Estas son las razones para que Cali sea la sede de la Bienal de Danza

Mayo 07, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Ricardo Moncada Esquivel ? Periodista Gaceta
Estas son las razones para que Cali sea la sede de la Bienal de Danza

Cali será sede de la Primera Bienal de Danza, cuyo lanzamiento es el 8 de mayo.

El lanzamiento de la Primera Bienal de Danza en Cali, el 8 de mayo, reafirma la importancia que esta expresión tiene en una ciudad en la que bailar, más que un placer, es un estilo de vida.

Cuando El Libertador Simón Bolívar trajo a nuestro país, en 1830, a Juan Bautista Boussingault, un científico francés que quería explorar sus riquezas minerales, el hombre, al pasar por lo que hoy es el territorio vallecaucano, no pudo más que anotar en sus memorias lo que sus ojos no podían dejar pasar inadvertido: “Las señoritas son excelentes bailarinas. Hay que verlas cómo lo hacen, dentro de un vestido liviano, con su talle esbelto sin que esté aprisionado por un corsé, bailando un bolero, un fandango, un molé-molé, (posiblemente un currulao) sin otra música que la de un negro que agita su alfandoque, un tubo de bambú que contiene piedritas, improvisando al mismo tiempo canciones, algunas veces eróticas o historietas escandalosas. No es fácil describir la animación de las bailarinas, ni la vivacidad de las jóvenes en estas reuniones nocturnas”.Estas palabras, escritas hace casi 200 años, parecen una premonición. Y es que hoy, dos siglos después, esa animación y esa vivacidad de sus bailarines siguen intactas, o mejor, se han engrandecido. Para nadie es un secreto que una de las cosas que más les gusta hacer a los caleños es justamente eso, bailar; es esa lúdica del cuerpo en movimiento capaz de elevar a las personas unos centímetros del suelo.Basta con recorrer cualquiera de los sitios de rumba de la ciudad, pero también, los espacios culturales, para encontrar a los caleños entregados al culto de mover el cuerpo ya sea como protagonistas o espectadores, a ritmo de salsa, merengue, hip hop, abozao, currulao o tango.Vestidos con sus mejores galas, se les ve a algunos haciendo calistenia, estirando el cuerpo para la acción; no falta el que de forma discreta, en un rincón, riegue talco en el piso para que sus zapatos deslicen bien en la pista, una clave fundamental para un buen bailarín. “Cuando uno está bailando entra en trance y no le importa si lo hace bien o mal, lo importante es lo que está sintiendo y poder expresarlo con el baile”, afirma Leyda Santa, directora del Matraca un espacio para los amantes de géneros como el fox, el tango o la milonga. Andrea Buenaventura, la directora de Delirio, uno de los fenómenos de la danza más sobresalientes de la ciudad, afirma que ese gusto de los caleños por el baile es una incógnita que no ha podido resolver. “Los expertos tienen sus teorías, pero yo solo puedo asumir por intuición que en cada caleño hay un bailarín en potencia. Aquí tenemos un lenguaje común y ese es el de la danza. Esta es una ciudad absolutamente musical”.Y es que más allá de la creencia de que Cali es una ciudad parrandera y frívola, por su gusto por el baile, esta es una manifestación que puede ser rastreada a lo largo de la historia. Dos décadas después del viaje de nuestro amigo Boussingault, otro viajero, esta vez el misionero y botánico estadounidense Isaac Holton, también se conmovió por la expresión corporal de nuestros antepasados, que practicaban “bailes extremadamente atractivos”. Y describe cómo “había bailes de hacienda y bailes de ciudad”. Holton insistía que en la región “estas gentes aman el baile”. Tirando pasoCon semejante herencia rítmica no fue extraño que entrado el Siglo XX el devenir de los caleños se moviera a ritmo de pasillos, bambucos mazurcas o tangos hasta entrada las primera tres décadas.A partir de 1940 la música de grandes exponentes como Joselito Valdez, la Sonora Matancera, Lucho Bermúdez o Pacho Galán se escuchaba en lugares como la zona de tolerancia. La gente se movía a ritmo de guaracha, son, conga, mambo, pasodoble o tango.En los años 60 y 70 la rumba a ritmo de pachanga, boogaloo y salsa se trasladó al sector de Juanchito mientras las Ferias de Cali se consolidaban como