Un café con Antonio Caballero

Un café con Antonio Caballero

Julio 24, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción GACETA.
Un café con Antonio Caballero

Antonio Caballero.

La Biblioteca Nacional lanzó ‘Historia de Colombia y sus oligarquías, 1498-2017’, un libro digital e ilustrado en el que Caballero relata el pasado y presente del país con su particular mirada.

¿Por qué volver a contar la historia de Colombia?

Porque la historia de Colombia ha sido mal contada o bien contada, pero solo para especialistas. Nos han narrado muy mal todo ese pasado, sobre todo   en los colegios. La manera de enseñar la historia  – aunque creo que ya ni siquiera se enseña – siempre ha sido perversamente concebida para idiotizar a los niños. 

En estos primeros capítulos con los que se lanza el libro – el descubrimiento de América, Colón y El Dorado -, hay versiones oficiales de la historia que  se cuentan parcialmente o que no dicen toda la verdad, como el genocidio que implicó el descubrimiento…

Es así y eso nos remite a lo anterior: nos han contado la historia deliberadamente mal, por razones de interés inmediato de quienes la manejan, es decir de los vencedores. Ahora, precisamente,  estoy preparando el tercer capítulo (el libro se va a ir publicando en formato digital por entregas) centrado en La Colonia, luego vendrán las guerras de Independencia, de ahí el sangriento Siglo XIX, nuestras pequeñas guerras civiles, y después el Siglo XX hasta hoy. En todo ese curso de la historia, si lo conocemos bien, nos damos cuenta que nos han engañado siempre con respecto a los detalles. Hablo de la historia oficial.

Por ejemplo no nos han contado la historia completa del asesinato de Gaitán…

Y hay mucho por decir también sobre el asesinato del Mariscal Antonio José de Sucre, que ocurrió 150 años antes de Gaitán. Mauricio Vargas hizo una novela al respecto. Todas esas historias de las que aún desconocemos los detalles nos las han dado a conocer más a través de la ficción, que de la ‘Historia profesional’, por llamarlo de alguna manera, que también tiene mucho de ficción. Y la ignorancia es siempre peligrosa, pero la ignorancia sobre la propia historia mucho más. Aunque no creo que haya mucha diferencia entre los colombianos y los ciudadanos de cualquier otro país con respecto a eso. Los pueblos conocen su historia normalmente  de una manera  tergiversada  e inventada por ciertos historiadores. 

La historia está plagada de teorías de la conspiración y también de otras versiones que podrían ser válidas. Como aquello de que el primero en llegar  a América fue el explorador Leif Ericson, lo que pone en entredicho que el descubridor fue Cristóbal Colón.

En el caso de Leif Ericson no son teorías. Está claro que él vino a América 500 años antes que Colón. Lo que pasa es que eso no tuvo consecuencias, mientras que lo de Colón sí: la unión entre dos continentes que llevaban 30 mil años separados. Leif Ericson se limitó a venir y a volverse a ir. 

Pero hablando de teorías de la conspiración, y de las otras versiones de la historia, sí creo que ese es un privilegio y un abuso de todos los historiadores: escoger de  lo que se conoce o incluso de lo que no se conoce, para contar lo que les parece adecuado decir desde su punto de vista, un punto de vista que a veces es dictado por un interés y a veces, como en mi caso, por la curiosidad. 

Los dos primeros capítulos de su libro tienen mucho de opinión…

Yo creo que todos los libros de historia, estas grandes obras de los historiadores, tienen mucho de opinión. Me parece inevitable. 

En este recorrido por los orígenes del país, ¿qué puntos coincidentes ha encontrado entre nuestro pasado y nuestro presente? Es decir: ¿qué tanto de toda esa historia nos explica  hoy? ¿Quizá por ese pasado de guerra es que nos cuesta tanto imaginar un país en paz?

Todo lo que le pasa a la humanidad, tomada en su conjunto, tiene origen en el pasado. El pasado siempre tiene consecuencias en el presente y el presente en el futuro. Ahora, yo sí creo que vamos a lograr un acuerdo con las Farc, que vamos a superar el conflicto con las guerrillas. Pero la paz es una cosa más complicada. 

Yo no creo que la humanidad haya vivido en paz en ningún momento. Se trata simplemente de ir superando los conflictos de la manera menos violenta posible.

Este es un recorrido muy ambicioso: contar la historia del país desde el descubrimiento hasta el  paramilitarismo...El libro va hasta lo que suceda en el país cuando finalice la escritura del mismo, que será en unos ocho meses. Es decir que incluirá  el plebiscito por la paz, tal vez. Además de ambicioso,  es pretencioso.

 

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