'Tesis sobre un homicidio', otro ‘thriller’ argentino

'Tesis sobre un homicidio', otro ‘thriller’ argentino

Mayo 22, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Claudia Rojas Arbeláez ?Especial para Gaceta

‘Tesis sobre un homocidio’ es una película argentina protagonizada por Ricardo Darín (‘El secreto de sus ojos’) que narra la historia de un asesinato que intenta ser resuelto a través de una tesis, que por cierto, nunca leemos.

El cine argentino, al menos el que nos llega, tiene pretensiones de ser demasiado inteligente. No quiero juzgar a justos por pecadores, porque como en todo siempre habrá excepciones, tampoco es que me opongo a que en Latinoamérica hagamos películas distintas a las habituales ni que estemos condenados solo a retratar nuestras miserias, ni más faltaba. Lo que desconcierta en este caso argentino, más allá del pretencioso hecho de querer convertirse en los contadores de thrillers de Latinoamérica, es que quieren repetir una fórmula exitosa casi con los mismos ingredientes. Me refiero a dos películas tan parecidas, separadas la una de la otra por un lapso de tiempo relativamente corto. Pero resulta fácil entender el por qué. La primera, la que no tiene la culpa de nada es ‘El secreto de sus ojos’ ( 2009) dirigida por Juan José Campanella y protagonizada por Ricardo Darín que resultó ganadora del premio Oscar a la mejor película extranjera. La segunda, que es la que nos incumbe en esta edición, se llama ‘Tesis sobre un homicidio’ y aunque es dirigida por otro (Hernán Goldfird) si tiene a Darín como su protagonista y una factura bastante similar a su antecesora. La similitud, orquestada por y desde sus productores (los mismos en ambos largometrajes), pasa también por la escogencia de la historia y el modo narrativo. Las historias que transcurren en Buenos Aires, aunque en diferentes épocas, tienen en un crimen la excusa dramática perfecta para dejarnos ver a Darín, en su rol de investigador pero esgrimiendo diferentes profesiones. En la primera, Darín es un detective de apellido Espósito y en la segunda en uno parecido pero desde la docencia. En ‘Tesis sobre un homicidio’, Darín es un abogado respetable (Roberto Bermúdez) que dicta un seminario especial en una universidad. Tal es su prestigio que a su asignatura acuden alumnos de diferentes regiones del país dispuestos a comprometerse a leer muchas páginas y a desarrollar un proyecto final que involucre la resolución (o no) de algún caso relevante y, ojalá, controversial. La vida de Bermúdez es la típica vida de un protagonista de ‘thriller’: trae a cuestas un fantasma y un pasado al que apenas si ha logrado sobreponerse. En la contestadora de su casa todavía continúa el mensaje de su época de hombre casado y tras el divorcio no ha logrado sostener ninguna otra relación. Bermúdez tiene una vida similar a la de un detective de un policiaco: solitario y bebedor, pasa sus ratos libres entre la escritura y prácticas de boxeo un tanto injustificadas. La vida de Bermúdez parece complicarse a partir del momento en que a su salón llega un alumno llamado Gonzalo Ruiz (Ricardo Amman), quien resulta ser el hijo de un viejo conocido del maestro. Arranca entonces la película, sin perder demasiado tiempo en presentaciones ni explicaciones, sino que expone en las primeras secuencias el conflicto que se desarrollará. Una mujer es asesinada en las cercanías de la facultad de derecho.El hecho conmociona a Bermúdez, quien a partir de ese momento asume el rol de un investigador exhaustivo y obsesionado por resolver el caso que a todas luces apunta a Gonzalo, su mejor alumno, como sospechoso. Así, ‘Tesis sobre un homicidio’ agarra vuelo y atrapa al espectador en un ritmo vertiginoso y bien armado, pero que empieza a aburrir por lo inteligente. El exceso de diálogos astutos son una bofetada para el resto de los mortales y no solo porque abunde el lenguaje profesional y leguleyo, sino porque aquí todo el mundo es demasiado inteligente. El profesor, el alumno, la hermana y hasta la empleada. Todos hablan tan propios, tan bien. Todo ocurre con tanta astucia que cansa y abruma. Cuando estas cosas ocurren parece como si el director (o los productores) se ubicaran en un lugar privilegiado desde el cual orquestan una historia que a todas luces se ve medida, exacta y artificiosa. Demasiado precisa. como queriendo decir: “Miren mi obra, admiren mi astucia para mostrar mis cartas, soy tan inteligente, en cambio ustedes…”Tanta perfección aburre y no porque los latinos no podamos ni merezcamos obras así, sino porque tal como luce ‘Tesis sobre un homicidio’ es orquestada y poco orgánica. Por eso detrás de esa falsa modestia de ser buena, interesante y sorprendente, luce pretenciosa, armada y poco comprometida con el espectador. Prueba de ellos es su final, abierto para algunos, desconcertante para los que preferimos que nos cumplan las promesas que nos hacen en el planteamiento y que no nos manden con tarea para la casa. Aquí, a diferencia de ‘El secreto de sus ojos’ no hay resolución clara, las cosas bien pudieron pasar como nos lo muestran al principio o bien todo pudo haber sido solo producto del alucine de un docente que se obsesiona con su alumno estrella. Sin embargo, el gran pecado de ‘Tesis sobre un homicidio’ no está tal vez en su narración sino en la manera tan obvia como intentan confundirnos y vendernos una historia que ya vimos de alguna mera pero bien contada tres años atrás. El problema, tal vez, está en la elección del actor que interpreta casi el mismo papel o por la manera tan fácil en que resuelven todo pero haciéndonos creer que son demasiado astutos. El problema después de todo es creerse demasiado inteligente.

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