Nace una heroína: Natalia Ponce de León

Nace una heroína: Natalia Ponce de León

Diciembre 04, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Yefferson Ospina | Reportero de Gaceta
Nace una heroína: Natalia Ponce de León

Natalia Ponce de León, en la versión del cómic Priya's Shakti.

‘Priya’s Shakti’ es un cómic indio que busca combatir la violencia contra la mujer y en el que Natalia Ponce figura como personaje.

Natalia Ponce, la mujer que el 27 de marzo de 2014 fue víctima de un ataque con ácido en su cara y que se convirtió en ícono de la lucha contra este tipo de agresiones es, además, una heroína de cómic. Sí, de cómic. 

Natalia es uno de los personajes de la historieta india Priya's Shakti creada por varios artistas indios como una forma de lucha contra la violencia de género en la India, uno de los países con mayores índices de maltrato, violaciones sexuales y homicidios contra las mujeres. 

Natalia y otras tres mujeres de todo el mundo, junto a Priya, la heroína principal, enfrentan a hombres, a dioses, a sociedades enteras para defender a las mujeres agredidas, devolverles su dignidad y, sobre todo, eliminar la violencia de género que, como dice uno de los creadores del cómic, se ha convertido en un rasgo cultural de muchos países. 

En la historieta abundan las alegorías: un dios que no les permite a las mujeres atacadas con ácido mirarse al espejo; otros dioses cuya furia se manifiesta con convulsiones en la tierra; deidades del amor, de la violencia, de la fuerza. La violencia, en cambio, está allí de un modo brutal: mujeres violadas, rechazadas por sus familias, atacadas por grupos de hombres. 

En ese paisaje, la presencia de Priya, de Natalia y de las demás heroínas, se erige como una luz, como la posibilidad de la esperanza para las cientos de mujeres que han compartido el destino del abuso y la violencia.

 El cómic fue financiado por por el Banco Mundial, diseñado por artistas indios y estadounidenses, presentado en el Festival de Cine de New York y premiado por la ONU como ‘campeón de la igualdad de género’.

India, días recientes. 

Una jovencita  de nombre Priya sueña con ir a la escuela y estudiar para ser profesora. Su padre decide, por otra parte, que su futuro debe ser en la casa ayudando a sus hermanos y, de cuando en cuando, trabajando con él. 

En el mercado de la pequeña aldea en la que vive, varias veces es acosada por los hombres que acuden a comprar comida. Algunos, de hecho, intentan tocarla. Un día, luego de tardarse para llegar a casa, uno de los hombres que ya había intentado agredirla la reduce, la golpea y la abusa. 

Priya acude a su casa pidiendo auxilio. Su padre le responde que ahora se ha convertido en la vergüenza de la familia y que debe huir y relegarse al ostracismo. La Policía, por otro lado, dice que la violación debió haber sido su culpa por caminar sola en la calle en horas de la noche  o por haber incitado al violador. 

Priya llora. Ruega a la deidad Parvati, que habita en la montaña Kailash junto a su esposo Lord Shiva, otra deida hindú. 

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 Parvati la oye, comenta lo que sucedió con Lord Shiva y éste entra en una arrebatadora cólera que se traduce en la destrucción del mundo. Parvati intercede ante Shiva por la humanidad y decide encarnarse en  el cuerpo de Priya para convertirse en la heroína que buscará resarcir el daño, castigar a los responsables y eliminar toda forma de violencia contra la mujer. 

Este ese es, a grandes rasgos, el argumento del primer capítulo del cómic. Aunque se trata de una historieta, la historia es tan cruda como lo es la realidad de India: un país en el que culturalmente se tiende a creer que las responsables de las violaciones son las propias mujeres por  usar ropas cortas o por, como lo dice la historia, caminar en la noche fuera de casa. 

El segundo capítulo, llamado 'El Espejo de Priya', empieza cuando Priya descubre que en un castillo, en medio de un desierto, la deidad Ahankar mantiene casi esclavas a varias mujeres que han sido víctimas de ataques con ácido en sus rostros. 

El castillo y el propio dios hacen parte de una alegoría: India es el país con mayor número de ataques con ácido contra mujeres y allí las víctimas suelen caer en una especie de ostracismo para no ser avergonzadas ante la sociedad, que las rechaza por las heridas en su rostro.

Priya usa el espejo del amor para que las mujeres que están bajo el yugo de Ahankar se vean en él y entiendad que “son mucho más que un rostro”. “No puedes permitir que un hombre te reduzca a tu rostro. Tú eres mucho más que eso. Mírate y ámate como estás”, le enseña Priya a una de las esclavas de Ahankar. 

 Luego de luchar contra el dios, Priya  libera a las mujeres. Aquí aparecen Mónica, Laxmi, Sonia y Natalia, todas ellas víctimas de ataques con ácido ocurridos en diversos lugares del mundo.  

Mediante una aplicación de realidad aumentada que tiene el cómic en su versión digital, los lectores pueden escuchar los testimonios de cada una de esas mujeres y conocer no solo su historia sino su lucha contra la violencia de género, pues cada uno de ellas se ha convertido  en una activista de los derechos de las mujeres en todo el planeta.    

 

[[nid:599140;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2016/12/priya.jpg;full;{La heroína Priya que se pasea en un tigre por la India. Especial para El País}]]

Ellas, junto a Priya, forman Priya and the Last Girls  (Priya y las últimas chicas), las heroínas del capítulo tercero del cómic que aún no se ha estrenado. 

Dora Lilia Rosa Elvira CelyYolima Sánchez
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