La ciencia y la tecnología de '2001: Odisea del espacio'

Septiembre 03, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Juan Andrés Valencia Cáceres
La ciencia y la tecnología de '2001: Odisea del espacio'

La última vez que Adam Johnson vino a Cali visitó el Museo Caliwood. Allí se llevó a cabo esta entrevista.

Hace 45 años se estrenó la que muchos críticos, directores y espectadores consideran como la mejor y más ambiciosa película de todos los tiempos: ‘2001: odisea del espacio’. Adam Johnson, un científico estadounidense que ha dedicado su vida a investigar y descifrar cómo se hizo este filme, estuvo en Cali. GACETA habló con él.

En 1970 un niño de apenas 8 años  no podía creer lo que veía y escuchaba al frente de un televisor a color: monos prehistóricos, naves espaciales, cuerpos desafiando las leyes de la física, sinfonías clásicas, secuencias psicodélicas y un vasto universo que estaba siendo conquistado por la especie humana. Al principio creyó que se trataba de un documental. Que ese viaje a Júpiter era real. Ignoraba que lo que estaba viendo era ‘2001: Odisea del espacio’, esa película de Stanley Kubrick que conserva un par de récords que sirven para dimensionar su grandeza: ha sido, hasta el momento, la más demorada en hacerse y la más costosa: cuatro años duró su grabación y 14.5 millones de dólares de la época (1964 a 1968, año en el que fue estrenada) costó su producción, que al día de hoy equivaldrían a 500 millones de dólares.Ese niño, con el tiempo, siguió fantaseando sobre el espacio sideral, se volvió un fanático de la ciencia ficción y se hizo ingeniero aeroespacial. Hizo del modelismo su ‘hobbie’ principal, fue parte del ‘staff’ de películas de ciencia ficción como ‘Mad Max 2’ y empezó a investigar la obra maestra de Kubrick en 1982. Hace doce años trabaja con Lockheed Martin, una de las compañías multinacionales más importantes de la industria aeroespacial, y el año pasado publicó el libro ‘2001: The Lost Science’ (‘2001: La ciencia perdida’), que es el resultado de lo que encontró cuando su colega, amigo y mentor Frederick Ordway, consultor científico de Kubrick para ‘2001: Odisea del espacio’, le pidió que revisara todo el material que guardaba de esa película en el ático de su casa. Tras haber repasado 10.000 páginas de documentos y 5.000 fotografías que evidencian cómo fue hecho este filme basado en la novela ‘El centinela’ de Arthur C. Clarke, Johnson no espabila al afirmar que ‘2001: Odisea del espacio’ es la película más importante de todos los tiempos. Aquí explica por qué.¿Cuál es el hallazgo más importante que encontró en su investigación?Que Stanley Kubrick haya logrado que las compañías científicas más notables de la época trabajaran gratis para él. Esto se debió a que Frederick Ordway, su asesor científico, las contactó para decirles que estaba trabajando en la película más ambiciosa jamás hecha por el director de cine más importante. Eso hizo que todos ofrecieran sus servicios sin cobrar un solo dólar con tal de que aparecieran sus créditos respectivos. Como en ese tiempo no existía el marketing cinematográfico, fue en esta película donde nació el ‘product placement’: ahí se ven los logotipos de Pan Am, de Howard Johnson’s, de Hilton, de Bellsouth...¿Por qué es tan importante ‘2001: Odisea del espacio’ para la historia del cine?Porque Kubrick logró  plasmar con exactitud la ciencia en su película, y esa es la razón por la cual incluso hoy, 45 años después de haber sido hecha, cada escena muestra fielmente lo que pasa en el espacio exterior. Por eso también resultó ser una película profética de lo que pasaría un año después, con la llegada del hombre a la luna. Gracias a que logró aterrizar con maestría conceptos científicos y tecnológicos de la época, es que surgió esa teoría de conspiración que dice que ningún astronauta ha pisado la luna y que todo se trató de un montaje hecho por él mismo.¿Cómo hizo Kubrick para plasmar tanta perfección científica?Para lograr cada escena, él le pedía a Ordway que le explicara detalladamente cada proceso: desde cómo se comportaba un cuerpo en el espacio hasta cómo hacía una nave espacial para llegar de la Tierra a Júpiter. En todas las escenas utilizó conceptos de masa interplanetaria, vuelo aeroespacial y otras ciencias aplicadas, e incluso contó con la colaboración de la Nasa para que diseñara cada traje, cada artefacto y cada nave de acuerdo a la realidad. Con esos asesores que tenía fue que también supo cómo dirigir a sus actores para que caminaran, comieran y durmieran como si lo estuvieran haciendo en el espacio.¿Hay algún error que se haya cometido en la aplicación de la ciencia para esta película?Hay dos: en una escena cuando un astronauta está comiendo y alguien lo interrumpe, su cubierto cae; debió haber quedado flotando. En otra, cuando un grupo de personas está caminando en la base lunar, ellos deberían caminar un poco más despacio debido al efecto de la gravedad, pero hay que tener en cuenta que son errores mínimos de interpretación cuando nadie todavía conocía por experiencia propia los efectos de la gravedad fuera de órbita.Una de las cosas que más se alaba de esta película son las naves. ¿Cómo se hicieron?Con la ayuda de la Nasa. El mismo ingeniero que desarrolló las naves para el Proyecto Mercury, que fue el primer programa espacial tripulado de los Estados Unidos, fue el que hizo los modelos de ‘2001: Odisea del espacio’. ¿Usted cree que el modelismo ofrece mejores resultados que los gráficos hechos en computador?Totalmente. Si usted hace el ejercicio de comparar los modelos de las naves de ‘2001: Odisea del espacio’ con los gráficos de una película como ‘Star Wars: El retorno del Jedi’ se dará cuenta que éstas últimas son muy buenas pero no parecen reales. Añádale a eso que 100 personas detrás de un computador son mucho más costosas que el modelismo. De hecho una muy buena fuente me aseguró que para la grabación del séptimo episodio de ‘Star Wars’ han decidido volver a las raíces y utilizar de nuevo modelos porque se dieron cuenta que esa técnica es insuperable. ¿Qué pasó con todos esos artefactos que se usaron para la ‘2001: Odisea del espacio’?Casi todo fue destruido después de grabarse la película y la única razón por la cual algunos sobrevivieron fue porque fueron encontrados en algún rincón olvidado de los estudios de Metro-Goldwyn-Mayer. Kubrick no quería que las cosas que hizo para la película terminaran siendo utilizadas en otras de bajo presupuesto, razón por la cual hizo desaparecer casi todo.Irónicamente un traje espacial logró salvarse y apareció en un episodio de la serie británica ‘Doctor Who’. Si hubiera vivido para ver eso, se habría deprimido.¿Cuál era la intención de Kubrick en la parte final de la película cuando sucede ese viaje psicodélico?Entender toda la película es muy difícil, inclusive para mí. Kubrick era el único que sabía el verdadero significado de todo, y él solía decir que si alguien la entendía completamente, eso significaba que él había fallado. Su objetivo era dejar un final abierto y muchas preguntas sin resolver para que cada quien se quedara pensando. Con respecto a esa escena, aunque él no quería que se viera como un viaje de ácidos, así fue como lo interpretó la audiencia en su momento. Sobra decir que eran los años sesenta.¿Qué aprendió de Kubrick?Que era tan excéntrico y perfeccionista que hacía que la gente a su alrededor enloqueciera. En ‘2001: Odisea del espacio’ era normal que él se gastara una semana para grabar una escena de siete segundos de grabación. Y no es que estuviera loco, yo creo que él, en el fondo, era obsesivo compulsivo, y eso era lo que hacía que fuera tan perfeccionista.¿De qué manera cree que esta película influenció al mundo?Primero, influenció a los directores de cine más importantes. Gente como Steven Spielberg, George Lucas y Quentin Tarantino, que reconocen en ‘2001: Odisea del espacio’ el suceso fílmico más importante de las historia. Segundo, sin esta película, el programa espacial de la Nasa hubiera muerto porque no era popular hasta que la película salió y despertó la ilusión colectiva de llegar a la luna.¿Cuál es la clave para lograr una buena película de ciencia ficción?Poder aterrizar la parte científica, sin ninguna duda. Es una técnica probada. Si usted escoge las mejores películas de ciencia ficción de todos los tiempos, se dará cuenta que tuvieron especial cuidado en ello. ‘King Kong’, por ejemplo, fue hecha con asesoría de antropólogos; ‘La máquina del tiempo’ está basada fehacientemente en la teoría de poder viajar en el tiempo; para hacer ‘Star Wars’ contrataron a zoólogos para que les explicaran cómo debían ser los movimientos en las articulaciones de los tanques caminantes y hasta contrataron a un piloto de la Segunda Guerra Mundial para que les dijera cómo se debía manejar ese vehículo en caso de que existiera; hasta en ‘El señor de los anillos’ tuvieron a historiadores para diseñar los trajes medievales. Los asesores científicos son determinantes para hacer más real la experiencia con la ciencia ficción.

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