Sinergia entre la escuela, la familia y la comunidad, la clave para enganchar a las nuevas generaciones en la lectura.

Septiembre 10, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de GACETA
Sinergia entre la escuela, la familia y la comunidad,  la clave para enganchar a las nuevas generaciones en la lectura.

Beatriz Actis (foto) y Monique Zepeda, de México, darán una charla sobre el fomento a la lectura en la Biblioteca Departamental.

Entrevista. Beatriz Actis, experta en promoción de lectura, estará en Cali, junto a Monique Zepeda, el 10 y el 11 de septiembre en la Biblioteca Departamental.

Ahora mismo, sobre su mesa de noche, reposa una novela del escritor argentino Pablo de Santis, ‘Crímenes y jardines’, una historia de un detective que debe resolver unos crímenes inspirados en la mitología griega. A su lado, cerquita, está ‘Máscaras’, un libro del cubano Leonardo Padura, una novela negra –también- sobre el genial teniente Conde. Ambos los lee en paralelo. Es que, si se pudiera resumir la vida de Beatriz Actis, buena parte de ese resumen estaría dedicado a la lectura. O mejor, a los libros. A leerlos, a escribirlos, y a hacer cosas para que todos seamos lectores. Nacida en Sunchales, Argentina, en 1961, Beatriz supo que su vida estaría dedicada a esos amigos inseparables mucho antes de ingresar a la Universidad Nacional del Litoral en donde estudió Letras. Luego, cuando se convirtió en especialista en promoción de la lectura y enseñanza de la literatura, ya no tuvo dudas. Beatriz, claro, es escritora. Ha escrito cuentos, novelas y ensayos. Y a escrito, sobre todo, libros para animar a que otros lean. No es de sorprender, entonces, verla por el mundo hablando sobre qué, cómo y para qué leer; sobre literatura y escuela; sobre el papel de los padres en el amor que puedan profesor los niños por los libros, en fin, sobre cómo devorar libros y no morir en el intento. Y es justamente por esas razones que ahora se encuentra en Colombia, invitada por el Fondo de Cultura Económica a participar en la Semana de México en Colombia. Los caleños también tendremos la fortuna de tenerla en Cali, a donde vendrá los días 10 y 11 de septiembre para dictar una charla sobre en la Biblioteca Departamental. Beatriz, por los bajos índice de lectura que se dan en Latinoamérica, uno pensaría que la batalla que debe lidiar el libro contra los medios electrónicos está perdida. ¿No pueden ser ellos, más bien, unos aliados de la lectura?Al hablar del futuro de los libros y de lo virtual, es bueno recordar que la relación con lo escrito no está dada de una vez por todas ni ha sido siempre igual: se fue construyendo en la historia. Leer y escribir remiten a construcciones sociales, a actividades socialmente definidas. En la actualidad, sin embargo, el universo de textos electrónicos en el que hemos ingresado nos indica que seguramente se producirá un alejamiento respecto de las representaciones mentales y de las operaciones intelectuales específicamente ligadas a las formas que tuvo el libro en siglos pasados. En nuestros días puede variar el soporte material (de la página impresa a la pantalla de la computadora), pero, incluso tratándose de Internet, los nuevos medios también suponen la lectura, es decir, siguen siendo deudores de la cultura alfabética. Hoy son comunes la información a distancia, el comercio y las publicaciones electrónicas, los vínculos a través de las redes sociales; vivimos en una sociedad de la información, y a las prácticas tradicionales de lectura se ha sumado la lectura digital. La realidad es que ambas formas de leer coexisten.¿Por qué es tan difícil que la gente adopte el hábito de la lectura?La lectura plantea reglas específicas de acceso. Y estas tienen que ver con los modos de leer, el canon de los lectores y la tradición de lecturas, los usos culturales de los libros, los modos de apropiación de los bienes culturales, etc. Esto se produce en un tiempo y en un espacio delimitados que construye cada comunidad de lectores, lo cual permite pensar la lectura en con los contextos de interpretaciones y las pluralidades de usos. Sabemos que el desinterés por leer y la dificultad para expresar por escrito los pensamientos, opiniones y emociones son barreras que limitan la capacidad de comunicación y condicionan las posibilidades de desarrollo individual y comunitario. Por eso, la función intelectual del docente dentro de la organización escolar tiene que permitirle crear y recrear en torno del saber.¿Qué debe hacer la escuela para lograrlo?La escuela debe construir un ámbito de reflexión, práctica e intercambio para el desarrollo de las competencias lectoras y escritoras; debe posibilitar el desarrollo de un trabajo intelectual de producción compartida, de respeto por las producciones discursivas propias y ajenas, así como por la identidad cultural que se pone en juego al leer y escribir. El concepto de comunidad de lectores (escuela-familia-sociedad) avanza hacia el de una memoria cultural compartida, por eso es primordial volver a significar el espacio público como lugar de lecturas y de cruces de lecturas, que privilegie la construcción social del sentido: no se trata sólo de promover la lectura sino de formar de lectores. En Colombia, los índices de lectura no sobrepasan los 1.5 libros al año. ¿Cuál es la situación actual en Argentina?La producción de literatura infantil y juvenil en la Argentina (y esto puede hacerse extensivo a otros países de Latinoamérica) es actualmente muy amplia y variada, y existen propuestas convencionales y otras más innovadoras tanto desde el lenguaje como desde la imagen y el diseño. Coexisten líneas de continuidad —en cuanto a géneros y temáticas— y de cambio. En cuanto a la relación entre texto verbal e imagen y al libro-objeto, es evidente que en los últimos años se publican más libros-álbum y que, en general, desde el mundo editorial parece prestársele mayor atención no sólo a las ilustraciones sino al diseño y a la calidad de impresión. En este contexto, resulta significativo la publicación en estos últimos años de textos en colecciones para niños y jóvenes que también podrían publicarse en colecciones destinadas a adultos, y viceversa. Esto remite a una redefinición del objeto mismo, a ampliar concepto de la literatura para niños. Sumado a que hoy puede llegar a las escuelas, a las bibliotecas y a las casas de familia mucha literatura a través de planes del Estado y de una oferta comercial amplia. Lo que hace operar con una concepción no tan estrecha de Literatura Infantil y Juvenil.¿Qué consejo le daría le daría a un padre para que sus hijos lean?No existen recetas mágicas para acercarse a la lectura ya que cada lector construye su propio recorrido. De todos modos, hay algunas cuestiones generales para tener en cuenta al iniciar un proceso de formación de lectores, por ejemplo: estimular la curiosidad, conocer los intereses del otro, mostrar con la propia práctica que la lectura sirve y también da placer, e incluso ‘anclar’ la propuesta de lectura en alguna práctica o consumo cultural previo del lector potencial.

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