espacios para la consagración del culto al baile. De esas rumbas surgió la idea de aumentar los discos de boogaloo de 33 a 45 r.p.m., para hacer más ágil el baile y se crearon pasos: surgía así el estilo caleño, de la mano de exponentes como Evelio Carabalí, Esmeralda, Jimmy Bogaloo o Amparo Arrebato. A mediados de los años 70, Gloria Castro fundó Incolballet, entidad de la que han surgido grandes bailarines para la danza clásica y contemporánea en tanto que en la década de los años 90 el Festival de Danza Folclórica ‘Mercedes Montaño’ rendía culto a la tradición.Ya entrados en el Siglo XXI, se abrieron espacios para la danza contemporánea como Caliendanza, el Festival Internacional de Danza de Incolballet y aparecieron fenómenos de emprendimiento cultural como Delirio, con su ecuación de circo, salsa y orquesta.Llega la Bienal Por eso no es de extrañar la expectativa que ha causado el lanzamiento de la Primera Bienal de Danza de Cali. El ambicioso proyecto en cuya primera edición participarán cerca de diez grupos internacionales y más de quince nacionales, es promovido por el Ministerio de Cultura, Proartes, la Alianza Francesa, y tiene el apoyo de entidades como Comfandi y las secretarías de Cultura de Cali y el Valle, entre otras.Ad portas del lanzamiento oficial del certamen en Cali, este 8 de mayo, Juan Pablo López, su director artístico destacó cómo la Bienal reúne dos procesos importantes en la ciudad, el Festival de Arte y Caliendanza. “El Festival de Arte de Cali, liderado por Amparo Sinisterra de Carvajal, presidenta de Proartes, desarrolló una valiosa labor por más de dos décadas para el arte y la cultura en la ciudad, mientras que el Festival Caliendanza, durante cinco ediciones promovió en la ciudad nuevos espacios y la formación de público para la danza contemporánea”.López explicó que la Bienal que se realizará del 5 al 11 de noviembre cubrirá todas las formas de esta expresión. “Bajo el lema de ‘otros mundos otras danzas’, la Bienal busca dar a conocer una visión contemporánea de la danza, como una mixtura de disciplinas que surgen al poner el cuerpo en escena sometido a diversos lenguajes”.La Bienal contará con la presencia de compañías de la talla del Ballet Folclórico de México de Amalia Hernández, ícono de la cultura de ese país, mientras que desde Estados Unidos vendrá la compañía de José Limón que, fundada en 1946, ha generado una visión renovadora de la danza en ese país y el grupo L’explose, de Bogotá, dirigido por el español Tino Fernández. O el grupo Kafig de Francia, que con su propuesta en torno al Hip Hop, será la invitada para el lanzamiento del Evento. El español Tino Fernández, director de L’explose, uno de los grupos invitados, destacó la importancia de que Cali sea sede de otro evento de esta naturaleza en el país. “Gracias a la cualificación de los bailarines, cada vez tenemos más propuestas de creación interesantes en danza contemporánea y un público cada vez más interesado. Sin embargo, es más la ebullición de las compañías y sus propuestas creativas que la del surgimiento de espacios que permitan ese diálogo entre bailarines y el público, de ahí la importancia que surjan certámenes como la Bienal”.Becas de creaciónUno de los componentes más importantes del certamen caleño serán las tres becas de creación que fueron otorgadas por el comité curatorial de la organización el año pasado al Colegio del Cuerpo, de Cartagena; Sankofa Danza Afro, de Medellín y Delirio por nuestra ciudad. “El comité tuvo en cuenta los procesos artísticos y sociales que desarrollan estas compañías, como algunos de los principales argumentos para otorgarles estos etímulos”, señaló López. Con una propuesta que propone “reconocer el pasado como condición para comprender el presente, y poder dimensionar el futuro”, la compañía Sankofa Danza Afro de Medellín, le apuesta a desarrollar la danza contemporánea a partir de esa herencia cultural afro. “Para nosotros es muy valioso que se abran en nuestro país espacios como la Bienal de Danza por que constituye un reconocimiento y una manera de hacer visible una opción de vida que hemos tomado un buen número de bailarines en un país donde aún es un riesgo tomar el destino de la danza. Es una