'Nuevo destino' primer libro de Phil Klay

'Nuevo destino' primer libro de Phil Klay

Enero 31, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Por Santiago Cruz Hoyos | Periodista de GACETA
'Nuevo destino' primer libro de Phil Klay

'Nuevo destino', libro de relatos de guerra por Phil Klay.

Phil Klay nació en Estados Unidos, se hizo marine, combatió en Irak y es uno de los invitados del Hay Festival. Después de su experiencia en la guerra escribió ‘Nuevo Destino’, un libro de relatos que le permite al lector sentir lo que siente un soldado en combate, hacerse preguntas sobre por qué tenemos que matarnos para lograr un objetivo. Su próxima obra, por cierto, será sobre Colombia.

Existen soldados que, cuando no cargan un fusil en sus manos, no saben qué hacer con ellas. No saben si meterlas en los bolsillos, cruzarse de brazos, o simplemente dejarlas colgar. Se sienten extraños. Como si las manos solo fueran útiles  para sostener un fusil. 

Otros utilizan las miras de sus armas no solo para dar en el blanco, sino también para ver mujeres a lo lejos. Si algo se sacrifica en la guerra es la sexualidad. A veces los soldados ni siquiera pueden acceder a las prostitutas, así que llegan a casos extremos:  compartir una muñeca de goma. 

Por otra parte ciertos militares, encargados de asuntos funerarios, recoger cadáveres, creen que los muertos rondan esos cuerpos.  Juran sentir espíritus. 

Todo aquello lo narra Phil Klay en su primer libro, por lo menos el primero mundialmente conocido: ‘Nuevo destino’. Son relatos en los que Phil pareciera poner una cámara en el casco de un militar para hacerle sentir al lector lo que siente un soldado mientras dispara, derriba puertas, “se carga a un enemigo”, muere un amigo, lo que siente, en fin, un soldado en combate. Phil, marine de los Estados Unidos, combatió en Irak. 

Phil, ¿por qué te hiciste marine?

Porque mi país estaba en guerra. Nunca fue mi intención crecer para formar parte del Ejército. Si me hubieras preguntado en bachillerato qué quisiera ser al pasar a la universidad, probablemente hubiera dicho que quería seguir la carrera diplomática, como mi abuelo. 

Pero mientras estaba en la universidad estábamos en guerra. La idea del servicio público se volvió  muy importante para mí, y aparentemente era la forma más lógica para servir a mi país. Fue una época interesante. Me incorporé a la Infantería de Marina en 2005, en un momento en que  la opinión pública de Estados Unidos estaba dando un giro contra la guerra, y se fue volviendo cada vez más claro que había una poderosa y creciente insurgencia.

¿Y cómo es que terminas combatiendo en Irak?

Fue ahí donde la infantería de marina me envió.  Eso era lo que yo quería, claro que una vez te vinculas no tienes mucha elección a donde ir. Tengo un amigo que protestó en la guerra de Irak  porque creía que la invasión era una salida equivocada. Tenía la responsabilidad sobre el pueblo iraquí y debía hacer su mejor esfuerzo por ellos. El Ejército, irónicamente, lo envió a Afganistán dos veces.

¿Valió la pena estar en Irak? 

Claramente la invasión de Irak desestabilizó la región y ha llevado sufrimiento al pueblo iraquí. Cuando hablamos de guerra, estamos hablando de años y años de políticas gubernamentales, algunas buenas, algunas muy, muy malas.

Me alegró haber podido servir. Creo que la misión en Irak, cuando fui parte de ella, fue buena. Vimos algunas ventajas temporales pero realmente notables en seguridad mientras estábamos en el extranjero. Me alegro de haber sido parte de la fuerza que intentaba frenar el caos que desató cuando invadimos. ¿Pero era buena idea invadir a Irak? Más aún, ¿invadir a Irak sin un plan real para proporcionar estabilidad en el país después de derrocar a Saddam era una buena idea? No. 

Por las noticias, veíamos que combatían un enemigo invisible, que tiraba la bomba y se ocultaba. Podría ser un muchacho vestido de civil. ¿Cómo explicar esa tensión? 

Es por esto que los infantes de marina se refieren a la contrainsurgencia como 'un campo de batalla desmoralizante’. Hay pocas estrategias para permitir a las tropas actuar en un ambiente donde el enemigo se esconde entre la población civil.

¿Cómo es eso en la guerra, por cierto? La muerte de un amigo.  ¿Cómo se maneja?

Depende de la persona. Es importante entender los lazos profundos que se desarrollan entre hombres y mujeres que solo se tienen uno al otro y están exponiendo sus vidas en una zona de combate. Entonces se vive  la intensidad del luto común, pero luego los infantes de marina debemos salir y continuar operando. A menudo el proceso de la muerte queda delegado a otro plano. Eso le añade, pienso, a la intensidad del dolor que hay en la comunidad

¿Le temías a la muerte? ¿Pensabas en ello?

No, pero nunca estuve en una situación de peligro particular. Salí a las carreteras en unas pocas misiones con diferentes unidades, pero gran parte de mi misión fue muy segura, estuve detrás de un escritorio en un puesto de combate donde lo peor que se podía venir era un ataque de mortero ocasional, los cuales incluso fueron detenidos hacia el final de la implementación y la provincia se tornó incluso mucho más segura.

¿Cómo se vive una vez termina la guerra?

Creo que el libro, en parte, es mi respuesta a las consecuencias de la guerra y cómo la gente vive después.  Sin duda, puede ser difícil para algunas personas, aunque también es importante tener en cuenta que la experiencia puede fortalecer a las personas. La mayoría de los veteranos manifiestan que a pesar de todo, se alegran de haberse unido a las fuerzas militares.

¿Cómo es que, después de Irak, decides escribir ‘Nuevo Destino’, convertirte en escritor?

Siempre escribí. Es como le doy el sentido al mundo. Tomo las cosas que me generan un problema o me confunden y las plasmo en una historia para darme cuenta de lo que realmente siento. También, al regresar de Irak, sentí como si algo hiciera falta en la discusión pública de la guerra. No estaba seguro de lo que era, pero solo escribiendo acerca de ello pude entenderlo, 

Los relatos del libro, entre líneas, dan una idea de lo que es la guerra. Pero cuesta entender que nos tengamos que matar para lograr un  objetivo. Phil, ¿qué es la guerra?

La guerra no es solo una cosa. Eso es parte del por qué escribí el libro de la manera en que lo que hice, con doce historias contadas a través  de doce narradores distintos con experiencias muy diferentes. Quería que los  lectores se  visualizaran en esas cabezas y pensaran, no lo que es la guerra, pero si cuál es la experiencia de este marino, y qué significa.  A menudo mis narradores no están seguros ellos mismos. Necesitan ayuda para responder esas preguntas. Tal vez los civiles pueden ayudar a encontrar esa respuesta.

Hablemos de la ‘carpintería’ del libro. ¿Cómo se elaboró? ¿Y que significó para ti sacar todas esas experiencias, escribirlas?

Hice mucha investigación. Entrevisté marinos, soldados, civiles que habían pasado tiempo en el extranjero, civiles sin ninguna experiencia de guerra pero con experiencias similares a las que mis personajes atravesaron. Leí mucho de periodismo, un montón de ficción y  libros de guerra como ‘El buen soldado Svejk’ o ‘Caballería Roja’.

También libros que no eran  sobre la guerra pero que sin embargo fueron cruciales para comprender ciertos temas como ‘Diario de un sacerdote rural’, de Georges Bernanos y  ‘Lo que se habla cuando se habla de Anna Frank’, de Nathan Englander.

De los relatos me llamó la atención una escena: un marine que, tras estar meses con su fusil, no sabe qué hacer con las manos cuando no sostiene uno. Eso explica la entrega a la vida militar. Como si  no hubiera  alternativa distinta que ser soldado, marine.

Ese marino se ha adaptado a la vida en una zona de combate, y hace que los instintos que son útiles para él en combate dificulten su vida normal de civil. No es que no exista alternativa para un soldado, sino que tiene que pasar por un proceso de reaprendizaje de cómo operar en la vida civil. Por supuesto el problema es que, como soldado de infantería, su carácter es susceptible. Su regreso de la guerra no es una situación donde se pueda renunciar completamente a esos viejos instintos, pues probablemente los necesite de nuevo, y muy pronto.

Otro tema que toca  el libro es el de la sexualidad de la guerra. Las miras de las armas se utilizan para ver mujeres, y a veces se comparten - entre los soldados - muñecas de goma. ¡Así que ser militar implica unas renuncias tremendas!

Existe una razón por la cual los griegos tenían a Ares y Afrodita como amantes. Siempre ha sido intensa y complicada la imagen de la sexualidad cuando estamos hablando de guerra. La guerra, supuestamente, te hace un hombre, y sin duda hay mucho de machismo en la cultura militar. En el libro quería ver cómo esa idea a veces tóxica de masculinidad afecta a los infantes de marina y su capacidad para regresar a casa, conectarse con sus esposas, novias u otras mujeres, y cuáles podrían ser las consecuencias más amplias.

Aunque ser un héroe de guerra es beneficioso, atrae a las mujeres. Lo dice ‘Nuevo Destino’. ¿Te consideras un héroe de guerra?

No. Una de las cosas de servir en el Ejército es que terminas conociendo a personas que son verdaderos héroes. Personas con una cantidad increíble de valores físicos y fundamentalmente, con valor moral. Sé que no soy un héroe porque he conocido a verdaderos héroes.

¿Qué sigue después Phil? 

Actualmente estoy trabajando en una novela sobre la participación de Estados Unidos en Colombia. He estado entrevistando a personal de las Fuerzas Armadas y el Departamento de Estado, y me he estado auto enseñando español (el proceso es lento pero voy avanzando). Estados Unidos ha estado muy involucrado con Colombia durante décadas, y sin duda para los estadounidenses es una historia que merece más atención.

¿Volverías a la guerra? 

No, ya he pasado a la siguiente fase de mi vida. Voy a intentar escribir sobre temas importantes para mí y ojalá pueda proporcionar algún tipo de servicio de esa manera.

 

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