venimos. El trabajo de ellos te hace pensar que nosotros también podemos llegar lejos y llegar a todos esos festivales a los que han ido, pero sobre que podemos hacer esos largometrajes que requieren de muchísimo trabajo.  

El Festival Corto Circuito se presentará en el Museo La Tertulia del 1 al 4 de junio.

 

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