¿Por qué Espacio T cerró sus puertas?

¿Por qué Espacio T cerró sus puertas?

Enero 05, 2017 - 12:00 a.m. Por:
Claudia Liliana Bedoya S. | Reportera de El País
¿Por qué Espacio T cerró sus puertas?

Espacio T realizó diez temporadas de microteatro, para un total de 70 obras para adulto, dos temporadas para niños con 10 obras, más espectáculos no convencionales y uno internacional.

Leandro Fernández, director de Espacio T, le cuenta a El País por qué deja de funcionar de su proyecto de microteatro.

A pesar de tener un público cautivo estimado en 7.000 asistentes en su primer año y una oferta teatral variada, Espacio T, el lugar  del microteatro en Cali, ha decidido cerrar sus puertas. 

Sus creadores, Leandro Fernández y Ángela Osorio, aseguran que no quieren dejar morir su proyecto pero que este  no se puede sostener solo con taquilla ante la falta de inversión por parte de las empresas privadas. 

  “Muchas personas tienen claro que este proyecto es importante para la ciudad. Tenemos la esperanza de que  no se muera. Ha movilizado a más de 7.000 personas y le ha dado trabajo a más de cien artistas”, cuenta Leandro Fernández, su director.

 Cerraron sus puertas pero aclara:  “estamos buscando mecenas y donaciones  para seguir con Espacio T”.    

¿Por qué la semana pasada a través de las redes sociales, Espacio T anunció su despedida? 

Desde que arrancamos con este proyecto, aunque se lo presentamos a muchas entidades como la Gobernación, la Fundación Universidad del Valle y la Secretaría de Cultura, nadie nos paró bolas y junto a Ángela, decidimos  arrancar solos con  una versión pequeña. Después de haber visto en Miami cómo se ha redinamizado la cultura y  cómo se ha creado un punto de encuentro y actividades en torno a lo artístico, considerábamos que si había impactado en Miami; en Cali, que se necesitaba el espacio, iba a ser más sencillo. Pensamos que al avanzar  y  mostrar resultados, íbamos a tener el acompañamiento de la empresa privada, pero no fue así. Dimos la pelea hasta donde pudimos y hasta donde nos dio el bolsillo. 

Entonces, a pesar de la acogida del público, ¿solo con su taquilla no se sostenía?

Así, es. Es un proyecto que con taquilla y las cuatro bebidas que se venden en el lugar, no se mantiene y nosotros lo sabíamos, pero sí pensamos que la empresa privada iba a aportar cuando viera que el proyecto funcionara. El proyecto funcionó, tocamos las puertas, no pasó nada y se nos fue acabando el dinero y a medida que se acababa el dinero, se acababa la compañía. Pero seguimos guerriando con las redes, con el apoyo de los medios que nos acompañaban pero hay unos costos fijos, grandes como mantener el alquiler del lugar. Y decidimos cumplir el año.

  ¿Qué les decían las empresas para justificar el por qué no los apoyaban?

Hubo varias cosas. La experiencia nos permitió darnos cuenta que las empresas y  posibles patrocinadoras no le meten al proyecto porque no tiene un apodo que les interese, no mueve masas aunque llegue a un buen número de público como 800 a 1000 personas en el mes y nos  decían que es muy poquita gente para invertir. Y cuando recurríamos a empresas pequeñas nos dábamos cuenta que no eran manejadas por  caleños y por eso no les interesaba invertir en la ciudad.  

¿Cuánto  requieren para funcionar?

Hemos estimado que por año requerimos para funcionar entre 45 y 50 millones de pesos. Ya tenemos una infraestructura y una parte técnica que no es la mejor, pero la tenemos; y hay un equipo de producción que conoce el lenguaje. Y muchos se han dado cuenta que es no es un negocio de un par de caleños que volvieron a la ciudad sino  una propuesta para  llenar una silla vacía.

 ¿Cómo fue la respuesta del colectivo de artistas caleños?

 Cali tiene una producción grande de hacedores de teatro, hay escuelas que sacan actores, directores, pero  ellos no tienen un nicho dónde mostrar su trabajo. Cali adolece de este tipo de espacios. Hay unos pocos valientes que se  van a Bogotá a abrir el camino pero los demás se quedan aquí y terminan cambiando de carrera,  buscando otro oficio porque la ciudad no brinda espacios.Además hay gente del exterior que nos escribe y quiere presentarse en Espacio T. Es más, aquí se hizo el ‘teaser’ de un proyecto para Netflix llamado ‘Insurrection’. De lo contrario, todo se hubiera hecho en Bogotá.   

 ¿Qué sensación le deja lo vivido?

Espacio T no se debería cerrar, ni tampoco dejar morir por todo lo lograd0 y porque el precedente de que Espacio T no haya funcionado, es fatal para la ciudad. Tenemos que quitarnos ese enunciado negativo de que aquí en Cali nada funciona. Espacio T no ha sido un fracaso, es un proyecto que ha triunfado pero requiere de una financiación como todos los proyectos culturales en el mundo. Y además, aquí viene gente de todos los estratos y culturas.

Se convertiría en Sala Concertada ConversacionesLa secretaria de Cultura, Luz Adriana Betancourth, dijo a El País que esa cartera ya tuvo un diálogo con los directores del Espacio T con el fin de que tengan la categoría de Sala Concertada.  Bajo esta modalidad, Espacio T estaría recibiendo un dinero de la Secretaría de Cultura, con el cual podrían garantizar su funcionamiento anual.   “Ya sostuvimos conversaciones y esperamos que para finales de enero y mediados de febrero podamos llevar a cabo el proceso”, indicó Luz Adriana Betancourth.   En la ciudad varias salas de teatro funcionan bajo esta modalidad, con el objetivo de hacer sostenible la oferta de arte dramático para los ciudadanos.  Lugares de la ciudad como Teatro La Máscara, Cali Teatro, el Teatro Experimental de Cali, entre otros, hacen parte de las Salas Concertadas en Cali.
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