Temporada de teatro: dos miradas diferentes a la guerra

Temporada de teatro: dos miradas diferentes a la guerra

Enero 24, 2017 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Temporada de teatro: dos miradas diferentes a la guerra

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La temporada de teatro en Cali se inicia en 2017 con dos puestas en escena sobre el conflicto armado.  ‘Negro’ y ‘PostGuerriando’ son dos miradas diferentes a una misma guerra. Hablan sus directores.

[[nid:612236;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/270x/2017/01/diego_fernando_montoya.jpg;left;{Diego Fernando Montoya, director de ‘Negro’.Especial para El País}]]‘Negro’ es una obra de teatro escrita por el dramaturgo y novelista Diego Fernando Montoya que será presentada los próximos 27 y 28 de enero, así como el 3 y 4 de febrero en el Teatro del Presagio, en Cali.  

“‘Negro’ es una obra sobre la estafa moral, sobre la dignidad del hombre en tiempos de indignación. El nuestro es un país enfermo. Sufre de una casi incorregible amnesia. Nos cuesta recordar, y cuando lo hacemos tendemos a la melancolía. Y esta melancolía se fundamenta en lo remoto, en lo que se nos escapa. Algunas veces, incluso, nuestra memoria nos juega sucio, nos hace evocar falsos recuerdos o imágenes confusas de los acontecimientos. Es decir que vacilamos, que nos cuesta la acción. Nuestra indignación suele desaparecer algunas veces más rápido que el estruendo de los disparos. Este es quizá un paliativo para escapar al dolor, pero un paliativo en últimas”, dice Diego Fernando Montoya sobre su puesta en escena. 

¿Cómo surge la obra teatral ’Negro’?

Se trata de un espectáculo teatral enmarcado dentro del Teatro del Presagio que habla de la realidad colombiana. ‘Negro’ es una obra a nivel de fábula que cuenta la historia real de un desplazado de la violencia que, hace cerca de 13 años, llegó a Cali y -debido a que no recibió atención por parte del Estado- se tomó las oficinas de la Red de Solidaridad. 

Esa toma que él hizo, a modo de protesta, fue interpretada por la oficialidad como un secuestro y eso, a su vez, hizo que él se convirtiera en una figura mediática. 

De hecho, luego un grupo de políticos lo inscribe como candidato al Concejo de Cali, pero no lo eligen. Él termina en la cárcel y en la obra se hace una reconstrucción de todos esos hechos y él, junto a su esposa, se preguntan constantemente por qué terminaron en prisión.   

Sin embargo, hay otras historias  paralelas...

Sí, esa historia está cruzada por otros tres relatos. Uno es un secuestrado amarrado a un árbol que hace una especie de soliloquio alrededor de su situación. La otra es la historia de una persona a la que torturan para que entregue una información y la tercera, es la historia de un agente del Estado que entrega información sobre una manifestación en un pueblo, pero lo hace desde el  punto de vista del discurso oficial del Estado. 

Se trata de historias bastante duras y complejas

Sí, lo son y, de hecho, ninguna termina bien. En el teatro es así, las cosas no terminan bien. Sin embargo, lo importante es que en esta obra hay una aproximación a la realidad desde un punto de vista completamente poético, una aproximación diferente del lenguaje. No se trata de un teatro naturalista o realista. Es una escenificación en la que el cuerpo se acerca a la danza y hay un uso simbólico de los objetos en el escenario. 

¿En dónde se ha presentado la obra?

Se ha presentado en México, El Salvador y Chile y en muchos festivales de teatro, incluido el de Bogotá.  

¿Y cómo ha reaccionado la gente de esos países ante historias tan complejas que, sin embargo, son casi cotidianas en nuestro país?

En El Salvador la gente sintió la obra muy cercana por la situación que se vive en ese país. Se trata de uno de los más violentos del mundo. En México, por otra parte, un percibe el sentimiento de los mexicanos de que las circunstancias en las que están se dirigen hacia las que se presentan en la obra. Es un poco como si ellos entendieran que el país se dirige a vivir la violencia tan fuerte que nosotros vivimos hace unos años. En Chile se trata de un público más formado, más preparado, que observó la obra más desde un punto de vista estético, aunque eso no quiere decir que no sintieron de cerca el tema de la violencia, pues ellos tienen la historia de la dictadura muy fuerte. Pero se trata de un público que se fijó más en los elementos estéticos de la pieza y que la recibió muy bien.

“‘Negro’ es una obra sobre la estafa  moral, sobre la dignidad del hombre en tiempos de indignación”, Diego Fernando Montoya, dramaturgo y novelista.

Teatro del Presagio

’Negro’

Drama teatro contemporáneo

Público:  Mayores de 15 años

Espacios:  Teatro del Presagio, ubicado en Avenida 9AN # 10N-50, Barrio Granada. 

Dramaturgia y dirección:  Diego Fernando Montoya.

Duración:  45 minutos.

Obra Invitada al Festival independiente de Teatro Dionisio H Calderón, Yumbo, 2013.  Ganadores de la convocatoria, en categoría adultos, de la  I Muestra de teatro de la ciudad convocada por el teatro Municipal Enrique Buenaventura.

