Opinión: Delirio, de Cali para el mundo

Diciembre 14, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Medardo Arias S. | Periodista y Escritor

Delirio es el espacio mayor de la salsa caleña en el mundo. Su puesta en escena no tiene comparación, ni siquiera en el Caribe. Así como París tiene su Mouline Rouge que lo identifica o La Habana es reconocida por sus sitios donde tomar una copa, Cali ya tiene su ícono que la representa y es la Carpa de Delirio.

Si se busca un ejemplo de industria cultural en Cali, Delirio tiene las más altas calificaciones. Pudo, a través de las canteras del baile en los barrios caleños, incorporar esta cultura a un escenario internacional, basado en las músicas que han hecho la historia de la salsa. Con el baile y la música, Delirio abrió también, nacionalmente, el concepto de ‘circo’, así que una pareja pueda bailar la versión de ‘Gitana’, de Willie Colón, de un trapecio a otro. Como cultura de entretenimiento, se he permitido vincular al espectáculo a un bailarín como Carlos Paz, toda una leyenda en Cali, dentro de unas coreografías que consultan también la historia literaria de la comarca. Como se conoce, ‘María’, de Jorge Isaacs, es una obra que muestra cuadros de costumbres de descendientes de africanos en el Valle del Cauca. Ese perfil, fue llevado al escenario de ‘Delirio’, con éxito, así como los rituales de los barrios, la rumba, la pinta, los ecos del ancestro africano. La votación que acaba de darse a favor de Delirio, como una empresa que contribuye a lo que se denomina hoy “marca de ciudad”, tiene que ver -sin duda- con el carácter de un emprendimiento macro, que visionó el potencial de la ciudad, en su momento, desde una perspectiva de entretenimiento, de atracción turística, focalizada en la salsa. El mérito es para Andrea Buenaventura y su equipo. Una de la mejores definiciones de la capacidad de trabajo de esta caleña, de su obsesión por los detalles y la buena marcha de todo lo que emprende, la da Eduardo Delgado, el hombre que hace las carrozas del Desfile de Cali Viejo, responsable de la gran efigie de Jairo Varela en las ferias pasadas: “Estábamos trabajando, ya al amanecer y ella llegaba a supervisar todo; quería entender cada detalle, no dejaba cabo suelto. Podía estar lloviendo, y Andrea siempre estaba ah텔 Esto, como coordinadora del Salsódromo. Delirio es el espacio mayor de la salsa caleña en el mundo. Su puesta en escena no tiene comparación, ni siquiera en el Caribe. Así como París tiene su Mouline Rouge que lo identifica o La Habana es reconocida por sus sitios donde tomar una copa, Cali ya tiene su ícono que la representa y es la Carpa de Delirio.

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