oportunidad de compartir un diálogo a través del discurso del nuestro cuerpo, un cuerpo que habla, que quiere expresar formas de ver el mundo”, expresó el coreógrafo Rafael Palacios, director de la compañía paisa. Palacios explicó que ya vienen trabajando en la propuesta de la Beca de Creación, que mostrarán en la Bienal. “Nos basaremos en la obra musical ‘Impresiones sinfónicas inspiradas en Cien Años de Soledad’, del maestro belga Paul Dury. Estamos en todo el proceso de creación, tanto de la coreografía como de la dramaturgia, las luces y la escenografía. En ese propósito hemos invitado a importantes artistas como Álvaro Tobón, para la escenografía, y con la investigadora y coreógrafa Leila Castillo, quien hace parte de nuestro equipo”. Precisamente Leila Castillo señaló que la danza ha sido un hilo conductor de la memoria ancestral de los pueblos afro, un lugar de resistencia cultural, al permitir la supervivencia de sus ritualidades. “Y eso lo hacemos desde el presente generando una poética escénica y un reconocimiento de la cultura afro”.Evento académicoLa experta agregó que el desarrollo de la danza permite la investigación pedagógica y el diálogo de lo tradicional con los contextos urbanos. “Pensamos que si las nuevas generaciones no se preocupan por nuestras tradiciones, dentro de 30 años o más ¿quién va a saber de todas las connotaciones que tiene esa cultura patrimonial?”.Pero la Bienal será además un espacio para la discusión, la reflexión y el conocimiento en torno a esta expresión, espacios como los talleres y clases maestras con los invitados o el Café de la Danza en el que se discutirán las experiencias relacionadas con el movimiento del cuerpo, harán parte del programa. En los centro culturales Lugar a Dudas, Comfandi y la Alianza Colombo Francesa se desarrollará una programación sobre la videodanza, mientras que el Laboratorio de Artistas Mapa Teatro de Bogotá, animará un Cabaret Literario que, a través de lecturas y puestas en escena, abordará diversos aspectos del universo dancístico. Esta programación académica la complementa una exposición sobre el vestuario de la salsa basada en una investigación del lingüista y docente de la Universidad del Valle, Alejandro Ulloa, además de un concurso de fotografía sobre el tema de la danza, promovido por la Fundación Carvajal y la red de Bibliotecas Públicas de la ciudad. El director artístico también señaló que la Bienal no será un espacio elitista. Si bien hay espectáculos con boletería, sus precios serán accesibles a todos los públicos. “Tendremos además dos eventos masivos abiertos, como una tarde de folclor en el teatro al aire libre Los Cristales y otro de danza urbana en el Teatrino del Museo La Tertulia. Además, los talleres, charlas y clases maestras serán totalmente gratuitas”.Pero no habrá que esperar a noviembre para disfrutar de la Bienal, ya que sus organizadores han programado una ‘pre Bienal’, que se desarrollará entre agosto y octubre, con una serie de actividades que contarán con la presencia de la investigadora norteamericana Kariamu Welsh, un aporte de Congreso de investigación en Danza de la Universidad Jorge Tadeo Lozano.La Bienal de Danza busca reafirmar la fortaleza que tiene Cali en la Danza. “Entre las razones que argumentamos para que Cali fuera la sede de este evento es que esta es una ciudad que baila todo tipo de ritmos y que posee un capital humano y económico importante en torno a la danza, pues jalona no solo a los bailarines sino a toda la cadena productiva del sector, el mejor ejemplo de ello es la experiencia de Delirio”, señaló Juan Pablo López. No es gratuito entonces que el escenario natural de esta Bienal sea Cali, una ciudad en la que, para muchos, la vida es una danza. “Las personas que somos admiradas por el don de bailar nos caracterizamos por acercamos mucho a la felicidad, no somos amargados. Vivimos en función de la música algo que nos aproxima a un estado de paz. Al contrario de lo que se cree, no es el licor el que nos estimula, es la música, que hace que de pronto aparezca la sonrisa, se llene de emoción el corazón e impulse a nuestro cuerpo a querer moverse”, ¿Bailamos la próxima?.

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