La escritora caleña Carolina Andújar cuenta la verdad sobre la sirenas

La escritora caleña Carolina Andújar cuenta la verdad sobre la sirenas

Diciembre 04, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Paola Guevara / Editora de Gaceta
La escritora caleña Carolina Andújar cuenta la verdad sobre la sirenas

Carolina Andújar, escritora caleña, escribe sus libros desde la paz y el verde de la zona cafetera colombiana.

La escritora caleña famosa por sus novelas sobre vampiros y brujas, presenta ahora a otro ser fantástico, la sirena, a quien despoja del edulcorado velo de Disney y la devuelve cruel, posesiva y sedienta de sacrificio. Una reflexión sobre los malos amores.

Cuidado. Los cuentos infantiles no son tan infantiles ni tan inocentes como nos gusta creer. La inmensa mayoría de ellos encierra una advertencia, aunque prefiramos no verla. 

Algunos nos advierten sobre no dar excesiva información a desconocidos; otros, lo que les ocurre a los niños que desobedecen a sus padres. Algunos enseñan que la pereza conduce a la tragedia de perderlo todo mientras que la laboriosidad será recompensada cuando vengan los vientos de cambio.

Pero si hay un personaje intrigante, con oscuros orígenes mitológicos pero retomada por los cuentos infantiles y reinventada por el cine, es la sirena. 

Y tantas narraciones ha inspirado que por momentos se nos olvida que la sirena no es la frágil e inmaculada Ariel de las películas de Disney.

'El despertar de la sirena' es la más reciente apuesta literaria de la escritora caleña Carolina Andújar, donde explora el universo psíquico de la sirena de Hans Christian Andersen y nos la devuelve recobrada, reinventada y contemporánea, con toda la carga oscura de la que el cine infantil intentó despojarla. 

[[nid:599011;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2016/12/sirena.jpg;full;{'El despertar de la sirena', por la escritora caleña Carolina Andújar. Especial para GACETA}]]

Carolina, usted creó una comunidad de jóvenes lectores que con avidez aplaudieron sus primeros libros sobre vampiros y brujas. ¿Cómo llega ahora a la figura de la sirena, como figura central de  su novela?

Este libro es más corto y más sencillo que los anteriores. Está narrado en tercera persona y es una reflexión sobre el amor. No es un libro exclusivamente juvenil. Me valgo de la metáfora de la sirena para reflexionar sobre el amor.

De dónde surge la urgencia de reflexionar sobre el amor. ¿Cuál fue el detonante?

Me inspiré en las redes sociales de mis lectores, hubo un periodo largo en que los vi a todos muy adoloridos por amor, con los corazones  rotos  y enganchados  en malas relaciones de pareja.  Me puse a analizar sus casos, me pregunté: ¿Cómo se enamora uno de alguien inconveniente? ¿Cuál es el patrón de comportamiento del abusador emocional? Y concluí que, sin ser un manual de autoayuda, 'La Sirenita', el cuento de Hans Christian Andersen es una clara advertencia sobre lo que puede salir mal en una relación. 

¿Qué es lo que le atrae de ese cuento infantil?

'La Sirenita' de Andersen es dulce e inocente, y hace todo para que un hombre la quiera. Se va de su propio país; sale de su elemento, que es el agua; deja a su familia y deja a sus amigos, abandona todo su entorno conocido y hasta pierde su voz por amor. Es una metáfora muy poderosa, eso de perder la propia voz para estar con alguien. Para mí, la figura de la Sirena explica mucho sobre algunos tipos dañinos de amor. Por ejemplo, ella renuncia a su hermosa cola de sirena para poder tener piernas y así seguir al hombre que ama a tierra firme, es decir, estamos hablando de modificación física, de alterar el cuerpo para encajar en el mundo de otro. 

Y  a pesar de todos los sacrificios  ella pierde, porque el príncipe se casa con otra. Al final la sirena se desintegra, se vuelve espuma…

Visto de esa manera, se entiende que  todo terminara en tragedia… 

No me creí esa historia de que la sirenita es tierna. Ella es un personaje temible que representa la oscuridad femenina como arquetipo. La sirena griega y de otras mitologías es una seductora que hechiza al hombre con su canto, ella quiere arrastrarlo a las profundidades del mar donde él moriría. Un hombre que caiga en su embrujo debe amarrarse a su barco para no arrojarse al mar. La sirena quiere que él se ahogue por ella, busca la satisfacción del sacrificio ajeno por amor.

