Radio Ambulante, la nueva voz de América Latina

Noviembre 09, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Paola Andrea Gómez | Jefe de Información de El País
Radio Ambulante, la nueva voz de América Latina

Las historias de todo el continente se pueden buscar en www.radioambulante.org, o acceder a una aplicación de Radio Ambulante para celular o ipad, tipo: iTunes (iphone), iVoxx (androids), o en la app Stitcher.

Radio Ambulante se ha convertido en un relator de historias que tienen origen en distintos rincones del continente. Sus autores, un equipo de reporteros latinos que persigue un objetivo: el rescate de la radio bien hecha.

Las ánimas de los N.N. que en un pueblo de Colombia son apadrinadas por gente que las venera como si fueran sangre de su sangre. El relato de esclavitud de una mujer a la que le robaron su nombre, la maltrataron, la violaron y quien después de muchos años enfrenta a sus opresores ante la justicia. La rebeldía de un adolescente que revolucionó a Chile, cuando en su discurso de graduación le cantó la tabla a los directivos de un colegio intocable de Santiago. La nostalgia de un polizón peruano, que 50 años después de cruzar el charco revive esa aventura, en medio de vestidos de quinceañeras, en su tienda latina de Los Ángeles. El ‘sacrilegio’ de una tribu urbana cubana que tuvo la osadía de escuchar música yanqui y vestirse como ‘friki’ en la meca de la trova y el son.Historias extraordinarias de ese enorme Macondo que es América Latina. Retratos de distintos rincones que terminan siendo tan universales, tan nuestros, que logran recrear realidades propias, aunque ocurran a muchos kilómetros de distancia de la historia original. Sus narradores, sus descubridores, son una especie de cronistas de Indias de nuestros tiempos; de historiadores del nuevo mundo, de contadores de sucesos que para el caso colombiano evocan la época de las radionovelas de los 70 y los 80, que en las tardes concentraban la atención de la familia alrededor del suspenso y el drama de las voces radiales. Estas, eso sí, hablan de personajes y hechos reales.De eso se trata Radio Ambulante, una iniciativa de una pareja de latinos radicada en San Francisco, California. Ella, una emprendedora colombiana, Carolina Guerrero, y él uno de los jóvenes escritores más reconocidos del continente, y editor asociado de la revista Etiqueta Negra: Daniel Alarcón. Crónicas radiales, escritas con la filigrana de la literatura pero con la fuerza oral de las voces de los protagonistas y el narrador. Un esfuerzo por el rescate de la radio bien hecha, puesta al servicio de múltiples plataformas virtuales y emisoras aliadas en todo el continente.En sus dos años de trabajo y en sus cuatro temporadas de crónicas, Radio Ambulante se ha convertido en un espacio para la nostalgia y también en un audiolibro vivo de esta Latinoamérica contemporánea. Eso, además de ser un referente de buen periodismo. Hace poco recibieron el Premio Gabriel García Márquez en la categoría de Innovación y el año pasado se alzaron con el Simón Bolívar, en la categoría de crónica radial por la historia N.N., que tiene lugar en Puerto Berrío.Para Daniel, su productor ejecutivo, “El día a día de R.A. (Radio Ambulante) es amplio, cosmopolita. Escucho hoy un audio de Venezuela; mañana, de Cuba; pasado, de Argentina, de México o de Chile. El trabajo mismo obliga a ver las cosas desde la perspectiva de alguien ajeno, de escuchar su voz como si estuviera susurrándome a la oreja. Y eso, día tras día, mes tras mes, me ha dado una noción casi Bolivariana (sin caer en ideologías baratas, por supuesto) de nuestra región, de nuestros países, tan únicos, tan complejos, tan trágicos, pero a la vez tan llenos de vida”.Esa voz que susurra en la oreja, puede ser perfectamente la de Julio Marín, el pescador de Puerto Berrío que en la crónica N.N. cuenta cómo “la mayoría de hombres siempre van boca abajo y las mujeres, boca arriba. En ese río he visto, poquito, unos 200 muertos”. Esa es la historia de un pueblo antioqueño en el que muchos cadáveres, en la dura época del paramilitarismo, eran arrojados al río y donde sus habitantes los adoptaban y los bautizaban con algún nombre. Desde entonces, les piden milagros y decoran sus tumbas, como si fueran las de personas que alguna vez conocieron.“Cada noche de noviembre, mes de las almas en el calendario católico, los devotos de Puerto Berrío marchan por el pueblo después de la media noche. El desfile comienza en el cementerio, donde les espera un animero, Hernán Montoya, quien ayuda a las almas a que descansen en paz”, cuenta una voz femenina que conduce la historia N.N, mientras le abre paso a la sentencia de Hernán: “El que vaya con recocha, no me siga. Con las almas del purgatorio no se juega”. Luego vuelve la voz conductora, que en tono misterioso exclama “Puerto Berrío no es el único pueblo de Colombia con cientos de muertos anónimos atascando el cementerio. Hay muchos que viven la misma crueldad… En esos pueblos la gente no confiaba en la vida, entonces optaron por confiar en los muertos”.Nadja Drost, periodista canadiense que ha vivido en Colombia, y que con esta historia consiguió el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar en 2013, explica que “en radio tienes que ayudar a los oyentes a ver lo que no pueden. Ser capaz de pintar una imagen con el sonido y no solo con descripciones verbales. El sonido puede despertar no solo imágenes sino también, estados de ánimo”.En esta historia, Nadja incluso acompaña a una de las habitantes del pueblo a encontrar un N.N. a quien apadrinar. En el cementerio, eligen una de las tumbas de un hombre, le han dicho que les va mejor con hombres . “Me comprometo contigo, que si me regalas lo que te pido, te cuidaré. Dos favores grandes necesito: empleo para un hijo y plata para pagar una deuda”, reza Nuri Bustamante, la mujer que encontró a quién rezarle también por dos hijos que están desaparecidos.Escuche aquí la historia N.N. Historias macondianasCarolina Guerrero, directora ejecutiva de R.A. recuerda que esta iniciativa arrancó cuando a su esposo, Daniel, le pedían historias para la BBC. La radio narrativa ha tomado mucha fuerza en Estados Unidos y en algunos países europeos. “Las historias se perdían en el doblaje. Siempre nos quedó esa cosita. Yo estaba buscando un proyecto para emprender y sabía que la radio era mi llamado. Un día, mientras íbamos a recoger a uno de los niños al colegio, pensamos en emprender esta aventura. Tuvimos que aprender todo”, recuerda.Entonces, les escribieron a amigos cronistas en todo el continente, les contaron su sueño y empezaron a trabajar. Eso fue hace dos años. Subieron su idea a la plataforma Kidscart, donde la gente hace donaciones y consiguieron US$46.000 los que, sumados a los ahorros de Daniel, les sirvieron para financiarse. Ahora son aliados de quienes inspiraron esta aventura. No es fácil que una historia consiga el aval de R.A, porque la producción es exigente y la inversión también. En su página web: www.radioambulante.org hay un formato para quien tiene un relato que quiere producir. Si lo hallan interesante, si los personajes son suficientes y reales y si de verdad son extraordinarios inicia el proceso, que puede tardar hasta un año. Los episodios ‘al aire’ en las distintas plataformas superan los 40, además de entrevistas en todo el continente. Incluso, han realizado cuatro shows en vivo, el más reciente, el pasado 2 de noviembre en el Yerba Buena Center for the Arts, de San Francisco, dedicado a los ‘outsiders’, que en inglés significa “cuando uno no pertenece a algo o se siente ajeno”. En esos shows recrean las historias radiales, con banda sonora y relatos. Próximamente esperan traerlas a países latinos.“Las nuestras son historias macondianas. No es un titular, no es una opinión, ni una moraleja. Pero tienen un mensaje tan fuerte... Queremos contar historias de una manera íntima, personal. Es un periodismo alternativo que dibuja el continente. Estamos convencidos de que la historia, los protagonistas, son el camino. Y el impacto que hemos tenido nos dice que así debe ser”, cuenta Carolina.El estudiante rebeldeHay historias, por ejemplo, que son más escuchadas en países distintos al originario donde se produjo. Y otras que superan el umbral de las 55.000 visitas, como ocurrió con ‘El estudiante rebelde’, una crítica al chovinismo del Colegio Instituto Nacional de Santiago.Silvia Vinas, su autora, una de las productoras fijas de Radio Ambulante, recuerda que cuando Benjamín González se graduó del Instituto Nacional, el colegio masculino más prestigioso de Chile, leyó un discurso tan ácido que causó revuelo y fue noticia nacional. Esa historia, que en apariencia pudo quedarse en la anécdota, obsesionó a Silvia, quien además está casada con un ‘institutano’, como se le conoce a los graduados en dicho centro educativo.Benjamín logró engañar a las directivas, enviándoles un discurso falso. Pero en plena ceremonia de graduación leyó otro en el que hizo duras críticas al colegio y a la forma como fue educado. “Entre sus 18 