¿Por qué la película 'Cigüeñas' causa polémica en el público?

Octubre 09, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Por Claudia Rojas Arbeláez* / Especial para Gaceta

La película 'Cigüeñas' despierta polémica porque expone la posibilidad de formar familia y adoptar en las nuevas parejas de la sociedad.

Tras muchos años de trabajo incesante, y en búsqueda de no quedarse atrás en el mercado, las cigüeñas le dieron un giro a su profesión. Valiéndose de la buena reputación de hacer entregas efectivas y guiados por su jefe máximo, la cigüeña Hunter, cerraron la fábrica de bebés y se convirtieron en una empresa de mensajería.   

Pero ese no es el único motivo que ha llevado a Hunter a tomar esta decisión. Además de su ansias de poder, este cambio también fue una medida desesperada que tuvieron que tomar tras el incidente ocurrido con Jasper, otra de las mensajeras.  El evento que muchos han preferido olvidar, ocurrió casi veinte años cuando Jasper violó los códigos de protocolo y abrió la cápsula en la que transportaba a aquella bebé que lo hechizó con su mirada al punto que querer conservarla y criarla como su hija.  

El hecho se convirtió en tragedia dando como resultado que la niña nunca fuera entregada a sus verdaderos padres y que las cigüeñas cayeran en un desprestigio del que nunca pudieron recuperarse. Por eso ahora entregan paquetes y aquella bebé, que creció entre ellas, se ha convertido una joven inquieta llamada Tulip que solo causa desastres.   

Así cigüeñas y humanos han transformado su relación: entregan paquetes sin hacerse preguntas, mientras los humanos han olvidado por completo la leyenda de los bebés. 

Aquel equilibrio se transforma el día que Nate, un niño aburrido de la Tierra que no logra despertar la atención de sus padres, escribe una carta a las cigüeñas.  Su solicitud es clara, está aburrido de no tener con quién jugar y quiere un hermanito con habilidades de ninja.  En otras circunstancias la carta hubiera sido desechada sin haber sido abierta, pero este departamento ahora está a cargo de Tulip, quien está empeñada en hacer las cosas bien.  Por esto, procesa la solicitud y  pone en marcha la olvidada fábrica de bebés sin imaginarse las consecuencias que esto pueda traer. 

Así empieza la aventura en la que se ven involucrados Tulip y la cigüeña Junior, quien planeaba  convertirse en el nuevo jefe.  La historia por supuesto gira alrededor de la entrega de esta bebé a la dirección solicitada y, lo que es aún más importante, hacerlo de manera discreta sin despertar las sospechas de Hunter, el gran jefe, al quién no le interesa saber nada de bebés. 

La película que lleva por nombre ‘Cigüeñas’ es una producción de Warner Bross y está a cargo de un director de poco renombre y que se ha ganado más el prestigio de guionista.   Es fácil entender por qué la película ha despertado tanta incomodidad.  Teniendo un claro mensaje de inclusión y equidad, en la trama nos topamos con una pareja homosexual de lobos que se enamora con locura de aquella bebé y quiere  conservarla.  Aunque este suceso solo es uno de los tantos obstáculos que Tulip y Junior deben sortear en su aventura, el tema de las parejas del mismo sexo se pone de nuevo en evidencia en las secuencias finales de la película. Entonces aparecen parejas del mismo sexo, así como mujeres  y hombres solos, que reciben bebés pedidos a la par de las familias convencionales, evidenciando así  la adopción igualitaria.  

Estos temas han convertido a la película en un foco de críticas al señalarla de dar un mensaje equivocado.   No se entiende el desconcierto; desde hace rato las producciones infantiles dejaron de ser un simulacro del mundo ideal marcado por los buenos, las princesas y los héroes.  Para no ir tan lejos, recordemos ‘Intensamente’ que tocaba el tema de la depresión en los jóvenes.   

Sí señor, el cine infantil ha empezado a exigir más de su público, revalorando su postura de niños ingenuos y a veces tontos, mostrándoles argumentos reales y cotidianos.  Pero claro,  no deja de ser paradójico (por no decir muy chistoso) que los sorprendidos sean los adultos que prefieren -cuando se trata de películas infantiles-  el rodeo o la metáfora, más que la incómoda referencia directa.  

Para la tranquilidad de los más diestros, ‘Cigüeñas’ en realidad no representa ningún peligro.  Es más, la historia es tan poco  relevante que ni siquiera   se convertirá en un paradigma animado.  Empezando por su argumento que resulta una amalgama de tramas ya vistas en cartelera como ‘Monsters inc.’ (2001), de la que tomaron no solo el conflicto principal sino  los personajes. 

 En aquella se trataba de Sullivan, el monstruo más famoso de toda la compañía; aquí se trata de Junior, la más importante cigüeña, quien debe entregar un bebé.   En la primera, el protagonista se encuentra a una niña pequeña que lo seduce con su ternura y pese a esto, debe encontrar la manera de regresarla a su mundo; en ‘Cigüeñas’ también hay una niña que debe ser llevada a su hogar.    

Como  estas son varias las semejanzas que el espectador podrá encontrar en esta producción y para sorpresa suya (y con algo de atención) también hallará guiños de otras cuantas como ‘Buscando a Nemo’, ‘Amigos salvajes’ y hasta un poco de ‘Happy feet’.   Esta repetición de elementos exitosos le puede garantizar a ‘Cigüeñas’ la atención de un público que ya reconoce historias y puede entregarse a la diversión de las escenas cómicas y chistes auténticos. Allí está su diferencia. La frescura que ‘Cigüeñas’  trae consigo le hará sin duda pasar un buen rato.  

 

*Docente Universidad Autónoma de Occidente / @kayarojas

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