¡Una advertencia siempre contemporánea!

Hay mujeres a las que no les satisface tanto el amor como  pensar en todo lo que él está perdiendo o sacrificando por ella. Son mujeres sirena, quieren que ellos renuncien a su elemento  y ‘mueran’ por ellas. Los hombres que van de camino, navegando en el mar de la vida, pueden terminar en el fondo del océano si no se resisten. Lo que estamos diciendo los autores sobre sirenas es que hay unos seres que pertenecen a un mundo, y otros que pertenecen a otro.

Pero en el cuento de Andersen es ella quien renuncia a su elemento…

En este cuento el obnubilado no es él, la sirena estaba dominada y despojada. Cada 300 años se le da la oportunidad de hallar un amor humano, pero el príncipe no la apreció, la tomó como un paño de lágrimas. La advertencia es muy clara. 

En la versión de Disney, Ariel,  'La Sirenita', no tiene un destino tan trágico.

En Disney a la novia del príncipe la presentan como Úrsula, una malvada hechicera que lo tiene hipnotizado. Pero la verdad es que en la historia original el príncipe nunca estuvo interesado en la sirena. Es el mejor manual de autoayuda amorosa que pueda haber (risas). Se me ocurrió que sería interesante exponer un ángulo distinto de esta historia: no sobre la Ariel de Disney, sino sobre las relaciones mal llevadas, desde una óptica más contemporánea. 

¿Qué cambios  introdujo usted a su versión de la sirena?

Yo usé como base una leyenda nórdica, la de la sirena Suraté. Tomé su nombre y su entorno y me di a la tarea de recrear su historia con las licencias que da la literatura. En el Siglo XX, una niña la conoce y quiere impedir que la sirena se reúna con un muchacho del que está enamorada. Hay una historia de celos, amor y muerte.

Sus lectores más fieles, acostumbrados a sus novelas sobre vampiros y brujas, ¿cómo recibieron este cambio de escenario, hacia la psiquis de la sirena y el conflicto amoroso?

Muchos ya lo han leído y  les pareció muy impactante el giro sorpresivo al final. Al escribir mi intención nunca ha sido  cerrarme y centrarme solo en lo gótico oscuro. Me gusta la fantasía, más allá de los vampiros y las brujas acudo a personajes como el mago, o la sirena, no necesariamente góticos pero sí provenientes de un universo mágico y fantástico. Me propongo, sobre todo,   hacer libros en los que yo misma me divierta mucho.

Cómo nació esa estrecha relación suya con sus lectores. Son una comunidad muy fuerte... 

Con mis lectores empezamos a hablar vía blog desde la primera edición de 'Vampyr'. Allí  me escribían y me compartían sus impresiones literarias. Muchos de ellos eran muy jóvenes y nos hicimos amigos desde entonces, creamos una comunidad de aficionados a leer libros de fantasía, incluso son amigos entre ellos. 

¿Tiene un nombre para sus lectores, al estilo rockstar?

Yo los llamo mis ‘vamps’. Pero este libro me ha permitido llegar a nuevos lectores, por ejemplo a personas mayores, un público que ama leer y que agradece que el libro no tenga 500 páginas sino que sea corto, porque así no perderán la vista en el intento (risas). Ha sido muy interesante ser leído no solo por el público joven sino también, ahora, por los papás y las mamás.

Y ahora Carolina Andújar, con sus letras hipnotizantes atrae a nuevos lectores como la sirena a los marinos. 

(Risas) Con la diferencia de que no quiero que se ahoguen. 

Carolina leía libros de vampiros  y brujas mientras terminaba  su tesis de homeopatía.  Hoy ella es quien los escribe. 

"Mis vampiros no son éticos como los de 'Crepúsculo', que hacen el bien y hasta son vegetarianos. Los míos son antagónicos de los humanos".

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