“Este personaje era para Martina”: Andi Baiz

Enero 21, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
“Este personaje era para Martina”: Andi Baiz

Martina García, actriz colombiana, protagonista de 'La cara oculta'.

El director de cine Andi Baiz, habló sobre Marina García, la protagonista de 'La cara oculta', la película que se estrenó en Colombia y que ha recibido las mejores críticas.

Andi Baiz trabajó con Martina García en ‘Satanás’ y la volvió a llamar para ‘La cara oculta’. “La verdad era que yo la tenía pensada para ese papel desde un principio. Hice cásting, pero fue más para Fox que para mí, porque ellos necesitaban ver estas pruebas para aceptar mi decisión”, dijo el director.El director caleño dice que tuvo razones de sobra para escogerla: “Es encantadora, enamora a todo el equipo con su frescura y tranquilidad, nos hace sentir a todos muy bien. Trabajar con ella es un placer, todo el mundo la quiere, los técnicos, los actores, todo el equipo, y por supuesto, el director. Tiene un carisma especial y eso hace que el trabajo en el set sea más placentero”, dijo Baiz.A eso se suma que tiene algo muy difícil de encontrar en una actriz y es que “la cámara la lee bien”. Es decir que no necesita de mucho para expresar lo que tiene que expresar. “Hay actores muy buenos pero es difícil que la cámara lea sus pensamientos”, explica Baiz. Otra cosa bonita a favor de Martina, según Baiz, es que no es una actriz que se crea el cuento completo, lo cual es buenísimo, “porque siempre va creciendo como actriz. Es suficiente con dos palabritas que le diga al oído, como ‘cambia esto’, y sin más explicaciones, ella se transforma”.Sabe escuchar. Y es muy generosa con los demás actores, no se centra sólo en ella, entiende que para que una escena tenga calidad hay que escuchar y dar. Por eso hizo tan buena amistad con Quim Gutiérrez y Clara Lago. Los actores españoles no tuvieron queja de la colombiana, que llegaba preparadísima al set. “El profesionalismo era brutal, nunca se equivocaba”, confirma Baiz, quien confiesa que vio a una Martina mucho más segura que la de ‘Satanás’, con un carácter que a él como director le gusta encontrar en una actriz, “es bonito hablar de tú a tú. Ella sabía lo que quería, tuvimos una comunicación directa. Si algo le molestaba me lo decía, si algo le encantaba, también”. Y si al actor mexicano Damián Alcazar lo enamoró Martina en ‘Satanás’, donde hacía un papel secundario, de una niña de 17 años con malicia de Lolita, a Baiz le parece que “es en ‘La cara oculta’, donde más bella se ve. Muy atractiva, muy linda, con una madurez especial, más mujer, muy seductora y angelical, pero no inocente, sino con más fuerza. Ese look la hace ver hermosísima en la película”, admite. Además, argumenta Baiz, el rol de Fabiana, en ‘La cara oculta’ es un protagónico, más complejo. “Vi a una Martina con un recorrido internacional. Ha trabajado en producciones importantes con actores reconocidos, de quienes ha aprendido”. La propia Martina reconoce que a las dos películas que hizo en México les fue muy bien: ‘Amar a morir’ y ‘No eres tú, soy yo’. Pero que fue en esta última, donde trabajó con Eugenio Dervez, uno de los comediantes más importantes de América Latina, donde le ha ido mejor: “Es la cuarta película mexicana más taquillera de la historia de ese país. Y es el hit taquillero más grande en mi recorrido por el cine”.Admite que ha probado casi todos los géneros; la comedia dramática o el thriller policíaco, sólo le faltaba el thriller psicológico, su favorito. Por eso disfrutó su trabajo en ‘La cara oculta’, a la par que le demandó un gran trabajo interno. “Fabiana es dúal y tiene un ciclo de culpa muy fuerte. Martina tuvo que conectarse con su lado oscuro y no es fácil”, cuenta Baiz. Fuera del set Andi y Martina son amigos. Se han encontrado varias veces en Barcelona y en París, y han salido a tomar cerveza. Conoce a la Martina de carne y hueso, la que tiene un gran amor y respeto por los animales al punto de ser vegetariana. Una melómana consumada que canta muy bien, tan apasionada como es por la música lo es para la filosofía, carrera que estudió en La Sorbona. Una mujer muy privada en público, pero también muy divertida con sus amigos. No es muy fiestera, es muy aplomada, pero divertida. Ese bajo perfil lo conserva en su look. Ese es su encanto, su frescura y descomplicación. “Tiene una belleza salvaje, que sabe utilizar muy bien, no sólo su cara, sabe hablar con su cuerpo. Y tiene una voz bonita, dulce, que sabe manejar”, dice Sergio Cabrera, quien trabajó con ella en ‘Perder es cuestión de método’. “Para ese personaje de ‘Quica’, una prostituta, hice casting con actrices muy buenas, pero desde que vi a Martina me gustó, por centrada y sensible”, reveló Cabrera, quien resalta que Martina no se incomoda ante escenas difíciles, como las que hizo en un club nudista, donde todo el tiempo estuvo desnuda. “Uno no sentía que fuera algo que le molestara. Lo hacía todo con mucho profesionalismo”, dice él. También afirma que a Martina le interesan la poesía, la novela y el cine: “Tiene mucha profundidad en sus actuaciones, porque tiene profundidad en su vida, tiene la cabeza muy amoblada, y eso se nota a la hora de rodar”. Cabrera cuenta, además, que en los festivales de la película en otros países, al periodista que le preguntaba en francés, ella le contestaba en francés, y al que la interrogaba en inglés le respondía en inglés. Otro punto a favor de su proyección internacional.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad