Mercedes Barcha, esposa de Gabriel García Márquez, celebró sus 80 años

Diciembre 31, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Antonio José Caballero V. | Especial para El País
Mercedes Barcha, esposa de Gabriel García Márquez, celebró sus 80 años

Emocionado, Gabriel García Márquez volvió a pedir la mano de su esposa, Mercedes Barcha, durante la celebración de los 80 años de vida de ésta, en Ciudad de México. En medio de los buenos deseos de los asistentes, el escritor reafirmó su eterno amor por su mujer.

Aunque los cumplió en noviembre, apenas ahora se supieron detalles de la celebración de las ocho décadas de Mercedes Barcha, en un centro social de Ciudad de México, al lado de su esposo, García Márquez, sus hijos y sus nietos.

Dicen que la ternura del amor aparece a la hora menos pensada; en el momento menos pensado; el año menos pensado. Y esta vez, a pesar de que todos conocemos esa conexión feliz de siempre entre Gabriel García Márquez y Mercedes Barcha, el minuto de ternura y agradecimiento del Nobel apareció la noche de los 80 de ‘La Gaba’, como le dicen todos los que quieren.Fue en ‘Siqueiros’, un verdadero museo de arte y bohemia que tiene una amiga de ellos en Ciudad de México. Para ese cumpleaños especial tenía que llegar gente muy especial que al entrar consultaba la suerte con tres pajarillos que después de mirar a cada invitado sacaban con su pico la frase del futuro que se convirtió en el secreto de todos.Gente muy especial como Rodrigo y Gonzalo García Barcha, sus hijos. El primero llegó con esposa y nietas, que más de una vez hicieron repetir a Gabo su alegría al ver la familia reunida.Y como todo era especial, pues el ponqué de los 80 años de La Gaba no podía ser una torta cualquiera. Fue un pudín en forma de bolso ‘Louis Vutton’ adornado con mariposas amarillas, de las mágicas de Aracataca, que quedaron más encantadas cuando la peruana Tania Libertad le dijo cantando: “Que los cumplas muy feliz, Mercedes, que te mereces todo!”, y tal vez fue en ese instante cuando recordó el Nobel sus primeros momentos de amor, pidió de nuevo su mano y la besó con la ternura del primer día y el agradecimiento de siempre.Fue entonces cuando comenzó todo mundo a cantar rancheras. Llenó la noche la hija grande de doña Lola Beltrán y luego la escritora Ángeles Mastretta entonó ‘Arráncame la vida’.Como representante de la casa vinieron las rancheras mexicanísimas de Gonzalo, mientras su hermano Rodrigo, el cineasta exitoso, se encargaba de registrar esta película de felicidad de ellos y de los colombianos que los queremos.Cierra nuestro Gabo universal al lado de su Mercedes un año lleno de recuerdos del éxito y de fechas inolvidables: 30 años del Nobel que recibió en Estocolmo al ritmo de la música caribe; 45 de la primera edición de ‘Cien años de soledad’ y 60 de la publicación de su primer cuento, ‘La tercera resignación’.Y claro, sus 85 años de vida y los 80 de La Gaba, que selló con ese momento de ternura que no es más que la muestra de los 100 y más años de felicidad que han vivido juntos. Y que vengan muchos más, acariciando sus momentos felices con la gente que más quieren.

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