'Oscuro Animal', la película colombiana que arrasó en el Festival de Cine de Guadalajara

Abril 03, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Santiago Cruz Hoyos | Periodista de GACETA
'Oscuro Animal', la película colombiana que arrasó en el Festival de Cine de Guadalajara

En la foto, Marleyda Soto, protagonista de 'Oscuro animal'.

El filme en el que sus actores no pronuncian palabra alguna, obtuvo el premio a la Mejor Película, Mejor Director, Mejor Fotografía y Mejor Actriz.

La película cuenta la historia de una fuga. Tres mujeres que no soportan seguir en medio del conflicto armado que sucede en el campo colombiano, o en el de cualquier país del mundo, y deciden llegar, cada una por su cuenta, a la ciudad.

En algún momento las historias se cruzan, se encuentran, hablan de  una realidad: escapar de la guerra, ese ‘oscuro animal’, es también llegar para enfrentar otro tipo de violencia, la de las grandes capitales, los trabajos que nadie quiere hacer pero que hay que hacer para sobrevivir. 

La música de fondo, por fortuna, sugiere  al final que en todo caso algo bueno puede pasar. Que quizá esas tres mujeres que protagonizan la película ‘Oscuro Animal’, y que por cierto no mencionan una sola palabra en los 145 minutos que dura el largometraje (es una película  sin diálogos) tendrán una mejor vida. Siempre hay una posibilidad.

[[nid:522857;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/270x/2016/04/p8gacetaabril3-16n2photo05.jpg;left;{Además de Marleyda Soto, en el filme actúan Luisa Vides Galiano y Jocelyn Meneses.Especial para GACETA}]]

El filme, del director colombiano Felipe Guerrero, acaba de arrasar en la versión 31 del Festival de Cine de Guadalajara,  México. Obtuvo el premio a la Mejor Película Iberoamericana de Ficción, Mejor Director, Mejor Fotografía e incluso la vallecaucana Marleyda Soto (nació en Vijes, se crió en Cali)  se llevó el galardón de Mejor Actriz, junto a las otras protagonistas: Luisa Vides Galiano y Jocelyn Meneses.

- Lo que obtuvimos en Guadalajara es un premio a la persistencia, a seguir empujando la película, que tardamos casi seis años en realizar. Se preprodujo desde 2010 y apenas logramos rodar en 2014, en el Magdalena Medio, el río La Miel, y en Bogotá. Es una película sobre esa  herida que  los colombianos tenemos, esa herida abierta: la guerra. Cuando estaba haciendo la película, me di cuenta  de que no había necesidad de utilizar diálogos.

Ni siquiera me sentía cómodo escribiéndolos en el guion. No me salían las palabras. Y eso se refleja en el resultado.  El filme es una posición frentera de cómo se representa la guerra y en ese sentido el diálogo no era necesario. Es una metáfora del ‘silenciamiento’, del hostigamiento, la opresión de la violencia al lenguaje.

Lo que yo quería  era que fuera una película que se comunicara con el público, que el público pudiera leer las emociones, transitara en lo que las actrices le estaban ofreciendo en pantalla. Y eso, creo, lo hemos logrado. El público se emociona.  Es lo mejor que nos ha sucedido en los festivales en donde nos hemos presentado, dice, desde su casa en  Buenos Aires, el director Felipe Guerrero.

Desde que estaba en el colegio, en Cali, a Felipe le interesó el arte. Sentía que tenía la sensibilidad del artista, esa manera particular de relacionarse con el mundo. Entonces se volcó al cine. La cinemateca de La Tertulia, el museo en sí, fue muy importante en su adolescencia, sospecha.  

Después decidió irse, estudiar cine en Bogotá, especializarse en montaje en Roma, Italia, y ahora vive de ello en Argentina. Es un hombre que se mueve. Un inmigrante. Cuando un director de cine hace una película, finalmente, habla de sí mismo.

- No vivo en Colombia desde hace 20 años. Y creo que fue esa distancia con el conflicto lo que me llevó a investigar sobre la guerra, sobre todo la época del apogeo paramilitar, que fueron mis últimos años en el país. Fue ahí cuando surgió la idea de contar la historia del conflicto desde el punto de vista de la mujer. 

‘Oscuro Animal’ es, sobre todo, una denuncia, visibilizar  lo que  padece  la mujer en la guerra: violaciones, golpes, balazos, el silencio y la sumisión a cambio de la vida. 

Marleyda Soto (‘Doctor Alemán’, ‘La tierra y la sombra’) es una de las actrices que representan uno de esos puntos de vista que quiso exponer Guerrero en el filme.

El conflicto  que retrata la película  ha sido parte de su vida. El cine, de otro lado, ha sido su fuga, esa esperanza de que algo bueno va a pasar. Y sí que ha pasado. 

- Aunque creamos que la guerra solo afecta a las víctimas y a los victimarios directos, no es así. Todos en este país hemos sido víctimas, todos. La guerra nos ha permeado. ¿Cómo no estarlo si los colombianos hemos soportado una de las guerras civiles más antiguas del mundo? Más de 50 años en el que ese ‘oscuro animal’  ha dado vueltas hasta que finalmente llega a la puerta de nuestra casa.

En mi familia, por ejemplo,  mis hermanos son militares, y puedo evocar con dolor el rostro de mi madre cuando, presa del terror, pasaba las horas pegada a la ventana esperando saber noticias de sus hijos.  Cuando se tienen hermanos militares se vive el día a día, porque uno sabe que en cualquier momento va a sonar el teléfono y vamos a escuchar la noticia que no queremos recibir.

Es impresionante también cómo  los sonidos más simples y cotidianos como el de un teléfono, un helicóptero, o el sonidito ese de ‘última hora’ del noticiero, pueden llegar a ser tan aterradores.  

Recuerdo que mi hermano menor, soldado profesional, con diez años de servicio al Ejército Nacional, me llamó en una ocasión en medio de la madrugada de un viernes en Navidad, preso del miedo, pues estaba siendo emboscado por la guerrilla.

Yo escuchaba al otro lado de la línea los sonidos de las balas, las granadas, las explosiones, los gritos de sus compañeros heridos y por supuesto su voz ahogada por el llanto que me decía: ‘Leyda, estoy herido, nos emboscaron, no me quiero morir’…

 Yo gritaba desconsolada por no poder ayudarlo. Estaba escuchando cómo mi hermano se moría en algún lugar de las montañas de este país, cómo se aferraba a la vida, y yo no podía hacer nada. Absolutamente nada. Después de horas interminables del ataque, mi hermano sobrevivió, pero sus compañeros no.

Por eso en diciembre, aunque no es la fecha oficial de su cumpleaños, celebramos un año más de vida, un año en el que fuimos  testigos de su fortaleza y su asombrosa recuperación.  Sin embargo lo sabemos: definitivamente somos una víctima más de esta guerra, de este oscuro animal.

[[nid:522849;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/270x/2016/04/p8gacetaabril3-16n2photo02.jpg;left;{“La guerra ha silenciado a muchas mujeres, pero el silencio es una máscara que oculta y revela, detrás se adivina un malestar, el ahogo de las voces femeninas”.Especial para GACETA}]]- ‘Oscuro animal’ es un homenaje a las casi cuatro millones de mujeres que han sido afectadas y reconocidas como víctimas en el conflicto armado en Colombia; de esta cifra, más de tres millones han sido desplazadas, el resto hace parte de la lista de las desaparecidas, las asesinadas, las torturadas, las violadas. Abuelas, madres, niñas, adolescentes, hacen parte de esta penosa  estadística. 

 

Aunque claro, que  te den un premio es importante. Visibiliza el trabajo de todo un equipo, reconocen la labor silente que se ha realizado por años para  llevar  a cabo la película y promueven el boca-boca para que la gente se anime a verla. Si es así, entonces, ¡que vengan muchos premios más! Queremos que la gente conozca nuestra historia, y reconozca el valor de las mujeres de ‘Oscuro Animal’.

 

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