Los verdaderos protagonistas de las películas nominadas a los Oscar

Los verdaderos protagonistas de las películas nominadas a los Oscar

Febrero 09, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Conozca la historia verdadera de los personajes que han inspirado las películas más importantes de la temporada. Algunos no tenían ni pizca de heroísmo, pero su vida fue retratada así por el cine.

Capitán Phillips: el jefe que nadie quería a bordoLa película protagonizada por Tom Hanks explica la historia del secuestro del buque carguero Maersk Alabama en aguas cercanas a Somalia, en 2009. Su guión está basado en la historia que el capitán del buque, Richard Phillips, contó en su libro ‘A Captain’s duty’, poco después de ser liberado. En la operación de rescate, los soldados de la Marina de EE. UU. capturaron al líder de los secuestradores, Abduwali Muse, de 16 años, posteriormente condenado a 34 años de cárcel. Cuatro años después, el suceso fue llevado al cine. Hasta ahí todo parece perfecto, la cinta es un homenaje a un valiente capitán que arriesgó su vida para salvar la de sus subordinados. El problema es que estos alegan que de héroe no tuvo nada. Según The New York Post, varios de los compañeros que embarcaron junto a Richard Phillips dicen que la versión que se cuenta en la película es mentira.  “El capitán no es el gran líder que refleja el filme. Es un hombre tosco y nadie quería navegar con él”, cuenta uno de los hombres. De hecho, once tripulantes aseguran que si el secuestro se produjo fue por la imprudencia de Richard Phillips, y presentaron una demanda alegando que hubo un “premeditado y consciente desprecio por su seguridad”. “Pidieron al capitán no navegar tan cerca de la costa de Somalia pero él les replicó que no iba a permitir que unos piratas le asustaran”, señala la abogada de los marinos.El Lobo de Wall Street: de estafador a motivador‘The Wolf of Wall Street’ es el nombre del libro que escribió Jordan Belfort y en el que está basada la película dirigida por Martin Scorsese y protagonizada por Leonardo DiCaprio. En la publicación, Belfort cuenta las peripecias que hizo para ser millonario a los 26 años. Fue enviado a prisión 22 meses por manipulación del mercado de valores y lavado de dinero, entre otros cargos, pues perdió US$200 millones de quienes incautamente invirtieron en acciones basura. Antes de ir a prisión llevaba una vida del más alto nivel barroco y orgiástico que alguien pueda imaginar: volaba su helicóptero personal, manejaba 6 autos de lujo, navegaba un yate, antigua propiedad de Coco Chanel, y sus gastos de hotel, prostitutas y drogas alcanzaban los US$700.000. al mes. En la cárcel conoció al actor y activista Tommy Chong, quien lo convenció de contar su historia. Belfort publicó ‘The Wolf of Wall Street’ y ‘Catching The Wolf of Wall Street’, libros que han sido traducidos a 18 idiomas. Jordan Belfort, hoy de 54 años, vive en la zona más barata de Los Ángeles y se dedica a dar charlas motivacionales a vendedores.Filomena: en busca del niño perdido La irlandesa Philomena Lee, hoy con 80 años, inspiró la película de Stephen Frears. En 1952, siendo adolescente, quedó embarazada después de una aventura amorosa. Considerada “indigna” por su familia en la católica Irlanda, fue internada en el convento de Roscrea, donde dio a luz a un varón al que bautizó Anthony. Cuando el niño tenía 4 años fue arrancado de sus brazos y entregado en adopción a un matrimonio estadounidense. De este drama, el mundo se enteró primero por el periodista británico Martin Sixmith en su crónica ’El hijo perdido de Philomena Lee’. Philomena le había pedido a Sixmith ayuda para encontrar a su hijo, luego de guardar el secreto por 50 años. Este experiodista de la BBC, quien acababa de sufrir un serio revés en su carrera, vio en esta historia la forma de reivindicarse. Entonces acompaña a Filomena a los EE. UU. para buscar al hijo perdido, siguiendo una pista que va perfilando una historia tan trágica como extraordinaria, cargada de emoción, de fe y de capacidad humana para el perdón a pesar de todo. En la crónica de Sixmith se basa la película y él es interpretado allí por el actor Steve Coogan. Actualmente, la mujer que inspiró esta historia nominada al Óscar se ocupa del ‘Philomena Project’, que ayuda a otras madres para que encuentren a sus hijos y apunta a que el gobierno irlandés promulgue una ley que permita consultar los libros de niños adoptados. Su lucha la llevó a reunirse en días pasados con el papa Francisco en el Vaticano, para pedirle que la apoye en su gestión. “Como se ve en la película, siempre tuve una profunda fe en la Iglesia y en su voluntad de reparar los errores cometidos en el pasado”, le dijo Lee al sumo Pontífice. Pese a que ella no culpa al Vaticano de lo padecido, un comité de derechos humanos de la ONU responsabilizó en un reciente informe a la Santa Sede por las adopciones forzadas y le instó a “investigar y a compensar a las víctimas”. Por su parte, el director Stephen Frears dijo en la 70ª Muestra de Venecia: ”Espero que el Papa vea el filme. Es un buen tipo, eso le hará bien, ¿no?”. Pero días después, el portavoz del Vaticano aclaró: “El Papa no ve películas”.12 Años de Esclavitud: la voz de los oprimidos“Mis sufrimientos solo se podrían comparar con las agonías del infierno en llamas”. Así habló, seis meses después de haber sido de nuevo un ciudadano libre, el afroamericano Solomon Northup quien, para dejar un legado y sanar heridas, se dio a la tarea de escribir su libro ‘12 años de esclavitud’. Corría el año de 1853. Hace unos años, el director Steve McQueen -a través de su esposa Bianca- conoció el libro y la crudeza del relato de Northup lo motivó a llevar la historia al cine. Y es que la de Solomon Northup sí que es una verdadera historia ‘de película’. Fue hijo de esclavos pero él nació en 1808 como un ciudadano libre. Aprendió a ganarse la vida con labores en la construcción y también como músico. Con 21 años conformó su hogar con Anne Hampton y de su unión nacieron tres hijos. Sus deseos de mejorar la situación familiar lo motivaron a aspirar por un mejor empleo y por ello acudió a una entrevista de trabajo, supuestamente, para ser el violinista de una orquesta. A cambio, lo único que consiguió fue que lo secuestraran, le quitaran los documentos que lo acreditaban como un ciudadano libre y luego pasó a ser vendido como un esclavo y trasladado a Nueva Orleans. Ahí fue esclavo de múltiples tiranos que, por supuesto, lo hicieron pasar por todo tipo de condiciones extremas, además de torturas, humillaciones y maltratos físicos y sicológicos. “Aprendí la medida de la inhumanidad del hombre hacia el hombre”, dijo en su libro. Tras recuperar su libertad y estar de nuevo junto a su familia, empezó a trabajar en la liberación de otros esclavos. No se sabe con exactitud cuándo falleció, solo que en un censo de 1875 su esposa figura como viuda. Para recordarlo, cada tercer sábado de julio en Saratoga Spring, Nueva York (lugar donde vivió con su familia muchos años), se celebra el ‘Día de Solomon Northup’. En su libro autobiográfico, Northup expresó: “La vida es querida por todo ser viviente y hasta el gusano que se arrastra sobre la tierra tendrá que luchar por ello”.'Dallas buyers club': un enfermo de sida que hizo historia Matthew McConaughey, Jared Leto, Jennifer Garner y Steve Zahn integran el elenco de la película ‘El club de los desahuciados’, dirigida por Jean-Marc Vallée y nominada al premio Óscar como mejor película y mejor actor, entre otras. Está inspirada en la vida de Ron Woodroof, un tejano nacido en 1950 y de profesión electricista, que en 1986 fue diagnosticado con Sida y al que se le anunció una expectativa de vida de escasos seis meses. Para esa época solo se había desarrollado un tratamiento incipiente contra el Sida y eran muchos los prejuicios sobre las víctimas de esta enfermedad, así que Ron empezó a investigar por su propia cuenta y empezó a experimentar con medicamentos, especialmente antivirales, cuyo uso no estaba aprobado en los EE. UU., pero con los que Ron buscaba mitigar la enfermedad. En esa lucha contra el tiempo y contra la enfermedad surgió lo que se denominó en 1988 como ‘Dallas Buyers Club’, a través del cual Ron vendía medicamentos prohibidos a personas que padecían de Sida y que no tenían los recursos suficientes para acceder a ellos. Desde su apartamento en Oak Lawn, Texas, manejó una cadena de distribución de medicamentos experimentales (fabricados con drogas que no se habían probado), que se distribuyeron dentro y fuera de Estados Unidos, al margen de la ley. Él mismo se automedicó y probó tres tratamientos experimentales, a los cuales atribuyó el aumento de su expectativa de vida. Su historia se conoció gracias a un reportaje escrito en 1992 por el periodista Bill Minutaglio para The Dallas Morning News. Murió sin cumplir su sueño: ver su historia en cine.

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