'Los hermanos Cuervo', la nueva novela de Andrés Felipe Solano

'Los hermanos Cuervo', la nueva novela de Andrés Felipe Solano

Octubre 09, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de GACETA
'Los hermanos Cuervo', la nueva novela de Andrés Felipe Solano

El escritor Bogotano, Andrés Felipe Solano, se encuentra radicado en Corea del sur.

El escritor que abandonó la comodidad al renunciar a la revista Soho, trae una propuesta de amistad y camaradería.

Cuatro países en cinco años parecen un periplo maratónico. No, lo son. Inglaterra, España, Corea y Estados Unidos son los sitios donde el escritor Andrés Felipe Solano ha vivido durante el último lustro. ¿El resultado? La sensación de tener la vida en dos maletas y una nueva novela: ‘Los hermanos Cuervo’. Una historia sobre la amistad y la camaradería. Sobre la posibilidad de ser distintos. Diferentes.Excéntricos no sería una palabra justa para describir a los personajes de Andrés Felipe Solano. Quizás sería mejor calificarlos de extraños. O diferentes. Fuera de lo común, en cualquier caso. “Seres que caminan por el mundo sin mirar a los costados”, atina a decir el mismo Solano. Ya desde su primera novela, ‘Sálvame Joe Louis’, este escritor bogotano nos había dado un adelanto de los seres que habitan sus libros: “Si los dejara asomarse a mi vida, la plaga de necios que me rodea diría que soy un hombre anticuado”, decía entonces Boris Manrique.Por eso no resulta extraño que ahora, luego de un periplo maratónico por cuatro países que si acaso parece estar haciendo escala en Corea, Solano presente su nueva novela, protagonizada por dos hermanos de apellido Cuervo que, ojo, no son los Cuervo que creemos (Antonio y Rufino José) sino dos hombres que, quizás, no se sienten cómodos con lo que son. ¿Por qué escribir ‘Los hermanos Cuervo’?Para tener algo que hacer los domingos.Ellos, los Cuervo, son esos amigos que envidiamos en silencio: los que se atreven a ser distintos, a no tener una vida corriente, los que viven el día sin pensar en eso de ahorrar, conseguir un gran trabajo, una bella casa, una bella novia. ¿Podría ser, también, la historia de lo que se quiere ser pero no se es?Los Cuervo no se preguntan quiénes son. Caminan por el mundo sin mirar a los costados. Por el contrario, Nelson, el amigo que cuenta su historia, no se siente cómodo con lo que es. Desea la casa, la abuela, las excentricidades de los Cuervo sin darse cuenta que él es quien les ha dado vida.En la novela está entre líneas otro género: la crónica. ¿Esta vez el periodismo le prestó herramientas a la novela o sigue siendo al contrario? En este libro pasó una cosa singular, la segunda parte es una crónica periodística, pero todo es inventado. En ese sentido pude borrar las barreras del todo entre periodismo y literatura. Aunque la verdad solo sé escribir de una forma, no importa que sea periodismo o ficción. Lo único a lo que me atengo es a respetar las reglas de cada uno. En el caso del periodismo, no mentir. La ficción me da la libertad absoluta de inventar todo.A la larga es una historia de desarraigo... ¿se cuenta, de golpe, la historia propia? Quizás. No he tenido lo que se puede llamar casa en un buen tiempo. Esa sensación de tener la vida en dos maletas debe haberse colado. Lo diferente de esta novela con relación a la primera es que le he prestado parte de mi vida a muchos personajes y no solo a uno, como pasó con Boris, el protagonista de ‘Sálvame Joe Louis’. Me alegra que eso haya sucedido.¿Cómo fue el proceso de escritura? ¿Cómo investigar –escribir– la novela? Al arrancar no soy muy consciente de mi proceso creativo. Cuando empiezo a escribir trato en lo posible de no encausar mi escritura hacia una dirección determinada. Tengo un punto de arranque y otro final y luego muchas cosas pasan en medio. Solo después de avanzar mucho en esos personajes, especialmente con Vicente Aguirre, el ciclista, llegué a una etapa investigativa donde necesitaba ciertos datos o historias que les ayudaran a dar forma y no al revés. Nunca al revés.Hablemos de un asunto, una renuncia. Hace unos años, recuerdo, usted era el editor de crónicas de SoHo. Pero entonces renuncia para ser escritor. ¿Cómo vencer la comodidad?La vida que creo haber escogido no es mejor ni peor que otras. Simplemente me di cuenta que no estaba hecho para vivir sentado en un escritorio y eso ha significado asumir ciertas consecuencias, como lo que mencionas, dejar atrás la comodidad de un sueldo fijo.¿Y cómo es que termina radicado allá tan lejos, en Corea?En el 2008 pasé seis meses en Seúl, invitado por el ministerio de cultura de Corea del sur. El último mes conocí a una coreana con la que me casé tiempo después. Vivimos un par de años en Colombia y ahora estamos de vuelta en Corea. La idea es quedarse un buen tiempo. Por ahora tengo que buscar trabajo.¿Cómo es la vida de un escritor colombiano en Corea? Por ahora, mientras nos instalamos, vivimos con los papás de mi esposa. Ya te imaginarás la experiencia de compartir casa con ellos.Y la última: un escritor termina una historia y ya está en otra. ¿En que está Andrés Felipe Solano ahora? Tengo otra idea de una novela rondando por ahí. Solo te puedo adelantar que tiene que ver con Corea. Y bueno, si todo sale como espero también habrá una libro de crónicas el próximo año.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad