"Mi novela es un cuento de hadas que termina a lo Tarantino", Jorge Franco

"Mi novela es un cuento de hadas que termina a lo Tarantino", Jorge Franco

Marzo 20, 2014 - 12:00 a.m. Por:
ElPaís.com.co | EFE

La obra con la que el autor colombiano ganó el Premio Alfaguara se basó en una historia real que le sucedió a un familiar político.

El escritor colombiano Jorge Franco Ramos ganador del Premio Alfaguara dice que su obra 'El mundo de afuera', "que comienza como un cuento de hadas y termina a lo Tarantino".Basada en un secuestro que conmocionó a Medellín (Colombia) en 1971 y que supuso el comienzo de la violencia que luego invadiría la ciudad, la novela ganadora combina de forma original "elementos de fábula y cuento de hadas, y rasgos expresivos de un momento de violencia y crisis", dijo al hacer público el fallo, la presidenta del jurado, la escritora colombiana Laura Restrepo."La genialidad de esta novela -destacó Restrepo- es que mezcla de manera magistral el humor, un secuestro y la realidad colombiana. Es un relato con visos de hiperrealismo que deriva hacia el surrealismo" .Cuatro años tardó en escribir esta novela a partir de una vieja historia de su infancia, ocurrida cuando Medellín era una tranquila ciudad de provincias, antes, por tanto, de que resultara invadida por la violencia del narcotráfico, confesó Franco Ramos durante una videoconferencia desde Bogotá."Me he tomado muchas licencias para crear la historia que narro en la novela. El secuestro fue real y acabó con la muerte del secuestrado, pero a mi imaginación pertenece la relación entre los personajes y la atmósfera que he creado en el libro", dijo el escritor, nacido en Medellín, en una entrevista telefónica con Efe. "Estoy muy contento por haber ganado este premio tan importante". Además Franco señaló que la novela refleja "un Medellín idílico, tranquilo, en el que se podía jugar en la calle y que empezó a cambiar a raíz del secuestro que se recrea en la novela".En la vida real, la familia del escritor era vecina de la de Diego Echevarría (don Diego en la novela), un mecenas "que vivía en un castillo, mezcla de gótico y medieval, que se trasladaba en limusina, la única que había en la ciudad. Tenía un paje como criado y vivía de forma anacrónica". Todo eso "nos llamaba poderosamente la atención. Para los niños, era una aventura ver pasar a don Diego en su carro, o verlo en su jardín tomando el té", rememora."De pronto, se produjo su secuestro, y al ser la víctima un personaje tan conocido, eso conmocionó a toda la ciudad", señaló Franco, antes de subrayar que esa violencia criminal "se venía fraguando lentamente, y la prueba es que a los cuatro o cinco años de ese secuestro, el narcotráfico entró con mucha fuerza en Medellín"."Fue el punto de quiebre que vivió Medellín", dijo este escritor que, desde su infancia, ha logrado aunar su pasión por la literatura y el cine."La palabra secuestro en aquella época nos dejaba perplejos y nos mortificaba. Infortunadamente, esa palabra luego se volvió un lugar común en Medellín. Costó mucho tiempo erradicarla. Fue el delito que más agobió a la ciudad a finales de los setenta y en los ochenta", señaló el autor de 'Rosario Tijeras'.La ciudad hizo "un gran esfuerzo para erradicar la violencia y el secuestro", afirmó el premiado. "Hoy en día Medellín presenta una cara mucho más amable, aunque hay todavÍa muchos problemas por resolver".Diego Echevarría era pariente de la familia política del escritor, y gracias a ello pudo "obtener mucha información para narrar la historia". Ya a la ficción pertenece la obsesión enfermiza que tiene el secuestrador, 'el Mono', por la hija de don Diego. "La quiere para él y de ahí surge la idea del secuestro".En la novela también se modifica lo que le pasó en realidad a la hija de Don Diego, que murió muy joven y "eso fue un golpe fatal para los padres". Esa tragedia ha llevado a Franco a imaginarse al personaje "entregado a la tristeza y al dolor, porque poco espera de la vida".

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad