Un café con Cecilia Espinosa

Un café con Cecilia Espinosa

Noviembre 29, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Especial para GACETA
Un café con Cecilia Espinosa

Para Cecilia Espinosa, uno de sus montajes de cabecera es sin duda 'El lago de los cisnes' de Tchaikovsky.

Fundadora de la Academia de Ballet Allegro, esta bailarina --perteneciente a familia de artistas-- ha formado a centenares de caleñas en el arte de la danza. Hoy celebra 35 años de llevar las zapatillas bien puestas.

Cecilia, en su caso, sí que se puede decir que el arte corre por sus venas... 

Es cierto. Entre mis ancestros está José María Espinosa, reconocido pintor del siglo XIX, recordado por ser uno de los retratistas de Bolívar. Y mi padre, Jesús María Espinosa, fue quien inició la Escuela de Bellas Artes en Cali en 1933, invitado por el maestro Antonio María Valencia, fundador del Conservatorio. También tengo una tía poeta, Matilde Espinosa. Así que desde pequeña estuve inmersa en ese ambiente cultural en el que se respiraba arte. 

¿Cómo se inició en el arte de la danza? 

De niña empecé clases con René Haller que fue una de las primeras profesoras de Ballet que llegó a Popayán. Luego, nos trasladamos a Cali, al igual que René, y mis padres me llevaron  a la  rotonda del Conservatorio. Allí estuve doce años, es decir que tuve toda la formación completa de ballet clásico. Esos estudios los  complementé con clases de teatro con Enrique Buenaventura. Fueron años maravillosos con presentaciones en los teatros en una época en que Cali gozaba de un ambiente cultural muy refinado. 

¿Cómo surge la idea de crear la academia de baile?

Pues resulta que me casé muy joven y llegaron los hijos. Entonces como no podía seguir con las rutinas de baile tan intensas, se me ocurrió que una buena forma de continuar bailando era enseñando a los pequeños. Debido al ambiente en el que crecí, estoy convencida de que el arte es la mejor apuesta desarrollar aptitudes y habilidades en los niños. Entonces monté una escuela en la casa donde yo vivía. Y así ha sido durante 35 años. A todas las casas donde nos hemos mudado, allí he montado la escuela de ballet que bauticé Allegro.

¿Su hijos heredaron la vena artística de la familia?

Sí. Dos mujeres y un varón. Tania y Sergio están ahora en Inglaterra en donde son bailarines y actores. Mi otra hija, Marcela, es psicóloga, estudió hotelería y turismo y hoy es profesora pues desde muy joven me ayudaba con las clases hasta que terminó metida por completo en la academia. 

¿Cuál es el sello que usted ha querido imprimirle a la enseñanza de la danza?

La integralidad. Desde muy temprano quise que las niñas que vinieran acá también cantaran y actuaran, así que complementamos con canto y actuación. Y eso a los alumnos les ha gustado mucho y, sobre todo, lo disfrutan mucho. Ha sido tan lindo eso, porque hoy en día tengo alumnos que vienen referidos por sus propios padres que algún momento fueron alumnos de la academia.

¿Cuánto tiempo se requiere para que un niño o niña domine el arte del ballet?

En total son 8 años, es decir la formación completa. Pero a los 4 años de estudio ya el niño tiene los conocimientos suficientes para bailar ballet.

¿Ya es historia ese tábú de los varones en el ballet?

La gente cree que un niño que estudia ballet solo viene a pararse en puntillas frente a la barra. Eso no es así. Se le enseña la danza y, si ves, la danza es un asunto muy masculino también, que requiere de fuerza, destreza, contundencia. Hoy hay muchos más niños hombres en el ballet que en otras épocas. 

Se habla mucho de lo rígida y estricta que es la formación en ballet...

Eso es cierto, pero para las niñas más grandes. En los niños pequeños se trata de algo lúdico, muy creativo. Ya cuando se va a avanzado, los bailarines requieren de mucha disciplina y práctica, que es más o menos a partir de los 12 o 13 años. Deben presentarse impecables, con vestido y peinado perfecto. Hacer el calentamiento y luego la práctica misma de la danza. Empieza la parada en punta que es difícil. Poco a poco, según el grado, se van complicando los ejercicios. Ese el mundo del ballet.

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