Obra invitada al Festival de Teatro Alternativo de Bogotá,  2014. Ganadores de premio de convocatoria de programación artística Fundación Gilberto álzate Avendaño.

Información de boletería: 487 6432

[[nid:612239;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/270x/2017/01/camilo_capote.jpg;left;{Camilo Capote, director de ‘PostGuerriando’.Especial para El País}]]

La obra ‘PostGuerriando’, que se presentará entre el 26 y 28 de este mes en el teatro Aescena, está inspirada en ‘Pin pan Clown’, del dramaturgo  Tomás Afán Muñoz. 

La obra cuenta la guerra de los payasos en donde el equipo creativo explora diferentes posibilidades comunicativas para un texto que se trenza en un argumento en torno a la guerra, entregando porciones de surrealismo propias de cualquier enfrentamiento armado.

“La puesta en escena nos enfrenta a nuestra propia realidad cuando asumimos roles de generales, capitanes o simplemente soldados en un sin sentido de situaciones, como paracaidistas que saltan sin paracaídas por falta de presupuesto o tontarrones que se meten justo donde van a caer las bombas, o personas  despistadas que se le atraviesan a las balas. Sin duda alguna van encontrando lo absurdo de la guerra”, dice Camilo Capote, director de ‘PostGuerriando’.

¿Cómo surge PostGuerriando?

Esta obra es el resultado de una indagación de lo que vive el país en este tiempo y de todo lo que tiene que ver con la paz. La guerra nos ha llevado a hacer dramaturgia sobre lo que estamos viviendo y lo que hemos vivido en nuestro país. 

En esta obra se hace una crítica desde lo contemporáneo, a los medios de comunicación, a  internet, a la televisión en el contexto de nuestro conflicto armado.

La crítica es sobre todo por el hecho de que a mucha gente la guerra solo le ha tocado cuando la ve por la televisión o en los periódicos, pero no la ha vivido realmente y eso nos ha llevado a una especie de carencia de sensibilidad. En otros países el asesinato de una persona causa una consternación total, pero aquí no. Así que para nosotros esta obra se concibe, ante todo, como una crítica y como una herramienta para hacer paz.

Cuéntanos sobre la técnica de la puesta en escena

Esto es lo más difícil del proceso, ya que la puesta en escena no tiene una única técnica, sino varias, pasando por la del Payaso, Clown, Mimo Corporal Dramático y Comedia del Arte. 

No queríamos centrarnos en una técnica, si no hacer una fusión, y con esta fusión que los personajes pudieran interpretar los personajes.  Al inicio fue muy complicado que se entendiera pero luego fue la gran base para que la obra rodara por muchos lugares, hemos estado en salas de teatro en Cali, pero también hemos estado en patios de colegio, en el Cauca, en Popayán.

Por su formato la obra se puede presentar hasta en una calle.

En la obra, el conflicto se asume en clave de comedia y de farsa. ¿Cómo ha respondido la gente que la ha visto?

Al principio la gente empieza a reírse pero luego esa risa conduce a la reflexión sobre lo que están presenciando. La gente se ríe al ver el absurdo en el que están involucrados los actores, pero luego reflexionan sobre lo que está pasando y se dan cuenta de que se trata de cosas que, aunque absurdas, son completamente reales, son hechos que hemos vivido en nuestro país. 

¿En dónde se ha presentado?

La hemos llevado a varios municipios del Valle del Cauca y del Cauca, sobre todo a comunidades que han padecido el conflicto armado. Ahí hemos tenido dos tipos de público: el que no ha sido directamente afectado por la guerra y el que sí, tanto en condición de víctima como de victimario, pues muchos desmovilizados la han visto. 

¿En ese sentido, la obra ha tenido un efecto terapéutico?

Sí, por supuesto. Las víctimas han viso en el teatro gran parte de lo que ha sucedido y eso les ha ayudado en alguna medida a sanar sus heridas, y los victimarios también han viso lo que han hecho y eso les ha ayudado a reflexionar sobre el daño que causaron. Porque en últimas, la pregunta que se plantea en ‘PostGuerriando’ es: ¿para qué sirve la guerra?

“La obra ‘PostGuerriando’ nos enfrenta a nuestra propia realidad y nos hace encontrar el absurdo de la guerra”, Camilo Capote, dramaturgo y actor.

Teatro a escena

PostGuerriando

Espacios: la obra será presentada en la sala de la Fundación Aescena, en la Carrera 37 A # 5E - 07, Barrio San Fernando. 

Elenco: Sarith Silva, Isabela Enríquez, Bryan Rocha, Sebastián Mostacilla, Zirech Colorado.

La obra se estrenó en diciembre de 2015  y justamente se pone a rodar en el año del postconflicto, el acuerdo de paz, el plebiscito, las negociaciones del gobierno y la guerrilla de las Farc. Gracias a Esto la obra ha tenido mucho vuelo y se han realizado cerca de 30 funciones.

Información boletería: 5561027

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