Gael García, un rebelde con muchas causas

Gael García, un rebelde con muchas causas

Febrero 01, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Lucy Lorena Libreros | Enviada especial de El País al Hay Festival
Gael García, un rebelde con muchas causas

Gael García, actor y documentalista mexicano.

Gael García defendió en Hay Festival su credo por el cine independiente latinoamericano, por seguir viviendo en México a pesar de su fama mundial y por construir una carrera sin necesidad de tener la mira puesta en Hollywood.

Aquella llamada significó solo una oportunidad para ir a pasar vacaciones a México. La década de los 90 llegaba a su fin. Quien llamó desde el D.F. fue Alejandro González Iñárritu, un conocido locutor de emisoras juveniles que deseaba experimentar en el cine. Y quien contestó fue un muchachito de escasos 20 años que se había matriculado en la Central School of Speech and Drama, en Londres, para estudiar arte dramático tras descartar ser futbolista, médico, antropólogo y filósofo: Gael García Bernal.A ese muchachito ya lo habían visto en la televisión mexicana durante años. Fue uno de los niños del elenco de ‘Mi abuelo y yo’, conocida novela de los años 90. Era también el mismo recuerdo que tenía González, que sin embargo, y sin casting previo, había decidido en la distancia que Gael sería ‘Octavio’, protagonista de la película que tenía en mente.Se trataba nada menos que de ‘Amores perros’, su ópera prima, que acabó en el 2000 con una nominación a mejor película extranjera, un premio de la crítica en el Festival de Cannes y, para siempre, un lugar de culto en la historia del cine latinoamericano. Nada de eso alcanzó a imaginar el novel estudiante de actuación que contestó esa llamada en la capital inglesa a donde había llegado huyendo de una huelga estudiantil de la Unam, en la que estudiaba filosofía, que parecía no tener fin y en la que se vio obligado a trabajar en toda clase de oficios, incluso como Dj de bares.“Me pareció muy ‘padre’ —confesó el actor— que me hubiera tenido en cuenta para protagonizar su primera película. Pero ni Alejandro González ni yo dimensionamos la trascendencia que ‘Amores perros’ iba a tener, porque entonces no había perspectivas de que esas películas tuvieran relevancia y porque la industria del cine de México pasaba por un mal momento. Ese año, de hecho, solo se grabaron seis películas. Un récord muy triste”.El recuerdo lo soltó Gael durante la concurrida charla que ofreció en el Teatro Adolfo Mejía de Cartagena como uno de los invitados de Hay Festival de este año. “Yo ni siquiera leí el guión de ‘Amores perros’. Solo dije sí porque anhelaba tomarme unas vacaciones de tres meses, pues ya llevaba varios años en Europa”.Y como la academia en la que estudiaba era muy estricta, y daba apenas permisos máximos de dos días, Gael hábilmente inventó que tenía una enfermedad tropical contagiosa y que debía viajar para ponerse en cuarentena.Hizo bien. Hoy, el actor de 35 años está seguro de que ‘Amores perros’ “no es una película de los mexicanos. La verdad es que le pertenece a toda América Latina porque fue la demostración de que podíamos hacer cine con ambición y comernos el cuento. ‘Amores perros’ saca expresiones que nunca antes habíamos visto en el cine y hasta la fecha sigue siendo impactante, fuerte, fue una nueva cinematografía para el cine internacional”. Lo que siguió después, contó Gael, ha sido una lucha que aún no termina de dar: demostrar, contra todo pronóstico, que se puede construir una carrera sólida en el cine sin necesidad de vivir en Hollywood.“Estoy en un medio lleno de presiones, donde escuchas la idea de que la meta es Hollywood, como lo hicieron Salma (Hayeck) o Antony Queen; es una opción que respeto, pero no dejaría de hacer una película como ‘Diarios de motocicleta’ por una comedia romántica solo porque representa millones de dólares. Todo el tiempo me dicen ¿Vives en México? ¿Todavía?”, sostuvo el actor.Y sí. Todavía. Gael García vive en realidad entre México y Argentina, de donde es su esposa, la también actriz Dolores Fonzi, con quien tiene dos hijos, Libertad y Lázaro. Y ese estilo de vida lo hace feliz.“El cine independiente es una opción que defiendo”, señala el actor. “Es muy grato no caer en el ruido que genera lo establecido. Los frutos están ahí, no solo para mí, también para cantidad de actores en Latinoamérica. No tenemos la necesidad de irnos a Estados Unidos”.Para el actor de Guadalajara lo que personas como Alejandro González, Alfonso Cuarón, Diego Luna y otros actores como él han hecho “es ser testarudos y creer en esa otra opción. Decir bueno, vivimos en México y hacemos libremente el cine que nos gusta, ¡y qué! Y en ese camino ir construyendo una identidad, aunque sin la intención de formar un movimiento con una doctrina del cine o algo así. Solo dejamos que las películas hablen por nosotros”. Fruto de ese credo personal han nacido otros proyectos en los que Gael ha mostrado su faceta como productor y director en la última década, paralela a su carrera como actor.Cámara en mano, él mismo ha retratado, a través del cine documental, el drama de millones de inmigrantes ilegales latinoamericanos que intentan cruzar la frontera con Estados Unidos, en trabajos como ‘¿Quién es Dayani Crystal?’ y ‘Los invisibles’, así como historias de mujeres que han caído misteriosamente asesinadas en ciudad Juárez.Justamente, sobre esa labor dialogó también anoche el actor, en el Hotel Santa Clara de Cartagena, invitado por la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, Fnpi. Lo hizo junto a Holman Morris, Caco Barcellos y Ricardo Corredor.La excusa de esa charla era hablar acerca de ‘Ambulante’, el festival de documentales que fundara junto al actor Diego Luna, su amigo desde la infancia, que recorre durante dos meses doce ciudades de México con más de cien trabajos de todo el continente.“La idea es que el festival también llegue a Colombia”, confesó el actor. Y, seguro, pronto llegarán noticias. Ya conocemos de sobra la terquedad de Gael.

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