Petronio Álvarez: le contamos la historia de dos pequeños gigantes de la música del Pacífico

Petronio Álvarez: le contamos la historia de dos pequeños gigantes de la música del Pacífico

Agosto 16, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Heinar Ortiz Cortés | Reportero de Elpais.com.co

Con la presentación de 16 grupos y 250 músicos 'en miniatura' comenzó el XVI Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez.

- ¿Cómo son tus apellidos?- Idárraga Correa. Idárraga con doble 'ere' y con tilde en la primera 'a' —dijo el pequeño artista.- ¿Nervioso?- Hay que dejar los nervios atrás, lo que se deja en el escenario es el alma —sentenció. Jacobo se veía pequeñito en el escenario del Teatro al aire libre Los Cristales. Diminuto, entre los micrófonos y los parlantes del concierto. Pero cuando comenzó a cantar y a moverse de lado a lado, con una gracia única, se hizo más grande que todos. Su voz de niño, delgadita, despertó los coros y levantó los pañuelos de los cinco mil asistentes que fueron al 'Petronito', evento que abrió este miércoles el Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez.Para Mónica María Correa, mamá de Jacobo y directora de la Escuela Musical del Pacífico, que desde el 2003 le inculca el amor por la música a más de cien niños entre los 7 y 16 años en Buenaventura, esto no es raro. "Es un niño feliz, lleno de energía, obsesivo por las cosas bien hechas. Se preocupa por sus tareas y por cómo le suena la música. Ensaya mucho. Y es por la formación que le hemos inculcado. En casa sentarse a desayunar es una experiencia musical. La música la llevamos en la sangre", dijo la docente. Según cuenta Mónica María, el pequeño Jacobo no sólo canta y baila. A sus diez años, también toca el piano, la batería, la guitarra y la flauta, además de escribir poesía. "Es un pequeño artista", asegura con una sonrisa imborrable en la cara.Aunque Jacobo no es el único. La directora de la Escuela Musical del Pacífico sabe que el talento en Buenaventura, Cali, Timbiquí o en cualquier población del Pacífico, está a la vuelta de la esquina. "Todos los niños de la banda tienen un futuro impresionante, muchos tocan varios instrumentos. Están Mireya Montaño de 14 años, la otra cantante, y Jennifer Venté, la baterista de 14 años. Y como ellas, son 103 niños los que están forjando su talento", expresó.***"Soy de la loma, me siento feliz, es lo mejor que tiene mi país", cantaba uno de los niños de 'Tambores de Siloé', agrupación dirigida por Héctor Tascón e integrada por 95 niños habitantes de la ladera de Cali.Atrás, en el resto de la tarima, los otros niños de la banda acompañaban el fraseo con la percusión de la 'silococaja', el 'silocobombo' y la 'marimbotella', coloridos instrumentos hechos con materiales reciclados que imitan el sonido tradicional de los cununos, la marimba y el bombo.Minutos antes, en la misma tarima, la Banda 'Rey de los vientos' de Yotoco, centro del Valle, le hizo honor a su nombre y dejó que los cornos, los clarinetes y los saxofones se mezclaran para hacerle un homenaje a la música afrocolombiana. También en esa concha acústica tocaron la marimba Juan Camilo Mondragón y Johan Valencia, del grupo 'Semillas Africanas', quienes aseguran que prefieren estar ensayando durante horas antes que dejarse tentar por lo que ocurre en las calles de Puerto Tejada, norte del Cauca.Este miércoles, en el 'Petronito' se presentaron 16 grupos con más de 250 niños y niñas que vinieron desde Buenaventura, Puerto Tejada, Tadó, Tumaco, Ginebra, Yotoco, Timbiquí, y el Distrito de Aguablanca y Siloé, en Cali, llenos de sonrisas y música para encender la fiesta más importante del folclor del suroccidente colombiano. Hubo canciones en formato de sinfónica, arrullos llevados al teatro y marimbas con botellas de plástico. Hubo hip-hop tocado con tubos de PVC, bombos fabricados con baldes y decenas de sueños con ritmo de currulao y chirimía.También hubo familias felices, luces multicolores, miradas curiosas, negros, blancos, mestizos, extranjeros y el infalible viento que siempre, por esta época, baja de los Farallones.Pero igual hubo preocupaciones, como la del profesor Francisco Martínez, quien mientras dirigía a los niños del grupo 'Nuestra Tierra', de la Comuna 12 de Cali, no paraba de rogar para que el bafle que estaba haciendo corto no fuera a dejarlos botados en la mitad de 'Te vengo a cantar'.Allí mismo, donde ocurrió todo, un grupo de chiquitines entonó con categoría y gran energía 'Somos Pacífico', el clásico contemporaneo de ChocQuibTown que hizo rugir las graderías del Teatro al aire libre Los Cristales. El intérprete se llevaría todos los aplausos cuando hiciera la venia después de terminar de cantar. Se llamaba Jacobo Idárraga, con doble 'ere' y tilde en la 'a'.Todos los niños se presentaron con la esperanza de algún día poder estar en el 'Petronio grande', como ellos le dicen. Todos, unos pequeños artistas.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad