Esta noche es la última función de la zarzuela ‘Los gavilanes’

Noviembre 01, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País.
Esta noche es la última función de la zarzuela ‘Los gavilanes’

Un total de 24 artistas entre sopranos, tenores, contraltos y barítonos, integran el coro de la Fundación Jaime Manzur que acompaña el desarrollo de la obra.

Aquí les contamos parte de la historia. Cuando el amor no se compra.

Un canto al valor del amor verdadero, al regreso a la tierra y una crítica a lo que representa socialmente que un hombre mayor se fije y se encapriche con tener, al precio que sea, el amor de una jovencita son algunas de las reflexiones que trae la zarzuela ‘Los gavilanes’. La pieza que hasta hoy se presentará en el escenario del Teatro Municipal Enrique Buenaventura, a las 7:30 p.m., es llevada a escena por la Fundación Jaime Manzur, acompañada por la Orquesta Filarmónica de Cali, dirigida por Jorge Mario Uribe. ‘Los gavilanes’ inicia con la panorámica de un pintoresco pueblo de pescadores, que una mañana se despierta conmocionado por la llegada de Juan Foret, un aldeano que 22 años atrás, siendo joven, partió al Perú en búsqueda de riqueza. “No importa lo que tuve que penar, lo que importa es que vuelvo para no marchar jamás”, expresa en su canto Juan interpretado por Sidney Jiménez. Hace gala de su fortuna y tanto el Alcalde (Jaime Manzur) como El Comandante (Fabián Cárdenas) rivalizan por quién es el mejor amigo de Juan. Mientras todos comparten unas copas en su honor, él revela que se marchó para conseguir dinero y merecer el amor de Adriana (Alexandra Álvarez, quien ahora es una mujer viuda y madre de una hermosa joven Rosaura (Xiomara Escobar). Los viejos enamorados se reencuentran y Juan la empieza a frecuentar. Con la complicidad de Leontina, madre de Adriana, se gesta una secreta confabulación para que Rosaura sea la esposa de Juan. La historia, que se desarrolla en tres actos, trae en los diálogos ingredientes de sátira política y crítica social. Sobre el final de la obra se encontrará la justificación del nombre de la misma, en medio de situaciones como una oda a la verdadera amistad, la ambición desmedida por un amor no correspondido, pero también enseña cómo enamorar y amar con el alma. Y el coro deja clavado en la memoria del espectador la frase “¡No se compra con dinero la juventud y el amor!”

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