presidentes de Chile no son pocos los que tienen las manos manchadas con sangre de este pueblo. A modo de ejemplo, institutano fue Pedro Mont Mont, presidente que dio la orden de asesinar a 3.500 salitreros en el norte grande, conocida como la mayor matanza en nuestro país. Después de la dictadura, claro”.Tras nombrar otras atrocidades de egresados del Instituto, Benjamín recordó, por ejemplo, la frase que un profesor le dijo cuando estaba en séptimo grado: “Errar es humano, no institutano”. Y a renglón seguido se preguntó: “¿A qué clase de profesor se le puede pasar por la cabeza decirle eso a niños de 12 años? ¿Por qué intentar separar al Institutano del humano común y corriente? ¿Tan inteligentes somos?”.El estudiante rebelde ha tenido un gran éxito en América Latina, lo que refleja que en muchos países también hay un Instituto Nacional. Un colegio que según Benjamín es “petulante, soberbio, chovinista y sexista”. Un colegio homófobo, racista y excluyente con los alumnos que asistían becados y provenían de lugares populares de Santiago. Para Silvia, la cronista, la historia se volvió un asunto personal. En el tiempo del discurso, acababa de tener su bebé con Daniel Yañez, un institutano. “Decidimos darle un enfoque personal a la entrevista, dada mi relación con el colegio. Y ahí fue cuando entrevisté a mi esposo. Varias personas me han dicho que en sus países hay colegios parecidos. Otros, que aprecian el toque personal que le dimos a la historia y cómo el discurso nos afectó como familia”, recuerda.Escuche la historia aquí La esclava del TolimaEso es lo que pasa con muchos relatos de Radio Ambulante; se convierten en universales, justo en el momento en que salen al aire. Como ‘Nohemí’, una desgarradora crónica de Camila Segura, que cuenta cómo una mujer fue esclavizada desde sus siete años: fue ultrajada, violada y perdió su identidad real. Solo años después logra hacer justicia, ayudada por una de las hijas de sus victimarios.“En Latinoamérica, la práctica de poner a menores de edad a trabajar como empleadas domésticas es bastante común. Y sigue habiendo mucha gente a la que esto le parece normal y hasta describen su acto como una caridad. Por esto es importante que se conozca y se rechacen estas prácticas, para que dejen de parecer ‘normales’”, relata Camila, quien tardó casi un año en este trabajo.El caso de Nohemí fue noticia en Colombia, porque un fallo de la Corte Constitucional, del 12 de diciembre del 2012, obligó al exalcalde militar de Anzoategui, Tolima, Vitaliano Sánchez y a su esposa Eunice, a indemnizar a Nohemí por los daños causados y pidió al Ministerio del Interior encargarse de buscar a la familia de Nohemí y actuar para evitar que esto ocurra con otros menores de edad.“El primer recuerdo que tengo de pequeña fue cuando llegué a Bogotá. De antes no tengo nada. Yo tuve que haber llegado con alguien pero mire que no recuerdo a la otra persona que me trajo”, así empieza la historia de Nohemí quien fue sometida a golpes, a trabajo forzado. Quien luego fue violada por su patrón y dos de sus hijos. Quien al volarse alcanzó hasta prostituirse. Quien después de muchos años supo que su nombre real era María Arias. A quien de niña le negaron, incluso, el derecho de conocer a su mamá. Camila es uno de los grandes aliados del R.A. en el continente. Daniel Alarcón, el productor, que este año fue finalista en el Premio PEN/Faulkner por su más reciente novela ‘De noche andamos en círculos’, los describe como “un equipo exclusivamente de gente chévere. Gente buena onda, cero egos, gente comprometida, rigurosa, entregada, pero sobretodo buenas personas”.El reto para seguir vigentes es poder aumentar la frecuencia, tener más editores, llegarle a la gente que no está conectada con las plataformas digitales. Carolina Guerrero, cuenta también que la mayoría de las historias que están produciendo para terminar la temporada son las que han hecho para sus shows en vivo. “Tenemos en producción como ocho más para la temporada siguiente, algunas de periodismo investigativo, pero en general vienen de Perú, Colombia, Chile, México, Puerto Rico, Argentina y Guatemala. Estas historias son parte de la temporada 4, que lanzamos en marzo”, concluye.Escuche aquí Nohemí ‘Cuando La Habana era friki’, retrato del movimiento rockero en Cuba, y ‘Los Polizones’, crónica de dos peruanos y el sueño americano: entre las crónicas más escuchadas.Escuche aquí la historia Cuando La Habana era frikiEscuche la historia Polizones

CONTINÚA LEYENDO
Publicidad
VER COMENTARIOS
Publicidad