Esta noche, la Filarmónica de Cali entre Beethoven y Dvorák

Mayo 23, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Una sinfonía, una obertura y un concierto para violín es el menú que ofrece para este jueves y viernes la Filarmónica de Cali en su décimo concierto de temporada. La recaudación del evento será en beneficio de los programas que adelanta la Cruz Roja en el Valle del Cauca.

Una obra un tanto olvidada y dos grandiosas que en su tiempo fueron objeto de feroces críticas, conforman el repertorio del concierto que la Filarmónica de Cali interpretará hoy en la Sala Beethoven y mañana en una iglesia tradicional de la ciudad, bajo la batuta del director asistente Jorge Mario Uribe y con el violinista venezolano Iván Pérez como solista invitado.Las obras anunciadas fueron compuestas por Ludwig van Beethoven y Antonín Dvorák, clásico el primero y post-romántico y nacionalista el segundo. Ambos profundos.Del genio de Bonn serán interpretadas su obertura ‘Coriolano’ y la ‘Sinfonía nº1’, mientras del gran maestro checo sonará su ‘Concierto para violín opus 53’. ‘Coriolano’ fue compuesta en 1807 por Beethoven, pero al contrario de lo que muchos creen no se basó en la obra teatral homónima de Shakespeare. En realidad, fue escrita como introducción musical a una obra teatral del poeta alemán Heinrich Joseph Collin. Hoy en día es una obra poco interpretada, a pesar de su gran belleza.La ‘Sinfonía nº 1’ la compuso Beethoven en Viena entre 1799 y 1800, y a pesar de que tiene una estructura muy clásica, fue criticada en su momento por su aspecto innovador, porque la obertura no comenzaba con la tonalidad principal característica de la sinfonía, el Do mayor, tenía numerosas modulaciones y el tercer movimiento (falsamente titulado ‘menuetto’) era demasiado rápido, etc. Además se le achacaban similitudes con la ‘Sinfonía Júpiter’ de Mozart y con otras Joseph Haydn. Después se reconoció la belleza e importancia de esta obra.Tampoco se salvó de las críticas Dvorák cuando compuso por encargo su concierto para violín, en 1879. El famoso violinista Joseph Joachim, quien era figura eminente en el mundo de la música del siglo XIX, comenzó a poner objeciones y a sugerir cambios en la estructura musical y la orquestación, los cuales fueron aceptados por el compositor pero causó el alejamiento de los dos durante un tiempo. Después un empresario musical también pretendió imponer sus gustos, lo cual terminó por agotar la paciencia de Dvorák, quien exigió la publicación tal como lo había compuesto. Hoy esta obra es considerada como uno de los conciertos cimeros para violín en la historia de la música.El elemento nacionalista que es caracteristico de la música de Dvorák aparece en el movimiento final, cuando aparecen una ‘furiant’, danza tradicional y una ‘doumka’, canto tradicional, ambos checos, de la tierra del compositor.El solistaDel violinista venezolano Iván Pérez se puede afirmar que es un músico precoz, pues su primer concierto lo hizo con la Sinfónica de Venezuela cuando tenía apenas 12 años de edad. Luego estudiaría música en la Universidad de Carnegie Mellon, Pittsburg, Estados Unidos. Su carrera se ha desarrollado especialmente entre el país del norte y su patria, en la cual ha sido solista de las principales orquestas. También es profesor en el Conservatorio 'Emil Friedman'.

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