La cena de los exiliados, exposición de Terry Berkowitz en Cartagena

La cena de los exiliados, exposición de Terry Berkowitz en Cartagena

Febrero 18, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Ricardo Moncada Esquivel | Periodista de El País
La cena de los exiliados, exposición de Terry Berkowitz en Cartagena

Un lúgubre comedor recrea el momento previo a la expulsión de los judíos en la España colonial, en la obra ‘La última cena’, de la artista Terry Berkowitz.

La artista Terry Berkowitz presenta en la Bienal de Cartagena una instalación que evoca la expulsión de los judíos de España.

En 1492, en España, los judíos residentes en ese territorio fueron conminados por los Reyes Católicos, Fernando II de Aragón e Isabel de Castilla, a decidir en un plazo de tres meses entre convertirse al cristianismo, exiliarse o quedarse para morir. Si se marchaban sólo podrían llevarse lo que cada uno pudiese cargar, menos joyas, oro o plata.Ese capítulo de la historia inspiró a la artista norteamericana Terry Berkowitz para crear la instalación ‘The Last Supper’ (‘La Última Cena’), que actualmente se exhibe en la Primera Bienal de Arte Contemporáneo de Cartagena.Desde la década del 70, Berkowitz se dio a conocer por sus instalaciones en las que combinaba diversas técnicas -escultura, video, audio o fotografía- y se ha preocupado por impregnar sus obras con aspectos críticos de la sociedad.El patio y el aljibe del Palacio de la Inquisición en Cartagena, donde funcióna el Museo Histórico, fue el espacio que la artista eligió para instalar su obra. El recinto tiene una especie de semi terraza sobre la cual se dispusieron cuatro mesas largas de comedor repartidas sobre la superficie. Cada comedor está servido con platos de barro, cucharas de madera y un vaso de agua que está a medio llenar. Mientras recorre el lugar, el visitante escucha una grabación de origen desconocido en el que se oye el sonido de personas en movimiento.Entretanto, debajo de la terraza, en un recinto oscuro y caluroso en el que hay un pozo de agua, se proyectan sobre una pared y sobre el agua imágenes de figuras fantasmagóricas, en un eterno viaje.En diálogo con El País, Berkowitz explicó que originalmente creó esta instalación para una exposición en Barcelona, en 1999. “Cuando supe de esta historia sobre los judíos y su expulsión de España me puse a pensar en el horror que estas personas vivieron en aquél momento y lo que sucedió después”.La artista explicó que muchos de los judíos que se marcharon incluso llevaban las llaves de sus casas, porque tenían la esperanza de regresar. “Pero no regresaron e incluso muchos no llegaron a ninguna parte, pues fueron embarcados en naves precarias que naufragaron y otras embarcaciones eran tripuladas por piratas que les abrían el vientre por que pensaban que llevaban oro o joyas adentro”, aseguró.La artista quiso llevar a los espectadores a conectarse con esa experiencia ubicándolos horas antes de aquella inevitable partida, en ese momento en que sus vidas están en la más frágil de las circunstancias y estaban arropados por la incertidumbre de emprender un viaje hacia lo desconocido, abandonando todo lo que tenían. Pero para la artista no se trata simplemente de recordar un momento de la historia. “Este tipo de situaciones, en otros contextos, continúan ocurriendo en el presente. Existe mucha gente de todo tipo que es perseguida en el mundo, la obra sirve para reflexionar sobre esto”, señaló la artista.Para Berkowitz, instalar la obra en el Palacio de la Inquisición establece un paralelo entre los judíos y los indígenas. “Si bien la Inquisición que funcionó aquí era diferente, la Iglesia hizo cosas terribles contra los indígenas. También era el sitio en que todos los bienestares, como el oro, eran enviados a España”.La artista agregó que los indígenas y los judíos vivieron esa situación de persecución y exilios, como consecuencia de la estrategia de los Reyes para obtener una riqueza que les permitiera solventar un reino que había tenido tantas guerras.Berkowitz aseguró que haber instalado su obra en la edificación colonial fue “un sueño” y que la obra adquirió aquí mucha más magia. “La última cena es una metáfora que nos acerca al concepto de la Iglesia sobre el pasaje bíblico vivido por Cristo, pero también hace reflexionar sobre cómo esta institución persiguió a muchos seres”, aseguró.CarreraTerry Berkowitz aborda temas como la vida de los palestinos en los territorios ocupados por Israel. También se ha interesado por denunciar la violación de los derechos de las mujeres y las expulsiones forzosas alrededor del mundo.En la actualidad, trabaja en proyectos relacionados con campos de refugiados del Sahara Occidental. Entre sus exposiciones individuales se destaca la realizada en 2008, en la Galería Magda Bellotti de Madrid.Entre sus acciones pública está el ‘Proyecto de plantación de baches' con Katie Holten, realizado en Nueva York. También ha expuesto en el Whitney Museum of American Art, de Nueva York y The Contemporary Arts Museum, de Houston.

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