Esquina Latina sigue en su campaña para adquirir sede propia

Esquina Latina sigue en su campaña para adquirir sede propia

Junio 21, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de GACETA
Esquina Latina sigue en su campaña para adquirir sede propia

Orlando Cajamarca, director del teatro Esquina Latina habla de la campaña Prosede, que busca recaudar fondos para adquirir la casa donde funciona el grupo.

Orlando Cajamarca, director del teatro Esquina Latina habla de la campaña Prosede, que busca recaudar fondos para adquirir la casa donde funciona el grupo.

Orlando, hace un mes usted anunciaba en este diario la campaña ‘Pro sede, para que el drama continúe’. Esta obedece a la  necesidad de comprar la casa en la que Esquina Latina ha trabajado los últimos 20 años, y que pertenece a la Universidad del Valle. ¿Cómo avanza esa campaña? 

Efectivamente hemos empezado la campaña; Rodrigo Guerrero,  alcalde de la ciudad y promotor de esta  fórmula de acuerdo con la Universidad, ya ha manifestado su apoyo económico dentro de las posibilidades que el marco institucional le permite; esperamos que las demás instancias de  carácter  local, departamental y nacional e igualmente la empresa privada  y la comunidad  en general se sumen a esta causa  pues Esquina Latina es  un proyecto cultural de la ciudad  y de la región. 

Nosotros somos una entidad cultural que desde sus inicios, hace más de cuarenta años,  ha entendido  y puesto en práctica la autogestión y la asociación entre  lo público y lo privado. Gracias a esto hemos desarrollado un proyecto de trabajo con muchas dificultades e incomprensiones, pero siempre proponiendo y ofertando servicios culturales, mostrando resultados con  su presencia viva, regular y  proactiva  en todos los ámbitos donde  se requiere del teatro  con sus acciones y beneficios. La ciudad y sus dirigentes son testigos de esto. Así  que esperamos la vinculación solidaria  y efectiva  a nuestra campaña pues no solo   estarían apoyando  un proyecto de ciudad sino que también pueden recibir los beneficios de nuestro trabajo cultural   que cuenta con una  amplia oferta de servicios  culturales. 

La taquilla para las artes escénicas que propenden por la creación de hechos artísticos siempre  ha sido y será deficitaria. Estudios serios  y bien documentados definen  esto  como la  “enfermedad de los costos”  pues es en muy contadas excepciones --casi siempre asociadas a  espectáculos faranduleros de comedias--, donde  esta enfermedad se subsana. Así que la taquilla es simbólica en nuestro caso como en el de casi todos los teatros experimentales. Nosotros asumimos nuestro quehacer creativo  como un servicio público, como una vocación. Ahora bien, no por eso despreciamos los ingresos de taquilla, pero no nos creamos  falsas expectativas.

Cali,  estoy seguro, no lo permitirá.  Esquina Latina y yo seguiremos formulando la misma medicina: el teatro y su convivio para que el drama continúe.    

Yo siempre lo he dicho en voz baja y en  voz alta: las artes escénicas al ser pre industriales  no pueden ser reducidas a una mercancía y por consiguiente sometidas al manoseo del mercado.  Allí no funcionan,  son devastadas, usted no le pude imponer economía de escala a una orquesta sinfónica pues esta actividad es fuerza viva en el aquí y el ahora, y no puede estar presente en  dos o más  sitios al mismo tiempo,  como un libro o un cd. Y no puede reducir personal  porque deja de ser sinfónica,  ni  puede hacer más de dos o tres conciertos al día, no hay cuerpo que lo resista.  Las industrias culturales son muy válidas para las actividades que se ajustan a las reglas del mercado como la industria editorial, la fonográfica, la cinematográfica,  por ejemplo, pero  en las artes vivas  no, aquí las industrias culturales son una amenaza pues desvían al creador  de su propósito  creativo y lo ponen a pensar  en lo que más se venda. Y es allí donde naufraga el arte.  

Hemos avanzado en la construcción de públicos, claro que sí,  lo que  pasa es  que por razones que valdría la  pena que la sociología y la sicología social estudiaran, el público caleño tiene una cultura de no pago por lo local y un tanto de desprecio donde lo foráneo e importado es lo que más convoca y entusiasma, pues lo local es descalificado de antemano por  parroquial  y de poca monta  y en muchos casos, como está a la mano, siempre se aplaza  el día para asistir. 

 Esquina Latina  en su trasegar de más de cuarenta años desde sus inicios en la Universidad del Valle se ha nutrido de  la rica experiencia del teatro universal y del de nuestros coterráneos,  y  en  los últimos  20 años le ha apostado  a la creación  de obras de su  propia autoría para crear nuevos públicos y fortalecer la pertenencia y  el aprecio  por lo local, por lo nuestro.   

Actualmente estamos  en temporada en  nuestra Puesta Escénica 2015 - para que el drama continúe. Todos los sábados de junio, a las 7:30 p.m., presentaremos  ‘Cuentos eróticos africanos’ y los domingos  a las 11 a.m. para la franja familiar ‘El Quijotiz de la mancha’. En julio: ‘Ritornelos de amor’ y ‘El diablo, la rana y el tucán cantor’.   

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